El presidente Donald Trump contempla una intervención militar en Cuba, buscando oportunidades de negocio para Estados Unidos más que un cambio de régimen en la isla, indicó este domingo un reporte del magazine The Atlantic.
«El cambio de régimen está listo a la espera de la señal del presidente”, según un funcionario de la administración Trump citado en el artículo por las reporteras Vivian Salama y Sarah Fitzpatrick.
Sin embargo, es poco probable que el cambio al estilo Trump sea «el levantamiento democrático que muchos exiliados cubanos han anhelado”, dijo la fuente, con acceso al plan de la administración para Cuba.
Las revelaciones de The Atlantic –una reconocida publicación con sede en Washington— son el más reciente capítulo en la saga de versiones sobre el caso cubano que inundan la prensa internacional desde comienzos de año.

El artículo señala que la administración Trump está llevando a Cuba al punto de ruptura, mientras el país lidia con apagones y escasez de alimentos en medio de un bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos a fines de enero.
«La Casa Blanca calcula que las extremas dificultades económicas le proporcionarán la ventaja que Trump necesita para someter a La Habana», señala la publicación.
Los funcionarios entrevistados por las reporteras Salama y Fitzpatrick dijeron que el enfoque de Washington hacia Cuba probablemente replicaría el curso de los acontecimientos en Venezuela, e incluso varios informantes calificaron la operación en Caracas como un «ensayo general» para La Habana.
“El cambio de la negociación a la acción militar podría ocurrir de manera inminente», afirmó el reporte. «Todo depende de Trump y de su disposición a desafiar a otro régimen mientras aún mantiene un enfrentamiento con Irán”.
Sin embargo, los preparativos en varios frentes están muy avanzados por si Trump decidiera proceder, advirtió The Atlantic.
La publicación del artículo con la idea de una intervención militar coincidió con una entrevista al vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío en el programa Meet the Press, de la cadena NBC, en la que aseguró que el gobierno de su país se prepara para una posible acción bélica desde Estados Unidos.
“La verdad es que siempre lo vemos como algo muy lejano. No creemos que sea probable, pero seríamos ingenuos si no nos preparamos», afirmó.
Cuban deputy FM reacts to Trump’s threats to take over Cuba: Full interview https://t.co/pwto2HOQrz pic.twitter.com/cxuNoA5OGw
— Meet the Press (@MeetThePress) March 22, 2026
La opción militar ha sido un clamor repetido desde sectores de la comunidad cubana en Miami y otras partes del mundo ante el agravamiento de la crisis de abastecimientos, el deterioro de los servicios médicos y el aumento incontrolable de los apagones por falta de combustible.
En las últimas semanas, Trump ha tenido a Cuba como tema permanente de sus presentaciones públicas y ha llegado a decir que está listo para «tomar Cuba» de alguna forma, aunque también ha descartado la opción militar.
El General Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur, declaró recientemente en una audiencia congresional que sus fuerzas no están preparando una acción militar en Cuba, aunque sí aseguró que están listos para dar frente a una emergencia humanitaria o migratoria.
Las fuentes entrevistadas vislumbran un desenlace en Cuba que permitiría a Trump declarar la victoria y abrir el grifo al comercio estadounidense.
«Hay miles de millones de dólares por ganar allí», comentó un funcionario, argumentando que desde la perspectiva del respaldo financiero se evitarían grandes convulsiones políticas y sociales, así como la catástrofe humanitaria en el país.
La administración también buscaría solventar las necesidades más perentorias de la población y alejar el fantama de una crisis migratoria que complicaría la situación asistencial en Florida.
El artículo afirma que el plan amasado para los inminentes cambios en Cuba tiene a Venezuela como modelo, luego del exitoso asalto para sacar a Nicolás Maduro del poder.
“La administración descubrió que sus objetivos a corto plazo —derrocar a un dictador represivo y abrir oportunidades para las empresas estadounidenses— se cumplían mejor empoderando a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien demostró estar más dispuesta a interactuar con Washington”, apunta el reportaje.