
Por Eric Reynoso
El supersónico cerrador Aroldis Chapman escribió este domingo otra página memorable para la historia de las Grandes Ligas. El cubano se convirtió el lanzador que más rápido ha llegado a los 500 ponches, con solo 292 inning de actuación.
Chapman ponchó al bateador emergente Giovanny Urshela, de los Indios de Cleveland, con una recta de 97 millas, con las bases llenas en el décimo inning. Cuando impuso el récord no estaba consciente de su hazaña hasta que llegó al dugout y sus compañeros comenzaron a felicitarlo.
«Yo no me mantengo al día con las estadísticas», declaró Chapman al terminar el juego que su equipo perdió 5×3. «Nosotros no hacemos eso, no estamos encima de la cantidad de ponches que tengamos o cualquier otro tipo de cosas. No sabes nada hasta después del hecho. Cuando regresé al banco, mi entrenador me dijo que tenía 500 ponches y entonces fue cuando lo supe».
Orgulloso y feliz
El holguinero, que desertó de la selección nacional en el 2009, dijo estar muy orgulloso de su carrera de seis temporadas en Grandes Ligas, todas vistiendo el uniforme de los Rojos de Cincinnati.
«Me siento feliz y orgulloso de cómo ha ido mi carrera y los logros de los últimos años. Cuando uno se sienta y piensa acerca de eso, se siente muy bien». El juego del domingo marcó también un récord de lanzamientos en la carrera de Chapman, con 44.
El zurdo tiró dos entradas luego que los Rojos empataran a tres en el noveno y forzaran a extrainnings para luego caer en el onceno. Chapman se fue del juego sin decisión y no cargó con la derrota.
La estela de ponches de Chapman en Grandes Ligas comenzó el 31 de agosto de 2010, cuando debutó dejando con la carabina al hombro a Jonathan Lucroy, de los Cerveceros de Milwaukee.
En la mira de los canjes
El récord de 500 ponches en menor cantidad de entradas lanzadas estaba en poder de Craig Kimbrel, cerrador de los Padres de San Diego, que lo había logrado en 305 capítulos.
Esta temporada Chapman asistió por cuarta vez al Juego de las Estrellas y fue parte de otra curiosidad inédita entre los peloteros cubanos de Grandes Ligas. Fue la primera ocasión que dos jugadores nacidos en la isla conforman la batería de un conjunto en el partido de las luminarias, Chapman desde el box y Yasmani Grandal (Dodgers de Los Angeles) como catcher.
En medio de una campaña meiocre de los Rojos, con 40-49 y en cuarto lugar de la División Central de la Liga Nacional, Chapman vuelve a estar entre los rumores de canje antes de la fecha límite del 31 de julio. Pero como ha sucedido ya en teporadas anteriores, eso no está en sus manos y se concentra en dar lo mejor de sí en cada salida.
«Si sucede, sucede. Si no, seguiré aquí con mis compañeros, pues estoy donde quiero estar «. comentó el as de los Rojos.
Este año Chapman tiene récord de 3-3, con 18 juegos salvados en 19 oportunidades y promedio de carreras limpias de 1.60. En su carrera de seis temporadas su balance es de 18-19, con 131 rescates de 147 oportunidades y PCL de 2.22.