Cuba y EE.UU activaron colaboración inmediata durante incidente de lancha de Florida

El espacio televisivo Razones de Cuba amplió este viernes la versión oficial sobre el enfrentamiento armado entre efectivos de TGF y la tripulación de la lancha, y mostró el armamento y los pertrechos militares ocupados.
Lancha con matrícula de Florida mostrada en el programa Razones de Cuba. Foto: Captura de video/CF.

Las autoridades cubanas estuvieron en contacto con funcionarios de Estados Unidos durante el incidente de la lancha de Florida que fue abatida el pasado miércoles frente a las costas de Corralillo, Villa Clara, con un saldo de cuatro tripulantes muertos y siete heridos.

«El propio día de los hechos hubo intercambio casi en tiempo real con el enlace del Servicio Guardacostas radicado en la Embajada de Estados Unidos en Cuba y con el séptimo distrito en Miami. Establecimos un contacto el día 25 [de febrero] a las 19:00 horas, en el que los impusimos de todos los detalles», relató el primer coronel Ybey Carballo Pérez, jefe del Estado Mayor de la dirección de Tropas Guardafronteras (TGF), durante una presentación televisiva la noche del viernes.

El oficial cubano figuró entre los altos mandos militares que participaron en el espacio Razones de Cuba para ampliar la versión oficial sobre el enfrentamiento armado entre efectivos de TGF y la tripulación de la lancha, y mostrar el armamento ocupado al grupo que acometió la incursión en aguas territoriales cubanas.

Primer coronel Ybey Carballo Pérez, jefe de Tropas Guardafronteras. Foto: CF.

En su intervención, Carballo Pérez dijo que pese al incidente “se mantiene la cooperación operacional con el Servicio de Guardacostas de Estados Unidos en temas migratorios, narcotráfico y búsqueda y salvamento”.

El Departamento de Estado no respondió de inmediato una solicitud de Café Fuerte para comentar sobre la cooperación entre ambas partes en la investigación sobre el incidente, y la posible repatriación de los fallecidos y la atención a los detenidos.

Sin embargo, una fuente en Washington confirmó que las autoridades estadounidenses han estado en contacto con Cuba “desde un primer momento” en relación con el hecho, y que la investigación sobre lo sucedido se está desarrollando a profundidad en el sur de Florida.

Agentes del FBI en colaboración con departamentos locales de la policía están rastreando pistas y visitando a familiares de las personas implicadas en el suceso.

Tanto la salida de una embarcación desde Florida hacia Cuba sin autorización previa y la transportación de armas con fines de agresión extraterritorial constituyen delitos graves en Estados Unidos.

En el programa televisivo se brindaron detalles sobre el trágico suceso y se ofreció una explicación sobre las armas y los pertrechos militares ocupados, entre los que figuran 14 fusiles, 11 pistolas, 134 cargadores, y 12, 846 municiones de diversos calibres.

Los hechos habrían ocurrido en la madrugada del 25 de febrero, en la cayería exterior del municipio de Corralillo, específicamente en el canalizo Los Pinos, a solo una milla náutica (1,85 kilómetros) de los cayos y a 11 millas del límite del mar territorial cubano.

De acuerdo con Carballo Pérez, a las 7:10 am los medios técnicos detectaron “un objetivo naval sospechoso” dentro de aguas territoriales, por lo que se envió al lugar una lancha interceptora de TGF para verificar e identificar la embarcación.

“Al aproximarse, los guardafronteras observaron personas en el agua que luego rembarcaron, momento en que la nave infractora inició una maniobra evasiva”, relató el primer coronel.

Carballo Pérez informó que la operación desde Florida estaba conformada por dos lanchas, pero durante el trayecto una de ellas sufrió un desperfecto del motor y tuvo que ser abandonada, de manera que los tripulantes y el cargamento militar tuvieron que trasladarse hacia la embarcación interceptada.

