
El diamante del estadio US Cellular Field de Chicago contó este 4 de Julio con un recién llegado de Cuba para lanzar la primera bola del partido: el padre de Alexei Ramírez, jugador titular de los Medias Blancas.
Armando Ramírez hizo el simbólico primer lanzamiento del juego entre los Medias Blancas y los Rangers de Texas, en la fecha conmemorativa de la independencia norteamericana. Lo hizo vistiendo una camiseta como la que suele usar diariamente su hijo, estampada con el número 10. Detras del plato estaba el propio Alexei para recibir el envío de su padre.
La ceremonia fue la culminación de un reecuentro que tardó cinco años en consumarse tras la partida de Alexei de Cuba en el 2007. Pero la espera terminó y Edith y Armando, los padres del estelar torpedero, arribaron finalmente a Estados Unidos la pasada semana. No está clara la vía que usó el matrimonio para llegar a territorio estadounidense y Alexei declinó ofrecer detalles sobre el asunto.
Cinco años de separación
«No se pueden recuperar cinco años de separación», dijo Ramírez entrevistado por el sitio MLB.com. «Pero valoro que a partir de ahora voy a poder estar todos los días con ellos».
La llegada del matrimonio pinareño a la ciudad de Chicago coincidió con la estancia de los Medias Blancas en Nueva York para enfrentar a los Yankees. Por eso, la noche de su regreso de Nueva York, Alexei se sentó en la entrada de su casa. Fue un momento de meditación ante la inminencia del encuentro con sus padres.
«Estaba muy nervioso y con muchas emociones dentro de mí, y tenía que calmarme antes de verlos», recordó el pelotero. «Cuando los vi, no hice más que llorar y darnos un montón de abrazos. Hubo mucho amor. Fue algo muy grande».
El martes, Armando y Edith pudieron ver por primera vez a su hijo jugando en las Grandes Ligas. Esa noche, Alexei bateó de 5-3, con dos carreras impulsadas y una anotada para ayudar a la aplastante victoria de los Medias Blancas de 19 x 2 frente a los Rangers. Desde la llegada de sus padres de Cuba, el pelotero batea de 31-12 para un promedio de 387.
«Desde que era pequeño mi madre y mi padre me estimularon y me guiaron hacia el béisbol», le dijo Alexei al periódico Chicago Tribune.
Un momento excepcional
Los recién llegados ya han recorrido Chicago, donde vivirán en la casa de su hijo junto a Mildred, la esposa, y tres nietos, mientras dure la temporada beisbolera, que concluye en octubre. Luego se trasladarán a la residencia de la familia en Florida.
Alexei, de 30 años, abandonó Cuba a finales del 2007, siendo integrante de la selección nacional. Al siguiente año jugó su primera temporada en Grandes Ligas con los Medias Blancas de Chicago, equipo con el que firmó por cuatro años y $32,5 millones de dólares, y luego renegoció -con opción de $10 millones- para una quinta temporada. En el 2010 ganó el Bate de Plata, concedido al mejor torpedero ofensivo de la Liga Americana.
Y realmente el reencuentro familiar no podía llegar en mejor momento. Alexei ganará este año $5 millones, que lo sitúan entre los tres cubanos mejor pagados en Grandes Ligas. Al llegar a la mitad de la temporada 2012, su equipo lidera la División Central de la Liga Americana con récord de 45-37.
A su paso por Grandes Ligas, Alexei compila promedio de bateo de 276, con 698 hits conectados, 330 carreras anotadas, 326 impulsadas y 71 jonrones.
«Siempre se desea poder tener a los padres junto a uno, pero ahora estoy muy feliz y emocionado haberlos traído», confesó el pelotero.
Video con el lanzamiento de Armando Ramírez aquí