EXCLUSIVA AP: Agente de ICE que mató a inmigrante colombiano en Maine tiene trastornos mentales y antecedentes de violencia

David Brouillette, de 37 años, es un veterano de la guerra en Afganistán con un largo expediente de salud mental desde la infancia y varios episodios aterradores de violencia doméstica, abuso y amenazas de muerte a una exesposa.
Sangre en el pavimento en el lugar del tiroteo mortal en Biddeford, Maine. Foto: AP/Robert F. Bukaty.

Por Jack Brook, Michael Rr. Sisak, Amanda Swinhart y Claire Galofaro

AUGUSTA, Maine — El agente del Departamento de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que disparó a un hombre colombiano en Maine esta semana es un veterano del Ejército de Estados Unidos que ha lidiado con graves problemas de salud mental desde la infancia temprana y que nunca debió haber recibido una placa y un arma para patrullar las calles, según declararon varios de sus familiares cercanos a la agencia The Associated Press (AP).

David Brouillette tiene antecedentes de comportamiento aterrador y violento, según dichos familiares. Lo acusan de haber agredido a mujeres de su entorno a lo largo de los años; una de ellas compartió con la AP un mensaje de voz del invierno pasado en el que él le decía que alguien debería cortarle la garganta.

El inquietante pasado de Brouillette pone aún más en duda el rigor con el que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha examinado a los nuevos reclutas durante su reciente campaña masiva de contratación, destinada a implementar las medidas enérgicas contra la inmigración impulsadas por el presidente Donald Trump.

Al menos 10 personas han muerto en incidentes con agentes de inmigración desde que Trump inició dicha ofensiva tras asumir el cargo; entre ellas figura Johan Sebastián Durán Guerrero, un ciudadano colombiano de 25 años que murió tras recibir disparos de Brouillette el pasado lunes, mientras se encontraba en su vehículo cerca de su domicilio en la ciudad costera de Biddeford, Maine.

El DHS, que no ha revelado el nombre del agente que mató a Durán Guerrero, declaró que «el vehículo intentó huir del lugar y, ante el temor por la seguridad pública, un agente accionó su arma».

Brouillette no respondió a los mensajes de texto ni al correo electrónico en los que se le solicitaban comentarios. Tres familiares que afirmaron haber hablado con él tras el tiroteo —entre ellos una exesposa y una hija— dijeron que él les aseguró haber actuado en defensa propia.

Al ser consultada sobre los antecedentes de Brouillette y su participación en el tiroteo, la portavoz de ICE, Lauren Bis, declaró: «Nunca confirmaremos ni negaremos intentos de divulgar información personal de nuestros agentes del orden», y añadió que «el agente de ICE en cuestión cuenta con casi una década de experiencia en fuerzas federales y ha recibido la capacitación obligatoria, incluida la instrucción sobre el uso de la fuerza».

La Casa Blanca remitió a ICE todas las preguntas relacionadas con el tiroteo y con Brouillette.

Una nueva carrera en ICE

Brouillette, de 37 años, comunicó a su exesposa, Ashley Brouillette, a finales del año pasado que había sido contratado por ICE. Ella relató que, debido al largo historial de problemas psiquiátricos de él, pensó que estaba sufriendo un episodio de salud mental y no le creyó. Ella no se dio cuenta de que él decía la verdad hasta esta semana, cuando empezaron a circular en internet videos de los momentos previos y posteriores al tiroteo.

David y Ashley Brouillette fueron novios desde la secundaria y se casaron en 2007. Ella declaró que se divorció en 2009 porque él se había vuelto físicamente violento con ella, una conducta que comenzó tras quedar embarazada de la hija de ambos.

Según Ashley Brouillette, en una ocasión él le arrojó agua hirviendo mientras ella sostenía a la niña en brazos; un incidente que también relató la madre de ella, Avis Collins.

El maltrato continuó incluso después de que ella lo dejara, afirmó.

David Brouillette no parece tener antecedentes penales en Maine, ya que una consulta realizada al Departamento de Seguridad Pública del estado no arrojó registros a su nombre.

Una mujer reza tras depositar flores en el lugar donde murió baleado el joven Johan Sebastian Durán. Foto AP/Robert F. Bukaty.

