
El empresario y promotor cultural Hamlet Casals falleció en Miami a los 47 años, al parecer víctima de un coma diabético.
El cuerpo sin vida de Casals fue hallado en horas de la tarde del domingo en su apartamento de Neo Vertika, en el área de Brickell. Tras el hallazgo, los primeros indicios conducen a pensar que la muerte ocurrió al amanecer de ese día.
«He pasado uno de los momentos más tristes de mi vida al tener que reconocer el cadáver de mi gran amigo Hamlet», relató el periodista y abogado cubano Osvaldo Fructuoso Rodríguez, quien concurrió el domingo al apartamento de Casals luego de que no se tuvieran noticias de él por las últimas 48 horas.
Luego de varias llamadas sin respuesta, Rodríguez compareció en el lugar junto a Xiomara Almaguer, madre de Casals, y el cineasta Melchor Casals, el padre.
Cuando pudieron entrar al apartamento, con ayuda de la Policía, el cuerpo fue encontrado en la cama, recostado junto a un libro de Salvador Dalí, su pintor favorito.
Nacido en La Habana, en 1965, Casals estuvo vinculado desde muy joven al mundo artístico, y estrechó relación con grandes figuras de la música y el espectáculo cubanos.
Emigró en enero de 1986 y se radicó en Miami junto a su madre.
En Miami creó Misu Enterprise, una empresa dedicada a representar artistas cubanos y mediante la cual produjo espectáculos con Rosita Fonés, Juana Bacallao, Luis Carbonel, NG La Banda y Carlos Varela, entre otros.
También representó a numerosos artistas plásticos y ayudó a comercializar sus obras en Estados Unidos.
Estuvo vinculado al negocio de los viajes y los envíos de paquetes a Cuba a través de la compañía Xael Charters, propiedad de su madre, Xiomara Almaguer, y de su padrastro, Eddy Levy.
«Gozaba de una simpatía muy especial, su carácter era incomparable, lleno de humor y un particular sentido de humanidad», comentó Rodríguez.
Su cadáver será expuesto el próximo viernes, de 6 a 11 de la noche, en la funeraria Van Orsdel, unbicada en el 4600 SW 8 St, en Coral Gables. Posteriormente, sus restos serán cremados y trasladados a La Habana, donde artistas amigos le rendirán tributo antes de lanzar sus cenizas al mar en el Malecón.
Le sobreviven sus padres, y sus hermanos Alejandro y Amílcar Casals, todos residentes en Miami.