300 rabinos de EEUU piden a Obama negociar con Cuba la liberación de Alan Gross

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Alan Gross durante una visita de un miembro de la comunidad judía en la cárcel del Hospital Militar «Carlos J. Finlay» en La Habana.

Por Redacción CaféFuerte

Trescientos rabinos de Estados Unidos pidieron al presidente Barack Obama que negocie con el gobierno cubano la liberación inmediata del contratista Alan Gross, quien languidece en precario estado en una prisión de la isla.

«Alan fue a Cuba en nombre de nuestro gobierno. Su liberación inmediata en Cuba y el regreso a Estados Unidos debe ser una prioridad para nuestra nación. De hecho, creemos que esto es un imperativo moral «, señaló una carta de influyentes rabinos, divulgada este lunes.

La misiva de los religiosos a Obama se produce en momentos en que la familia  y el abogado de Gross han revelado en detalles la desesperada situación física y emocional del contratista, condenado a 15 años de cárcel.

Durante una reciente visita a Cuba de la esposa, Judy Gross, y su hija, Nina, de 27 años, Gross, el contratista dijo que no quiere que su vida en prisión se prolongue por mucho más tiempo y se despidió de ellas. Gross ha manifestado su intención de suicidarse.

Negado a recibir visitas

Además, el contratista se niega a ver a los visitantes de la Sección de Intereses de Estados Unidos (USINT) en La Habana, incluyendo el nuevo jefe de la misión, Jeffrey De Laurentis.

«Alan me dijo que su vida en la cárcel no es una vida digna de ser vivida», dijo Scott Gilbert, abogado de Gross.

Gilbert, que planea viajar La Habana esta semana, recordó que el deterioro emocional de Gross ha sido grave y persistente después del fallecimiento de su madre, Evelyn Gross, víctima de cáncer, el pasado 18 de junio.

El abogado contó la pasada semana a CaféFuerte que Gross, de 65 años, perdió la visión de su ojo derecho y sus caderas están tan afectadas que no le ha sido posible hacer ningún tipo de ejercicio en los últimos dos meses.

Judy Gross describió su última visita a Alan como «traumática», a mediados de julio.

Frágil y demacrado

«Nunca he visto a Alan en tan mal estado durante todos los años que el gobierno cubano le ha mantenido en la cárcel», dijo Judy Gross. «Nuestra hija, Nina, no estaba preparada para ver cómo su padre se ha transformado en un hombre frágil y demacrado… Su decisión de decir adiós a nosotros fue desgarradora».

En su declaración este lunes, Judy Gross, imploró a los gobiernos de Estados Unidos y Cuba paratener un gesto humanitario y permitir que el contratista regrese a su hogar.,

«El tiempo se acaba», comentó la mujer en el comunicado.

Gross ha cumplido 1,706 días en la cárcel y se acerca al quinto aniversario de su detención y encarcelamiento, el 3 de diciembre del 2009. El gobierno cubano lo condenó a 15 años de prisión en el 2011.

Reproducimos el texto completo de la carta enviada a Obama por los rabinos estadounidenses:

1 de agosto 2014

Honorable Barack Obama
Casa Blanca
Washington, DC 20500

Estimado Sr. Presidente:

Le escribimos instándole a que tome medidas para garantizar la inmediata liberación de Alan Gross, un ciudadano estadounidense encarcelado en Cuba desde diciembre de 2009 por su trabajo en un proyecto del gobierno de Estados Unidos (USAID) con el propósito de aumentar el acceso a Internet de la comunidad judía de Cuba.

La situación de Alan es cada vez más urgente. En mayo, cuando Alan cumplió 65 años, declaró que no iba a pasar otro cumpleaños en la cárcel, sin importar lo que eso implicaba. La desesperación de Alan no es ninguna sorpresa. Las condiciones de su cautiverio son sombrías, y su salud se está deteriorando. Alan pasa 24 horas al día en una pequeña celda con otros dos presos. Además de las 100 libras que Alan ha perdido en los últimos cinco años, se ha afectado su visión en su ojo derecho, y los fuertes dolores de cadera le impiden caminar. La separación de su familia y amigos ha sido devastadora. En junio, Alan no pudo estar al lado de su madre de 92 años cuando ella falleció. Su esposa y sus hijas también continúan atravesando momentos difíciles en sus vidas, soportando pruebas y tribulaciones personales sin su presencia y apoyo.

Alan fue a Cuba en nombre de nuestro gobierno. Su liberación inmediata de la prisión en Cuba y el regreso a Estados Unidos debe ser una prioridad para nuestra nación. De hecho, creemos que este es un imperativo moral. Nuestras comunidades se preocupan seriamente de que Alan siga languideciendo en una prisión cubana casi cinco años después de su arresto. Le pedimos, con todo respeto, que tome todas las medidas necesarias para asegurar un pronto final para la continua pesadilla de Alan y su familia.

Atentamente,

(Firmas de rabinos)

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