El equipo de la Universidad de Miami (UM) alcanzó este jueves una electrizante victoria de 31-27 frente a los favoritos Ole Miss Rebels (Universidad de Mississippi) para pasar a la final nacional del football universitario tras una espera de 25 años.
Los Huracanes de Miami, que clasificaron como cabeza de serie número 10, completó la proeza en el Fiesta Bowl en Glendale, Arizona, y disputará el campeonato nacional el próximo 19 de enero en el Hard Rock Stadium, en casa.
El rival de UM se conocerá este viernes en la disputa del Peach Bowl en Atlanta, donde chocarán los Indiana Hoosiers, clasificados invictos en el puesto #1 bajo la guía del quarterback cubanoamericano Fernando Mendoza, frente a los Ducks de Oregon, cabeza de serie #5.
Para el equipo de Miami es realmente una proeza con muchas significaciones. También para el entrenador cubanoamericano Mario Cristobal, quien ha logrado retornar a los Huracanes a la élite del football universitario cuando no todos los pronósticos le daban crédito al comienzo de la temporada.

Cristobal es el primer coach cubanoamericano que lleva a UM a una final nacional. Y lo ha hecho tras colarse en el cuadro del College Football Playoff (CFP) como el último equipo en la clasificación general.
Estos Huracanes hacen historia como el equipo con la clasificación más baja (# 10) en llegar al Campeonato Nacional CFP. Es la primera victoria de UM en un Fiesta Bowl después de cuatro derrotas al hilo en años precedentes.
En este partido de noche de jueves, el más importante de la temporada para UM, el plan de Cristobal pareció desmoronarse en el terreno. Un gol de campo fallado, una costosísima intercepción, una mala decisión en lanzar el balón cuando el juego terrestre era indetenible.
Miami se sobrepuso a 10 penalizaciones y a la intercepción en la yarda 15 de Ole Miss para imponerse en un partido que controló casi todo el tiempo, pero que le fue imposible dominar por completo. Las estadísticas indican que los Canes tuvieron el balón 23 minutos más que Ole Miss, que interpuso fuerte resistencia defensiva.
Pero la suerte estaba definitivamente por Miami a pesar de las pifias frente un oponente de mayor categoría.
Los Huracanes sentenciaron el partido al final del último cuarto, con varios pases efectivos del mariscal de campo Carson Beck, artífice de la ofensiva de urgencia puesta en marcha en los últimos 3:13 minutos y de una oportuna escapada para el touchdown de la victoria, a solo 18 segundos del pitazo final.
CARSON BECK TAKES THE LEAD FOR THE CANES IN THE NICK OF TIME 😱 pic.twitter.com/5ZuJlwISkX
— SportsCenter (@SportsCenter) January 9, 2026
Beck completó 23 de 37 pases para 268 yardas, con dos touchdowns y una intercepción.
Cristobal buscará el sexto campeonato nacional para los Canes tras la sequía de un cuarto de siglo. Los cinco títulos anteriores fueron bajo la tutela del legendario entrenador Nick Saban (1983, 1987, 1989, 1991, 2001). Cristóbal jugó en Miami con Jimmy Johnson y ganó un título nacional, y entrenó y obtuvo otro título con Saban en Alabama.
Es otro momento grande para el deporte y la fanaticada de Miami, luego de victorias recientes de los Panthers de Florida como ganadores de la Copa Stanley (hockey), y del Inter de Lionel Messi en el campeonato de la MLS.
Para beneficio de arrancada, los Huracanes serán el primer equipo en la era BCS/CFP, que comenzó en 1998, en jugar la final de un campeonato nacional en su propio estadio.
El Hard Rock Stadium será otra fiesta el lunes 19 de enero, coincidiendo con el feriado por el Martin Luther King Day. Para la afición local sería espléndido que vinieran los Hoosiers de Indiana con el cubano Mendoza, quien representa la ilusión de los Miami Dolphins para un contrato el próximo año.
Por el momento, ya se vive un sueño inesperado para los seguidores del football universitario en Miami, un año favorecido por otros dos magnos eventos deportivos en la ciudad: el Clásico Mundial de Béisbol y la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Y todo eso está a la vuelta de la esquina.



Fotos: Rob Schumacher/The Republic.