Gobierno cubano extradita a México a narcotraficante chino; entregado ya a Estados Unidos

El ciudadano chino Zhi Dong Zhang, considerado el capo del fentanilo, fue entregado a las autoridades estadounidenses para enfrentar los cargos que pesan en su contra por su actividad criminal.

El gobierno cubano extraditó este jueves a México al ciudadano chino Zhi Dong Zhang, alias Brother Wang, acusado de tráfico de cocaína y fentanilo y lavado de dinero en Estados Unidos.

“El 23 de octubre de 2025, ante una solicitud formal de extradición y por decisión del gobierno cubano, el ciudadano chino Zhi Dong Zhang fue entregado a las autoridades del gobierno de México”, indicó un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX).

Pero la extradición fue más bien un viaje triangular, pues Brother Wang fue enviado de inmediato a Estados Unidos, donde le aguarda un proceso judicial.

El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, confirmó en horas de la noche su entrega a las autoridades estadounidenses en un mensaje en redes sociales.

En su mensaje, Harfuch agradeció al gobierno de Cuba por su “valiosa colaboración” en la recaptura y entrega del narcotraficante chino.

La declaración oficial cubana indicó que Zhang, conocido como el capo del fentanilo, había sido detenido en Cuba el pasado 31 de julio “por delitos cometidos en el territorio nacional de falsificación de documentos y tráfico de personas, previstos en el Código Penal cubano, y se encontraba bajo la medida cautelar de prisión provisional”.

Zhang estaba prófugo desde el pasado 11 julio, cuando escapó mientras cumplía un arresto domiciliario en Ciudad de México y estaba sujeto a un juicio de extradición a Estados Unidos.

Además del reclamo de Estados Unidos ante las autoridades mexicanas, el narco chino tenía una orden de captura internacional de Interpol.

Fuentes de la Fiscalía General de la República de México y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana confirmaron que autoridades cubanas notificaron al gobierno mexicano de la detención del ciudadano chino desde hace unas semanas. El arresto incluyó a otras dos personas que lo acompañaban, una de nacionalidad mexicana y otra china.

Zhang había sido capturado en México el 31 de octubre de 2024 para afrontar un proceso de extradición a Estados Unidos. La detención se basó en una orden de captura girada en octubre de 2022 por la Corte Federal del Distrito Norte de Atlanta, por 13 cargos de tráfico de cocaína y fentanilo y lavado.

Zhi Dong Zhang durante su captura en México en 2024. Foto: Gobierno de México.

Las autoridades mexicanas lo tuvieron inicialmente internado en el Reclusorio Sur, pero meses después un juez le concedió la prisión domiciliaria en una casa de la colonia Lomas de Padierna de la Alcaldía Tlalpan, bajo vigilancia de la Guardia Nacional.

La decisión del juez de concederle la reclusión domiciliaria a Zhang fue duramente criticada por la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, quien calificó la orden del tribunal «sin ningún argumento» y sugirió que pudiera tratarse de un caso de «corrupción del poder judicial”. «¿Cómo es esto posible?», se preguntó la mandataria.

La orden judicial se produjo nada menos que en momentos en que los gobiernos de México y Estados Unidos estaban en plena negociación de un acuerdo de seguridad enfocado en el combate del tráfico de drogas por la frontera y del trasiego de fentanilo.

Pero todo parece ser posible en el ámbito de las autoridades mexicanas. En horas de la mañana del pasado 11 de julio, Zhang escapó de la casa de reclusión domiciliaria a través de un túnel, en el mejor estilo del Chapo Guzmán.

Para Washington era un objetivo prioritario en la cruzada de la administración Trump contra el fentanilo.

A Zhang se le considera una figura de alto potencial criminal, vinculado a los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación. La DEA llevaba largo tiempo tras su pista, pues está presuntamente implicado desde al menos 2016 en una red criminal asociada a los dos principales carteles mexicanos.

El capo chino enfrenta acusaciones por lavar, sólo entre 2020 y 2021, al menos $20 millones de dólares en Estados Unidos, utilizando una compleja trama de más de 150 empresas fantasma y 170 cuentas bancarias fraudulentas.

Zhang operaba principalmente desde las ciudades estadounidenses de Los Ángeles y Atlanta, pero su organización tiene vínculos extendidos hacia Centroamérica, Suramérica, Europa y Asia.

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