Yasiel Puig coopera en investigación sobre tráfico de peloteros cubanos a EEUU

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Yasiel Puig, la toementa que no cesa.

Por Eric Reynoso

El estelar jardinero Yasiel Puig ha sido entrevistado en varias ocasiones y está ahora cooperando con agentes federales que investigan los casos de contrabando humano asociados con las fugas de peloteros cubanos para jugar en Grandes Ligas, según un reportaje de la cadena ESPN.

El conocido periodista Scott Eden reveló este martes que una fuente cercana a Puig confirmó las reuniones del pelotero con los investigadores federales en relación con el caso de Gilberto Suárez, un residente de Miami que el pasado jueves fue acusado de conspirar en un operativo de tráfico humano.

El encausamiento de Suárez, alias El Rubio, parece ser apenas el iceberg de una pesquisa a fondo sobre las operaciones de redes de contrabandistas del sur de la Florida para sacar peloteros cubanos de la isla y pavimentarles el terreno hacia el lucrativo mercado del béisbol profesional. El nombre de Suárez se maneja en testimonios y documentos judiciales como pieza clave en la salida de Puig por vía marítima hacia México en el 2012, junto a los nombres de Alberto Fariñas, Raúl Pacheco y Marcos González.

Entrevistas y contactos

«Las autoridades federales han estado entrevistando sistemáticamente a jugadores cubanos de Grandes Ligas como parte de las investigaciones en curso sobre las presuntas redes de contrabando», indicó el artículo publicado por ESPN The Magazine.

Las investigaciones del FBI sobre el contrabando de peloteros comenzaron en el 2013, según fuentes consultadas por ESPN. En abril de ese año Puig se encontraba participando en su primer entrenamiento de primavera con los Dodgers en Arizona, cuando uno de los presuntos contrabandistas llegó hasta su habitación del hotel para  exigirle el pago de un dinero debido.

Los directivos de los Dodgers informaron de lo sucedido a las autoridades federales, que se involucraron en la investigación.

Desde entonces, los funcionarios federales han contactado a los principales equipos de Grandes Ligas con cubanos en sus rósters para sondear el tema de las operaciones de contrabando, que se vinculan a secuestros, extorsión y amenazas de muerte.

«Un número de jugadores ha estado cooperando con estas pesquisas», dijo a ESPN un representante de peloteros latinoamericanos quien dijo tener conocimiento directo de esas entrevistas.

El reportaje relató que varias personas con profundas conexiones en el mundo del béisbol cubano admitieron que los agentes federales han estado mostrando fotografías de varios presuntos contrabandistas a los jugadores cubanos de Grandes Ligas, lo que para el periodista Eden equivaldría «a varios niveles de cruel ironía».

Chivatos por partida doble

«En Cuba, donde los miembros del régimen de Castro están cada vez más desesperados por contener la fuga de talentos, casi todos los jugadores estrella ahora se consideran en riesgo de fuga. La policía secreta vigila cada movimiento de los jugadores y trata de convertirlos en informantes, o chivatos en el argot cubano. En otras palabras, tanto el gobierno cubano como el de Estados Unidos, supuestos enemigos, están haciendo lo mismo: el reclutamiento de jugadores de béisbol para convertirlos en informantes», reflexionó Eden.

Suárez, quien emigró ilegalmente de Cuba en la década del 2000, habría tomado junto a sus colaboradores una cuota estimada en un 20 por ciento del contrato de $42 millones de dólares, firmado por Puig con los Dodgers de Los Angeles.

La pasada semana,  fuentes vinculadas a la investigación confirmaron a CaféFuerte que al menos otros dos individuos en conexión con Suárez, Alberto Fariñas y Raúl Pacheco, estarían cooperando con las autoridades en ;a investigación, que obviamente apunta a otras piezas de este mapa de ramificaciones delictivas, incluidos agentes deportivos, intermediarios y agencias de representación.

«En el caso de Puig, creo que no tiene otra alternativa que cooperar con las autoridades, o de los contrario exponerse a una acusación por perjurio y obstrucción de la justicia», dijo el abogado Avelino González de Miami. González tiene presentada una demanda contra Puig en un caso civil que involucra personas condenadas en Cuba por supuesta delación del pelotero. El caso debe ir a juicio en el 2015.

Por sus iniciales los conoceréis

El artículo de Eden menciona además como un elemento sugerente de la acusación de Suárez el acápite de posibles decomisos. El documento apunta que el acusado se habría embolsado casi $3 millones en ingresos en efectivo por los servicios prestados a Puig y otros peloteros.

No se mencionan los nombres, sino las iniciales de tres personas  de las que Suárez obtuvo beneficios: «YP», «MAG» y «AD».

No parecen quedar dudas de que se trata de Yasiel Puig, Miguel Alfredo González, firmado por los Phillis de Filadelfia por $12 millones en el 2013, y de  Aledmys Díaz, quien recibió un contrato de $8 millones con los Cardenales de San Luis a principios del 2012.

No es la primera acción de las autoridades en casos de contrabando de peloteros desde Cuba. En agosto, Eliezer Lazo, de 41 años, se declaró culpable de participar en una operación de tráfico humano y extorsión para traer a Estados Unidos al jugador Leonys Martín, hoy titular de los Rangers de Texas.

Lazo, que cumple ya prisión por fraude al Medicare, enfrenta ahora hasta 20 años de cárcel. La sentencia se dará a conocer el 10 de noviembre. Pero todo indica que el acusado está también cooperando con las autoridades para buscar una reducción de la sentencia.

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