La guerra anunciada por Raúl Castro

RaulZika
Raúl Castro en zafarrancho de combate.

Por Fabián Flores
LA HABANA.- En un inusual llamamiento con su firma en la primera página del diario Granma, el gobernante Raúl Castro ha lanzado la alarma sobre el virus del Zika con el anuncio de que el gobierno movilizará unos 9,000 efectivos de las Fuerzas Armadas, 200 miembros de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y medios técnicos adicionales para enfrentar al mosquito causante de la enfermedad  y tratar de revertir el deficiente saneamiento ambiental.
La batalla comenzó apenas horas después con los militares desplegados en calles, barriadas, centros laborales y escuelas fumigando a diestra y sinestra.
Este martes, el zafarrancho contra el mosquito tuvo una segunda parte con el anuncio en los medios oficiales de la realización de audiencias sanitarias y otras acciones preventivas por parte de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) en respuesta al llamamiento de Raúl Castro, del 26 de febrero al 1ro de marzo. También hoy comienza la distribución por to­das las provincias y municipios de un do­cu­mento con las medidas a adoptar por las familias cubanas para combatir a los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus y evitar epidemias.
La comunicación de los CDR exhorta a las familias «a realizar semanalmente el tratamiento autofocal y acudir al mé­dico ante la presencia de fiebre, erupción en la piel (rash), enrojecimiento de los ojos (conjuntivitis), y dolor de cabeza y en la espalda».
Sin casos reportados
El plan estructurado desde el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) se centra en el Zika, pero también pretende extender el combate frente al dengue y al chikunguña, que ya se han extendido por largo tramo entre la población cubana.
Aunque Cuba dice no haber detectado en su territorio ningún caso de Zika, el gobierno está consciente de que las condiciones están dadas para que la enfermedad haga su aparición en cualquier momento y el país forme parte del conjunto de naciones bajo emergencia sanitaria internacional.
La vigilancia ha comenzado de mano militar para hacerla más efectiva y segyura. Están bajo control y supervisión todos los casos de síndromes febriles sin determinación de causa al tiempo que se intensifica el control sanitario internacional. En su mensaje, Raúl Castro afirmó que de manifestarse algún enfermo, existen todas las condiciones para brindarle una asistencia médica calificada.
El combate será fiero en calles y edificaciones durante las próximas semanas. El programa de saneamiento intensivo en centros laborales, zonas residenciales, viviendas y en plena calle no será fácil, porque se trata de atender un problema extendido, con lomas de basuras y despedicios, y sobre todo, enfrentar la indolencia generalizada de la población. Para hacer cumplr el plan de los militares -incluidos oficiales en activo y de la reserva- están los policías como entes de apoyo.
Cosas en juego
¿A qué se debe esta guerra declarada del general octogenario, apelando a un desacostumbrado despliegue mediático?
Es cierto que las medidas puestas práctica tienen un tufo de verificación y penetración hasta los más profundo de los barrios. Una labor profiláctica que no escapa a la carga de control policial en vísperas de una visita del presidente de Estados Unidos.
Pero Cuba tiene más cosas en juego que la visita de Obama por 24 horas, el próximo 21 de marzo.
El gobierno cubano sabe que mantener al país en una situación de «Zero Zika» o con limitados casos de la enfermedad es clave para los planes inmediatos de su economía, y el crecimiento de los viajes y el turismo.
Tras el acuerdo de los vuelos directos entre Estados Unidos y Cuba, el gobierno de Raúl Castro aspira a que la cifra de más de medio millón de cubanoamericanos y los 161 mil estadounidenses que visitaron la isla en el 2015 crezca notablemente, favorecidos por mejores precios en los boletos y una flexibilización máxima de las restricciones al turismo estadounidense. Aunque el turismo sigue prohibido por el embargo, realmente cualquier ciudadano estadounidense tiene opciones suficientes dentro de la ley para ir a Cuba sin «violar» las prohibiciones vigentes (y cada vez más obsoletas e inaplicables).
Soñando con turismo e inversiones
Cuba además espera un alza de turismo por encima de los 3.5 conseguidos el pasado año. Una inclusión de la isla entre los países y territorios no recomensdables a visitar a causa de una eventual expansión del Zika podría ser fatal para estas perspectivas de crecimiento.