Sin embargo, cientos de documentos judiciales de familia, obtenidos en la secretaría del Tribunal de Distrito de Augusta, detallan años de denuncias por maltrato físico y verbal presentadas por su segunda exesposa, tanto en nombre propio como en el de sus hijas.

La exesposa —cuya identidad no revela la agencia AP por temor a represalias— alegó que él la había acosado y hostigado, además de maltratar física y verbalmente a su hija, según consta en varias solicitudes de órdenes de protección temporal. Brouillette derribó a su hija adolescente y le restregó espaguetis en el cabello; en otro episodio de ira, arrastró a la joven por la casa mientras ella lloraba, relató la mujer.

«Dave necesita terapia o algún tipo de ayuda para su trastorno de estrés postraumático y su depresión», escribió ella en una solicitud de orden de protección temporal a favor de su hija adolescente, la cual fue concedida por un juez en 2021.

En los documentos judiciales, David Brouillette sostuvo que su segunda exesposa lo había difamado.

Su hija mayor, Madison Brouillette, dijo haber sido también testigo de la inestabilidad de su padre.

«Vi a mi padre luchar mucho con diversas cosas», declaró. Contó que, al regresar de la escuela en una ocasión, él le confesó que había estado sentado en el tocón de un árbol con un arma apuntando a su propia cabeza.

«Si no te cuidas de verdad, auténticamente, es imposible proteger a los demás. Y mi padre nunca quiso buscar ayuda», afirmó. Un familiar directo de David Brouillette, que habló bajo condición de anonimato, dijo que a este le diagnosticaron trastorno bipolar grave y trastorno por déficit de atención cuando era niño, un diagnóstico que confirmó Ashley Brouillette. El familiar lo describió como una persona con una «enfermedad mental grave» y señaló que intentó suicidarse dos veces a los 12 años y fue hospitalizado en múltiples ocasiones.

El familiar comentó que llevaban años distanciados, tras haber roto el contacto por temor a que él les hiciera daño. Añadió que Brouillette no respondió a los intentos de comunicación realizados esta semana.

Despliegue militar y aspiraciones en las fuerzas policiales

David Brouillette, creció en Gardiner —una ciudad de unos 6,000 habitantes situada a unos 97 kilómetros al noreste de Biddeford, donde ocurrió el tiroteo del lunes. Desde niño se sentía fascinado por las fuerzas del orden y el ejército, según relataron sus familiares.

Las fotografías del anuario escolar muestran que formó parte del programa Naval Junior ROTC de su escuela, y en él escribió que planeaba asistir a la universidad y convertirse en oficial de policía.

Inicialmente, los reclutadores militares rechazaron a Brouillette debido a sus diagnósticos de salud mental; sin embargo, le sugirieron que dejara de tomar su medicación durante un año y volviera a solicitar el ingreso, cosa que hizo, según indicó un familiar cercano.

¿Cómo logró alistarse en el Ejército?

Según los registros militares de Estados Unidos, Brouillette se alistó en la Guardia Nacional del Ejército de Maine como técnico de reparación de equipos químicos, pero posteriormente cambió de especialidad para desempeñarse como especialista en logística médica. Prestó servicio en la Guardia Nacional desde noviembre de 2007 hasta enero de 2010, de acuerdo con los registros facilitados por el Pentágono.

Un artículo de 2009, publicado por el periódico Kennebec Journal, identificaba a Brouillette como soldado raso de la 152da. Compañía de Mantenimiento de la Guardia Nacional del Ejército de Maine, con sede en Augusta.

Protesta contra ICE frente al Edificio Federal Edmund Muskie, en Augusta, Maine. Foto AP/Robert F. Bukaty.

En enero de 2010 se incorporó al Ejército regular como especialista en recopilación de inteligencia humana. Brouillette fue desplegado en Afganistán entre mayo de 2012 y febrero de 2013, y finalmente dejó el Ejército con el rango de sargento en diciembre de 2015.

Un familiar cercano considera que el tiempo que Brouillette pasó en el extranjero agravó sus problemas emocionales: «Afganistán lo destruyó; lo entrenaron para ser un monstruo asesino, una máquina. Tomaron a alguien con una enfermedad mental grave y lo convirtieron en una máquina de matar».

