Ricardo Alarcón es apartado de la élite política cubana

Ricardo Alarcón de Quesada, fuera de la dirigencia partidista.
Ricardo Alarcón de Quesada, fuera de la dirigencia partidista.
Por Wilfredo Cancio Isla

El ex presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón de Quesada, uno de los líderes históricos de la revolución de Fidel Castro, fue desbancado de la élite política del país apenas cuatro meses después de ser relevado al frente del Parlamento cubano.

Alarcón, de 76 años, fue sustituido de sus funciones como miembro del Buró Político y del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), según anunció la noche del martes la Televisión cubana.

“El séptimo Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba decidió realizar cambios en la composición del Comité Central como parte de un proceso natural”, dijo el comunicado leído en el noticiero estelar.

El foro partidista sesionó el lunes, presidido por el primer secretario del PCC y presidente del Consejo de Estado, Raúl Castro.

La puerta de salida

“Por esa puerta se entra y por esa puerta se sale sin que constituya ningún demérito», comentó Castro en un fragmento de su intervención transmitido por el noticiero televisivo.

La información apareció publicada en el sitio oficial Cubadebate a la medianoche del martes.

De acuerdo con el artículo, Castro explicó que según lo acordado en la I Conferencia Nacional del Partido Comunista, en abril del 2012, «los miembros de los comités del Partido, en todos los niveles, deben presentar su renuncia a esta condición cuando consideren que dejaron de existir las razones por las cuales fueron elegidos, sin que ello constituya un demérito o una actitud reprochable».

«Si ello no ocurre, el organismo del Partido correspondiente adoptará la decisión que considere conveniente», precisó la periodista Thalía González en el reportaje difundido anoche.

No hubo otras explicaciones sobre la salida de Alarcón y de otros dirigentes partidistas.

Nueva hornada partidista

También fueron  liberados como integrantes del Comité Central del PCC, José Miguel Miyar Barruecos, Chomy, ex asistente personal de Fidel Castro y  ministro de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente hasta marzo del 2012; y Misael Enamorado, quien fuera miembro del Secretariado del Comité Central y que -de acuerdo con la información oficial- paso “a desempeñar responsabilidades en el sistema empresarial”.

Fueron asimismo relevados en el Comité Central, Orlando Lugo Fonte, ex presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), y Liudmila Álamo, ex primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), quienes habían sido sustituidos de sus cargos en septiembre del 2012.

El pleno partidista anunció además 11 nuevos miembros del Comité Central de la organización, siete de ellos primeros secretarios provinciales del PCC:

  • Félix Duarte, primer secretario en Ciego de Ávila
  • Juan Miguel García, primer secretario en Mayabeque
  • Julio Ramiro Lima, primer secretario en Villa Clara
  • Gladys Martínez, primera secretaria en Pinar del Río
  • Manuela Teresa Rojas, primera secretaria en  Matanzas
  • Ariel Santana, primer secretario en Las Tunas)
  • José Antonio Valeriano, primer secretario en Artemisa
  • Yuniasky Crespo, primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas
  • Félix González, presidente de la ANAP
  • Carlos Rafael Miranda, coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución
  • Rogelio Polanco, embajador de Cuba en Venezuela.

De esa manera, el Comité Central quedó integrado por 118 miembros.

En las conclusiones del foro partidista, Castro llamó a los dirigentes a “ver los problemas y avizorar el futuro”.

«Nos corresponde estar en el borde delantero y hurgar en cada una de las dificultades que surjan para buscar sus verdaderas causas», dijo el gobernante.

Nadie se busca problemas

Castro mencionó que resulta vital involucrar a la población en el enfrentamiento a las indisciplinas sociales y los problemas delictivos, y dijo que esa es “una de las tareas principales del Partido».

El mandatario insistió en las ilegalidades e indisciplinas que proliferan en la sociedad cubana, que constituirá tema central de discusión en el próximo período ordinario de sesiones del Parlamento cubano, que se realizará el 6 de julio.

«Las causas, cuáles son las causas, hay que ir a las causas… No quiero dar opiniones sin tener las pruebas en la mano, pero se sabe de decenas de casos, por no decir centenares [en los] que pagando algo usted resuelve cualquier cosa. ¿Es la realidad o no es la realidad? Bueno, esas son causas, hay que determilarlo», se cuestionó Castro ante el plenario.

El gobernante apuntó que hay una causa muy importante: «Nadie se quiere buscar problemas, eso es parte del problema».

Ahorrar más todavía

En la reunión habló también el segundo secretario del Partido Comunista y vicepresidente del Consejo de Estado, José Ramón Machado Ventura, quien presentó un informe del funcionamiento partidista y la política de cuadros de la organización, así como aspectos de la labor de los dirigentes respecto a las demandas de la población.

El reporte reconoce que no se pueden perder de vista asuntos vinculados a la cotidianidad y el encarecimiento de algunos productos de primera necesidad, que impactan en una significativa parte de la sociedad cubana, particularmente entre los trabajadores, los pensionados, las personas con asistencia social y sus familias.

El ministro de Economía y Plaficación, Adel Yzquierdo, se refirió a la marcha de los pricipales renglones productivos del país. La economía creció en el primer semeste, pero se espera un descenso por debajo del 3.6 por ciento previsto cuando termine el 2013.

«La economía avanza, se mueve positivamente, pero hay todavía donde podemos ahorrar, que es la tarea principal, ahorrar y trabajar con más eficiencia», dijo Yzquierdo.

Adiós político de Alarcón

La salida de Alarcón de la cúpula política del régimen, deja al veterano dirigente sin ningún cargo ni responsabilidad gubernamental, al menos oficialmente fijada.

Su labor quedaría circunscrita a la tarea de promover la campaña por la liberación de los cuatro agentes cubanos que cumplen largas condenas por espionaje en Estados Unidos.

La estrella política de Alarcón, por 20 años al frente del Parlamento cubano (1993-2013) comenzó a apagarse desde mediados del pasado año, cuando comenzaron a ciircular versiones extraoficiales sobre actos que corrupción que salpicaban su entorno. En marzo del 2012, fueron detenidos Miguel Alvarez Sánchez, ex oficial de la inteligencia cubana y mano derecha de Alarcón, y su esposa, la académica Mercedes Arce, también oficial de inteligencia.

Aunque en los meses siguientes el jefe del Parlamento continuó sus labores regularmente, viajó en delegaciones oficiales al extranjero y presidió actos públicos, el pasado 20 de diciembre sorprendió la noticia de que Alarcón quedaría excluido de la Octava Legislatura de la Asamblea Nacional.

Posición frágil

Se dijo entonces que quedaría como asesor de Raúl Castro para asuntos internacionales, especialmente de las relaciones con Washington, un tema del que es considerado un profundo conocedor. Además, se le ha encargado el llamado Caso de los Cinco, en función de promover dentro y fuera de Cuba la excarcelación de los agentes presos.

Pero su salida del Buró Político y su desvinculación de todas las esferas del poder gubernamental, lo deja en una posición claramente frágil.

Alarcón fue un hombre de total confianza de Fidel Castro. Fungió como jefe de la Misión Cubana en Naciones Unidas (1966-1978), viceministro primero (1978-1992) y luego ministro de Relaciones Exteriores (1992-1993), antes de encargarse de la jefatura del Parlamento por dos décadas.

Vea reportaje de la televisión cubana aquí

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