Niño cubano sobrevive a arponazo que le atravesó la cabeza

Por Daniel Benítez

Un adolescente cubano de 15 años sobrevivió a la horrible experiencia de tener alojado en su cabeza durante varias horas un arpón de pesca de 60 centímetros de largo,en lo que constituye un increíble retorno a la vida desde la antesala de la muerte.

El terrible accidente sucedió en el municipio de Pilón en la provincia de Granma, cuando el arpón se disparó en el momento en que el jovencito Yoan Alex Torres López se disponía a salir de pesquería con un primo.

El éxito de la intervención quirúrgica y la casi milagrosa recuperación del adolescente resultan tan insólitas que las impresionantes imágenes de la cirugía han sido publicadas con amplio despliegue, en un acontecimiento poco común en la prensa cubana.  El caso salió a la luz este jueves en un extenso reportaje gráfico de Juventud Rebelde, con fotos facilitadas por el hospital provincial «Carlos Manuel de Céspedes», en Bayamo.

Torres López, residente del barrio de Manta, iba a subir a una balsa cuando se descargó el arpón, impactándolo en la cabeza. Su padre, Alexis Torres, relató que su hijo en se momento cayó en el mar a un metro y medio de profundidad y que su acompañante, un primo de 17 años, lo creyó muerto. Solo la intervención de otro familiar pudo salvarlo.

Traumatismo severo

Herido de gravedad, el adolescente fue trasladado primero al hospital municipal de Pilón y luego al «Carlos Manuel de Céspedes», donde tuvo que ser intervenido de urgencia en una compleja operación de tres horas y 45 minutos.

El especialista en Neurocirugía del hospital de Bayamo, Maikel Garcia Chávez, relató que el paciente llegó al hospital de Bayamo el pasado 14 de noviembre con un traumatismo de cráneo-encefálico notablemente grave, en coma profundo y reflejos muy tenues en su tallo cerebral.

El arpón perforó la región temporal derecha con orificio de salida parietal izquierdo alto, lo cual significa que atravesó completamente la cabeza del muchacho, de ahí que se extremaran todas las medidas de precaución a la hora de retirar el instrumento de acero inoxidable, que fue cortado con una segueta.

Torres Lóp[ez permaneció hospitalizado durante 25 días antes de ser trasladado a su casa, donde aun presenta algunas secuelas como reflejos borrosos, un sueño intranquilo y afectaciones en su lado izquierdo, comentó la madre, Anabel López.

Para los especialistas este caso es excepcional debido a que pocas personas pueden recuperarse de una herida similar. Según el criterio de los galenos, fue importante que las primeras personas que auxiliaron al adolescente no retiraran el arpón, lo cual ayudó a evitar una infección que hubiese sido mortal.

Un flechazo en el corazón

No es la primera vez que los cirujanos granmenses tienen que lidiar con niños víctimas de arponazos en barrios rurales del territorio.

El 27 de abril del 2011, en el municipio de Cauto Cristo, Braian Alejandro Lago Ávila, de cuatro años, sufrió una herida de arpón en el corazón. El niño estaba en la casa de un vecino  que intentaba matar una rana, pero la manipulación del artefacto fue tan deficiente que la flecha metálica fue a parar al pecho del menor.

La flecha le dejó una cortadura de 0,6 centímetros en el músculo cardiaco, a la altura del ventrículo izquierdo, cayendo de inmediato en estado de gravedad.

Como sucedió en el caso de Torres López. Braian fue de urgencia al hospital «Carlos Manuel de Céspedes» con pérdida aguda de sangre y trastornos en la conciencia a causa de la falta de irrigación sanguínea hacia el cerebro. Fue  trasladado al salón de operaciones y sometido a una complicada operación de 50 minutos.

El niño quedó con parálisis parcial del lado derecho y pérdida del habla, pero se recuperó luego del déficit neurológico, pero según dijeron los médicos, tras su recuperación podría hacer una vida normal.

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