
Por Daniel Benítez
Autoridades de la Aduana General de la República de Cuba frustraron una operación de tráfico de unas 500 unidades de una especie marina conocida como pepinos de mar, cuya pesca está regulada en la isla.
El contrabando sucedió el pasado 14 de abril cuando cuatro extranjeros a bordo de una embarcación y con destino a Rumanía, llegaron al puerto Guayabal, en la provincia de Las Tunas.
«Su llegada agitada me dio mala espina», relató Pedro Luis Piedra Escalona, inspector de Enfrentamiento, al diario Juventud Rebelde. Piedra cuenta que observó algo extraño en una de las cinco bolsas de naylon que los individuos llevaban consigo. Al pedirle el oficial la autorización para revisar el equipaje, ellos se negaron a mostrarle el contenido de las mismas.
Tras el rechazo se desató el operativo, con la participación de Tropas Guardafronteras.
Los agentes revisaron los equipajes, en los cuales se descubrieron unos 500 pepinos de mar, con un peso total de 70 kilogramos. El cargamento fue decomisado.
Cuatro extranjeros y un cubano
A los cuatro extranjeros involucrados se les registró como infractores en la Base de Datos Oficial de la Aduana General. Sus identidades no fueron reveladas a pesar de que uno de ellos intentó sobornar al agente que desenmascaró el tráfico.
El reporte indica que un ciudadano cubano, identificado como Félix Osmany Mendoza González y residente del poblado tunero del Guayabal, estuvo implicado en el hecho al transportar los pepinos de mar, por lo cual le fue impuesta una multa de mil pesos cubanos y se le decomisó el vehículo utilizado.
Los pepinos de mar, que deben su nombre común al parecido con la hortaliza, son animales utilizados en diversas recetas preparadas con el producto fresco o seco. En varias culturas culinarias del este y sureste asiático son considerados un plato especial. Su mercado en esa región del mundo se estima en unos $60 millones de dólares.
Existen más de 1,700 especies de pepinos de mar. Debido a su alta demanda, las poblaciones de pepinos de mar están agotadas en los países asiáticos, Rusia, México y las islas Galápagos, por lo que su pesca está bajo regularciones a nivel internacional.