Se estima que la carga total que transportaba la embarcación ascendía a 1.5 toneladas, lo que pudo limitar su velocidad de traslación hasta la cayería del norte cubano.

La lancha de TGF se acercó a una distancia aproximada de 185 metros y fue cuando los tripulantes de la embarcación de Florida abrieron fuego, impactando en el abdomen y un brazo al comandante de la nave, el capitán Yosmany Hernández Hernández.

Lancha de Tropas Guardafronteras que enfrentó la embarcación de Florida. Foto: CF.

“Los cuatro combatientes restantes repelieron la agresión”, narró Carballo Pérez. “Nuestro capitán Hernández Hernández, herido y con gran valentía, no abandonó el timón hasta neutralizar la lancha infractora».

Carballo Pérez agregó que el capitán de TGF maniobró con la lancha hasta poco antes de desmayarse por el abundante sangramiento, y que los restantes cuatro soldados enfrentaron en combate numéricamente desigual a los 10 adversarios hasta someterlos.

Hernández Hernández se recupera satisfactoriamente en un centro de atención médica que no se reveló, sin peligro para su vida, según dijo en el programa el coronel doctor Juan Antonio Ramírez Aguilera, jefe de los Servicios Médicos del Ministerio del Interior.

La lancha cubana muestra 13 impactos de bala, mientras que la embarcación de Florida recibió 21.

“Como consecuencia de la respuesta de las Tropas Guardafronteras, inicialmente resultan fallecidos tres de los sujetos que estaban a bordo y siete heridos. Esa es la primera dinámica que acontece ahí”, precisó.

La referencia a “tres fallecidos” creó confusión en los medios periodísticos. Los reportes oficiales cubanos han mencionado desde el comienzo cuatro muertos, y se presume que una cuarta persona falleció en el traslado a una instalación hospitalaria.

Sin embargo, en la versión ofrecida este sábado por el períódico Granma se menciona que el incidente dejó “como saldo tres agresores abatidos y siete lesionados”.

Artículo del diario GRANMA, del sábado 28 de febrero de 2026.

En el programa, el coronel Víctor Álvarez Valle, segundo jefe del órgano especializado en delitos contra la Seguridad del Estado, informó sobre la identidad de los involucrados y dijo que entre ellos se destaca la presencia de Amijail Sánchez González, quien acumula un amplio prontuario delictivo en Cuba.

Sánchez, residente en Houston, Texas, se encuentra entre los heridos detenidos. Sus antecedentes delictivos incluyen casos de hurto, sacrificio ilegal de ganado, tenencia ilegal de armas y homicidio con arma blanca.

También figura en la lista nacional de terroristas que el gobierno cubano actualizó en julio de 2025, inculpándosele como organizador y financista de ataques como el lanzamiento de cócteles molotov contra el Tribunal Municipal de Centro Habana y una sede de los Comités de Defensa de la Revolución, que dejó a un custodio lesionado.

El coronel Álvarez reveló que las pesquisas también apuntan a la exiliada cubana Maritza Lugo Fernández, exprisionera política y miembro del grupo Movimiento 30 de Noviembre, como una de las principales organizadoras y financiadoras de la operación. Lugo, de 62 años, llegó a Miami como refugiada política en enero de 2002.

Edward Roberts Campbell, jefe de Dirección de la Fiscalía General de la República, afirmó que “las personas detenidas no están bajo prisión”, sino que forman parte de lo que llamó “una investigación incipiente”.

“En el día de hoy la Fiscalía recibió las actuaciones para valorar y decidir las medidas cautelares», dijo Roberts.

De acuerdo con el fiscal, las personas envueltas en este incidente pudieran recibir altas penas de cárcel, cadena perpetua y hasta la pena de muerte por la gravedad de los delitos, que comprenden actos cometidos con armas o artefactos explosivos, acciones contra la seguridad de la navegación marítima, atentados contra la seguridad aérea o marítima, financiamiento al terrorismo, asociación para delinquir y ortación y tenencia ilegal de armas de fuego.

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