
Por Sergio Valdivieso
La crisis migratoria de miles de cubanos varados en Centroamérica avistó finalmente este lunes una salida razonable con un gran protagonista en esta mediación política: Costa Rica y su presidente Luis Guillermo Solís.
“Se acordó realizar un primer ejercicio piloto de traslado humanitario en la primera semana de enero, para lo cual se ha conformado un grupo de trabajo que tendrá la responsabilidad de realizar las coordinaciones necesarias para este primer traslado”, anunció la Cancillería de Guatemala en un comunicado. Una información similar fue emitida con mayores precisiones por el gobierno costarricense, que ha dado suficientes pruebas de paciencia, tenacidad y transparencia en este proceso de estancamiento de los migrantes cubanos en su territorio desde el pasado 15 de noviembre.
Los pasos acordados en la reunión del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) permitirán el comienzo del «plan piloto» en enero próximo desde Costa Rica hacia El Salvador y luego a México, y de ahí rumbo a Estados Unidos, el destino previsto por los migrantes cubanos. La primera salida aérea de este plan piloto parece estar fijada para el 7 de enero, Día de Reyes, y comenzará con 250 personas.
Boleto aéreo
El viaje será por vía aérea desde Costa Rica a El Salvador, y allí proseguirá en autobuses hacia México. El pasador aéreo es necesario debido a la renuencia de Nicaragua al cruce de su territorio. El pago de los pasajes corresponderá a los migrantes.
El canciller Manuel González ha advertido en el comunicado que «esta solución es absolutamente excepcional» y favorece solo a los cerca de 8,000 cubanos que ya están en territorio costarricense con visa de tránsito. Es decir, que será un puente circunstancial, no una vía de permanente trayectoria cubana,
La solución resulta, a primera vista, beneficiosa para todas las partes.
Costa Rica, que ha admitido a los cubanos, desplegado albergues y gestionado un acuerdo durante todo este tiempo, pero que ya no tiene capacidad ni recursos para seguir recibiéndolos. De ahí que su gobierno haya tenido que tomar la decisión de cerrar su frontera y poner en proceso de deportación a 56 cubanos que entraron al país después del 18 de diciembre,
Ganancia del gobierno cubano
Panamá, que tiene 756 cubanos albergados en su territorioy no quiere amplificar la avalancha potencial que representa Ecuador.
Al gobierno cubano, que ha convertido esta crisis en un puntal de su campaña internacional para la derogación de la Ley de Ajuste Cubano (CAA) y, sobre todo, la eliminación del programa especial para médicos desertores, que conspira contra los planes de ingreso a las arcas nacionales. Es curiosa la cobertura sistemática de los hechos que ha hecho la prensa oficial de Cuba después de un silencio inicial, y cómo a última hora las autoridades cubanas han pedido incluso una salida «rápida» y «adecuada» a la crisis generada por ciudadanos nacionales que huyen del Paraíso de los cambios raulistas.
A los cubanos, que podrán cumplir su sueño de arribar a territorio estadounidense para reunirse con sus familiares o asentarse en un país de mayores oportunidades, con la opción de solicitar ayuda económica.
Sin embargo, la llegada de esta oleada a la frontera estadounidense constituye una acción que Washington observa atrapado en una contradicción y que, obviamente, no puede saludar con entusiasmo. Si los acuerdos migratorios firmados con Cuba de 1995 se establecieron para propiciar una emigración «legal, segura y ordenada» desde la isla, este nuevo aluvión de inmigrantes por vía terrestres podrá ser «segura y ordenada» pero no legal. Al menos es » irregular», para usar el eufemismo con que las autoridades del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) prefiere definirla.
Reloj de crisis migratorias
De todas formas, Estados Unidos tiene que admitir a los «inmigrantes cubanos irregulares» que lleguen a sus puntos fronterizos y otorgarles parole, según disponen sus propias regulaciones, lo cual termina erosionando la credibilidad de su política migratoria.
Sin verlo con los ojos de Washington, el acuerdo de los representantes de los países del SICA, México y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) es un ejemplo de lo que se puede lograr en sintonía regional, a pesar de la impertinencia de Daniel Ortega. Esta fue la segunda reunión técnica del SICA para abordar el asunto, luego una fracasada cita el pasado 22 de diciembre.
Al cumplirse el 50 aniversario de Camarioca y los Vuelos de la Libertad, el reloj de las crisis migratorias cubanas como válvula de escape y descomprensión interna sigue funcionando a la perfección. Y si en definitiva se cierra el portón centroamericano, los cubanos van a seguir buscando alternativas de esperanza fuera de la isla, haya o no Ley de Ajuste Cubano.
Reproducimos a continuación el comunicado de la presidencia de Costa Rica sobre el acuerdo logrado este lunes en el SICA:
PAÍSES DE LA REGIÓN ACUERDAN DAR PASO EXCEPCIONAL, SEGURO Y ORDENADO A POBLACIÓN MIGRANTE CUBANA
Los miles de cubanos que se encuentran en territorio costarricense podrán continuar su camino hacia los Estados Unidos, luego de acordarse un paso seguro, ordenado y documentado para estas personas.
La decisión se toma tras varias reuniones entre representantes de los países de la región, quienes este lunes sostuvieron un nuevo encuentro en Guatemala y afinaron los detalles para colaborar con la situación humanitaria de estas personas, atendiendo el incesante llamado de Costa Rica, en donde hay 37 albergues habilitados para esta población.
Los migrantes cubanos saldrán vía aérea desde Costa Rica y hacia El Salvador. Una vez que lleguen a El Salvador, se dirigirán hacia México, en buses.
La coordinación entre los países “de paso” será constante para garantizar el éxito de la logística que se desarrollará.
“Ha concluido la reunión técnica en Guatemala, con resultados positivos. Varios países han solicitado reserva y discrecionalidad sobre los detalles de lo acordado y debemos ser respetuosos de esa solicitud, ya que algunos aspectos técnicos deben ser confirmados con las autoridades políticas y principalmente, por la seguridad de las personas que iniciarán este tránsito. Esperamos que esos acuerdos se puedan materializar en un corto plazo. Lamentablemente, la época del año en la que estamos impide que se pueda avanzar más rápidamente”, aseguró el Canciller Manuel González.
De esta manera, los países reiteran su compromiso contra el tráfico de personas y contra las redes de coyotes que afectan a la región, así como se reafirma el compromiso con la dignidad humana y la voluntad política para encontrar soluciones.
“Es importante recordar que como ya el Gobierno de la República de Costa Rica lo había anunciado, no se tiene la capacidad de recibir y de dar visa de tránsito a más personas. Por lo que esta solución es absolutamente excepcional, para las personas que ya están en nuestro territorio”, indicó el ministro González.
De esta negociación, participó Panamá, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Costa Rica y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). “Es satisfactorio y motivo de agradecimiento a los países que mostraron su buena voluntad”, afirmó el Canciller costarricense.