
Por Daniel Benítez
Penas de entre seis y cuatro meses de privación de libertad recibieron los tres operarios de un tren que se descarriló en la zona de Sancti Spíritus el pasado octubre, causando el mayor accidente ferroviario en Cuba de los últimos cinco años.
Según el Tribunal Municipal Popular de Taguasco, provincia de Sancti Spíritus, la causa principal del desastre fue el exceso de velocidad; las pruebas aportadas por la fiscalía demostraron que el tren sobrepasó el límite establecido para la zona en un 48 por ciento.
Los condenados se nombran Mario Alarcón Cabrera, de 55 años, quien se desempeñaba como conductor y reside en Camajuaní, Villa Clara (seis meses); el maquinista Dagoberto Ceferino Febles Talavera, de 57 y oriundo de Sagua la Grande, Villa Clara (cinco meses); y el auxiliar de maquinista Jorge Luis Hernández González, de 48 y con domicilio en Santa Clara (cuatro meses).
Trabajo correccional
Los tres podrán cumplir su condena en la forma de trabajo correccional con internamiento, de acuerdo con el reporte de la prensa provincial.
El juicio se celebró el pasado lunes 17 de febrero.
El aparatoso accidente -ocurrido en las inmediaciones del poblado de Zaza del Medio- causó pérdidas estimadas en unos 214 mil pesos. El tribunal ordenó además que los acusados deberán resarcir el monto de la afectación económica a las entidades perjudicadas.
Durante la investigación trascendió que siete minutos antes del accidente, el registro de la locomotora marcaba 74 kilómetros por hora en una zona de 50, a lo que se sumó un error humano en la aplicación del frenado y la rotura del velocímetro analógico, aunque los peritos determinaron que el digital se encontraba funcionando perfectamente.
Investigación técnica
La comisión creada para esclarecer los hechos determinó que «11 vagones cayeron al vacío y otro quedó al borde del viaducto, y el tráfico ferroviario se vio interrumpido por espacio de 49 horas con 25 minutos», de acuerdo con la información citada por la prensa provincial. El tren contaba con 30 unidades y solo siete iban sin carga.
Nada salió a la luz de la investigación técnica sobre las versiones de testigos de la zona y ex empleados de ferrocarril que al producirse el siniestro comentaron que la vía estaba averiada y calificaron de grave error el traslado de una carga tan pesada a través del puente.
El desastre, considerado de gran magnitud, ocurrió el pasado 18 de octubre, a las 19:07 horas, en el kilómetro 360 de la Vía Central, en el lugar conocido como Zaza Norte. Nadie perdió la vida, pero las pérdidas económicas golpearon a numerosas dependencias gubernamentales y obstruyeron por más de 48 horas un tramo considerado estratégico para el movimiento ferroviario entre el occidente y el oriente del país,
En los vagones que cayeron se transportaban 426 toneladas de cemento en ocho silos, dos casillas de refresco con 48 palets de producto en pomos, y una plancha contenedora de tabaco en picadura importada para hacer cigarros, rumbo a Camagüey y Holguín.
Los silos quedaron inutilizados y el cemento fue rescatado en su totalidad en bolsas de nylon para darle uso inmediato. El cargamento fue declarado pérdida total.
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