El Banco Mundial ha situado en $664 millones de dólares las pérdidas que podría ocasionar a la economía cubana el virus del Zika. Para una economía en busca de estabilización con la entrada de inversión extranjera y tratando de poner en orden sus finanzas internas, una pérdida de esa magnitud no sería ni atractiva a los inversionistas ni esperanzadora para su presupuesto anual.
En la encrucijada del Zika, Raúl Castro tiene mucho que perder mientras se afilan los preparativos del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, el foro donde debe comenzar la salida de la generación histórica de los máximos sillones del poder y encaminarse la transición política del país hacia el 2018.
Es por eso que quizás sea esta su última guerra, obligado a ganarla para evitar otro resbalón costoso en momentos en que se tambalea el apoyo venezolano y la conjura de los países del ALBA.
Reproducimos a continuación el texto íntegro del mensaje de Raúl Castro, aparecido en los medios oficiales:
LLAMAMIENTO A NUESTRO PUEBLO
Palabras del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz, sobre las medidas para prevenir la entrada y propagación del virus del Zika en nuestro país
Como es conocido por nuestro pueblo, la Orga¬nización Mundial de la Salud ha alertado sobre la rápida propagación del virus Zka, que afecta a 32 países en nuestro continente, declarándola como una emergencia sanitaria de alcance internacional.
Aunque no se ha demostrado con evidencias científicas que la infección por el virus Zika en el embarazo sea la causante de todos los casos de microcefalia reportados en los países afectados, sí se ha encontrado un importante vínculo con el incremento de este defecto congénito.
La afección se trasmite por los mosquitos del género Aedes. En la actualidad no hay vacunas ni tratamientos para dicha enfermedad, por tal razón la mejor forma de prevenirla es la eliminación o disminución de la presencia del vector y la protección frente a las picaduras de estos insectos.
Hasta el momento no se ha detectado ningún caso en nuestro país, aunque se vigilan y estudian todos los síndromes febriles inespecíficos para identificar tempranamente su presencia y se intensifica el control sanitario internacional. De manifestarse algún enfermo, existen todas las condiciones para brindarle una asistencia médica calificada.
Cuba ha desarrollado un trabajo intenso para disminuir la presencia del vector, con el objetivo de mantenerlo en niveles que no ofrezcan peligro. Sin embargo, factores relacionados con la inadecuada calidad técnica del trabajo antivectorial, el deficiente saneamiento ambiental y condiciones climatológicas adversas, propician el riesgo de que se propaguen enfermedades.
Ante esta situación, la Dirección del Partido y del Gobierno ha adoptado un plan de acción, bajo la conducción del Ministerio de Salud Pública, para el enfrentamiento al virus Zika y por consiguiente al dengue y al Chikungunya.
Una vez más el verdadero protagonismo en la lucha contra las amenazas de epidemias le corresponde a todo nuestro pueblo, pues para alcanzar el éxito en esta importante y necesaria tarea es imprescindible contar con su participación consciente.
Urge acometer un programa de saneamiento intensivo en los centros laborales, en las zonas residenciales y dentro de las propias viviendas, con la colaboración activa de los organismos, organizaciones de masas y la comunidad. Es necesario que cada cubana y cada cubano asuma este combate como un asunto personal, un problema que le atañe, sobre todo por la responsabilidad que adquiere, en primer lugar, con su familia.
Como parte del plan de acción aprobado, las Fuerzas Armadas Revolucionarias destinarán más de 9 mil efectivos, entre ellos oficiales permanentes y de la reserva, así como medios técnicos para reforzar las labores antivectoriales y de saneamiento, con el apoyo adicional de 200 oficiales de la Policía Nacional Revolucionaria.
En esta coyuntura, se hace necesario que todos los ciudadanos y entidades cumplan estrictamente las normas sanitarias y las medidas que garanticen el enfrentamiento al vector, para no contribuir a la propagación de epidemias y otras conductas que la favorezcan o constituyan un peligro para la salud pública.
Posterior a la etapa intensiva, se debe implementar un plan de sostenibilidad en el tiempo, que no se convierta en una campaña más, de manera que garantice índices de infestación mínimos.
Al igual que en otras ocasiones, nuestro pueblo sabrá demostrar la capacidad de organización para mantener los niveles de salud alcanzados por la Revolución y evitar así sufrimientos a nuestras familias. Como nunca antes en tareas similares se im¬pone ser más disciplinados y exigentes.
Raúl Castro Ruz

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