Los Azulejos de Toronto resultaron la noche del miércoles un equipo demasiado poderoso sobre el terreno, en uno de esos momentos del béisbol en que todo parece consumarse para la victoria.
Fue tanto así que el galáctico equipo de los Dodgers de Los Ángeles pareció disminuido, limitado y carente de la brillantez que le dio el favoritismo para ganar la Serie Mundial. Ánimos bajos, bates congelados y pifias defensivas como para poner las caras largas.
Por segunda noche consecutiva en el Dodger Stadium, los Azulejos destrozaron los pronósticos y le arrancaron un triunfo de 6×1 al conjunto anfitrión para ponerse a un paso de coronarse en el Clásico de Otoño.
La clave de este aplastante triunfo fue la demostración desde el montículo del jovencito de 22 años, Trey Yesavage, que tiró una joya para la historia. En siete entradas, Yesavage permitió solo tres hits, una carrera por jonrón de Kike Hernández en el tercer episodio, no concedió boletos y repartió 12 ponches, récord para un novato en Serie Mundial.
La marca anterior para un debutante en estos eventos era de 11, lograda por Don Newcombe, de los Dodgers de Brooklyn, en 1949.
Con su desempeño monticular, Yesavage no solo pavimentó el camino de los Azulejos hacia el campeonato, sino que entró en la historia de Grandes Ligas con una espectacularidad que pudiera contarse como una película de Hollywood, un sueño escalado hasta la grandeza.
Vale recordar que ni los frenéticos seguidores que ahora lo idolatran, ni incluso sus propios compañeros de equipo, sabían quién era Yesavage hasta hace poco más de un mes. El muchacho fue ascendido por los Azulejos desde Triple-A en Buffalo, el pasado 15 de septiembre, como una opción para probar sus capacidades con vistas al futuro de la franquicia.
Hoy es el héroe que ha puesto al equipo canadiense a las puertas de su tercer título en octubre. No se puede pedir más entereza ni más virtuosismo a este jovenzuelo, que apenas acaba de cumplir su octava apertura en Grandes Ligas y que este miércoles enfrentó como un consagrado, con la serenidad imperturbable que añoran los veteranos del box en situaciones límite, su primera apertura de postemporada como visitante.
Algo más, ha sacado a superficie las debilidades ocultas de un conjunto que se mostraba invencible, con el sobrenatural Shohei Ohtani a la cabeza y otras piezas de lo que es una dinastía beisbolera.
Yesavage sabe que ha tocado la gloria, pero de todo lo ocurrido hay una escena que seguramente va a recordar por mucho tiempo: el ponche que le propinó a Ohtani en la tercera entrada, sacándolo completamente de paso. Desajustando al mejor bateador de nuestro tiempo.

Es una imagen emblemática de esta porfía. No hay dudas. Quizás sea una foto que los Azulejos van a preservar para colgar en el Rogers Centre, si finalmente se alzan con el trofeo.
Con Ohtani en 2-2, Yesavage le tiró al ídolo japonés su mejor splitter de la noche. El lanzamiento rompió del centro de home hacia afuera, obligando al bateador a hacerle un swing desesperado por alcanzarlo y lucir mal, con rodilla en tierra.
Era el presagio de la derrota que se cernía sobre los Dodgers. Y así fue.
El partido quedó decidido desde la primera entrada con otra de las rarezas que han dado singularidad a esta Serie Mundial.
Solo los tres primeros lanzamientos del estelar zurdo Blake Snell, le fueron suficientes a los Azulejos para marcar dos carreras, por jonrones consecutivos de Davis Schneider y Vladimir Guerrero Jr., lo cual es un hecho nunca antes conseguido en un Clásico de Otoño.
Los ocho jonrones de Guerrero en postemporada son también inéditos.
Para los bateadores de los Dodgers fue una jornada aciaga. Conectaron solo cuatro hits y se poncharon 15 veces. Nueve de los ponches se los tomaron entre el segundo y el quinto en la tanda: Will Smith (2), Mookie Betts (2), Freddie Freeman (3) y Teóscar Hernández (2).
¿Están aún a tiempo para recuperarse los Dodgers y dar la pelea final por revalidar su título, aun cuando estén obligados a ganar dos en los predios del contrincante? Claro que sí, de eso se trata el béisbol y los ejemplos sobran.
Sin embargo, las estadísticas obligan a pensar en que el sueño de los Azulejos es tangible. Y lo es porque esta tropa no ha dejado nunca de pelear con pasión.
En cualquier serie al mejor de siete que estaba empatada 2-2, el ganador del Juego 5 ha ganado 46 de 68 veces, decir, el 68 % de las ocasiones. En las series con el formato actual de 2-3-2, los equipos que toman una ventaja de 3-2 en el juego 5 como visitantes y deben realizar en casa los juegos 6 y 7, se han llevado la serie 20 de 27 veces (74. %).
Ahora las acciones se trasladan de sede y de país. El sexto juego será el viernes en Toronto. la Noche de Halloween. Toronto no gana una Serie Mundial desde 1993, pero ha ganado las dos a las que ha conseguido asistir; en eso se igualan hasta ahora a los Marlins de Miami, de dos-dos.
Yoshinobu Yamamoto será la gran esperanza de los Dodgers para empatar la contienda y forzar al juego 7. Por los Azulejos estará en la lomita el derecho Kevin Gausman.
El equipo que logre coronarse será un gran campeón. Hemos tenido béisbol de altos quilates y estampas grandiosas que ya nadie puede quitarnos la exclusividad de hacerlas memoria.
CALENDARIO DE LA SERIE MUNDIAL 2025
Juego 6: Viernes 31 de octubre, 8 pm (ET)
Rogers Centre, Toronto
Juego 7: Sábado 1 de noviembre, 8 pm (ET)**
Rogers Centre, Toronto
**Si es necesario. Todos los partidos serán transmitidos por la cadena FOX.
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