La vida después del Ejército

Tras su baja del servicio, Brouillette desempeñó diversos empleos —algunos relacionados con las fuerzas del orden o sectores afines— y sufrió lesiones en un accidente mientras se formaba como bombero, según indican registros públicos y documentos judiciales.

Brouillette trabajó para el Centro Correccional de Maine —una prisión de mediana seguridad— y para el Departamento de Salud y Servicios Humanos del estado, permaneciendo menos de un año en cada puesto.

En 2019, según documentos judiciales, trabajó como agente de policía en un centro médico del Departamento de Asuntos de los Veteranos (VA) cerca de Augusta, la capital del estado. El jueves, un portavoz del Departamento de Asuntos de los Veteranos remitió al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) las consultas sobre el historial laboral de Brouillette.

Sin embargo, para finales de 2021, según un mensaje de texto incluido en los expedientes judiciales, se encontraba sin dinero, cursando estudios a tiempo completo y ganando ingresos mediante el reparto de comida para DoorDash.

Brouillette estaba inscrito en un programa de formación de bomberos en el Southern Maine Community College cuando fue golpeado en la cabeza por una viga de acero mientras descargaba un remolque en un centro de entrenamiento, según una demanda que presentó a raíz de la lesión.

Sufrió una conmoción cerebral y síndrome posconmoción, con síntomas que incluían problemas de memoria, déficits cognitivos, dolores de cabeza, vértigo y sensibilidad a la luz; debido a ello, no pudo completar el programa, según la demanda, la cual se resolvió mediante un acuerdo extrajudicial.

En los últimos años, según los documentos judiciales, percibía una prestación por discapacidad a través del VA. También trabajó como conductor de camiones, pero dejó el empleo en enero de 2025 alegando problemas de salud.

En marzo de 2025, Brouillette aprobó el examen para ejercer como agente inmobiliario. Su licencia estuvo vigente hasta diciembre. En una publicación de Facebook, la agencia Realty of Maine anunció que Brouillette trabajaría en su oficina de Bangor.

«David reside en Maine tras haberse retirado del Ejército de Estados Unidos», decía la publicación, que posteriormente fue eliminada. Brouillette ya no figura como agente en el sitio digital de la empresa. Se enviaron mensajes a Realty of Maine solicitando comentarios al respecto.

En marzo, la agencia de Maine encargada de los asuntos de manutención infantil registró un gravamen en su contra, según muestran los registros públicos. El documento sugiere que Brouillette podría haber estado a la espera de recibir una indemnización por discapacidad o deterioro permanente.

Mensaje de odio

A finales de 2025, más o menos cuando se unió al ICE, su exesposa Ashley contó que él le dejó un mensaje de voz de tres minutos burlándose de ella por haber solicitado una orden de alejamiento en su contra. Según el mensaje que ella compartió con la agencia AP, él la llamó repetidamente «asquerosa» y sugirió que ella y las otras mujeres y niñas de su «linaje» debían morir.

«Y a todas ustedes deberían cortarles la puta garganta», decía el mensaje de voz. «Sí, deberían. ¿Estoy amenazando con hacerlo yo? No. No. Pero ¿creo que deberían cortarles la puta garganta? ¿O que debieron habérsela cortado? Sí».

Ella dijo que había cortado todo contacto con él hasta este miércoles, cuando su foto empezó a circular por internet.

Ashley Brouillette contactó a la actual esposa de él a través de Facebook y hablaron por teléfono durante varios minutos. Su exmarido habló con ella, según las capturas de pantalla de la conversación telefónica que compartió con la AP. Él admitió haber matado a tiros a Durán Guerrero.

«Me preguntaba si podía decirles que él era una buena persona y que no hablara de los abusos y cosas que sufrí mientras estaba con él; decía que lo más importante ahora era su reputación», comentó la mujer.

Ella relató que él le dijo que ahora se encuentra escondido bajo custodia protectora.

«Le pregunté por qué lo hizo», dijo ella. «Respondió que fue un tiroteo justificado. El tipo intentaba atropellarlo con un auto».

Su hija también contó que él le dijo que la acción estaba justificada.

«No creo que él se vea a sí mismo como un asesino», afirmó Madison Brouillette.

«Creo que él piensa sinceramente que hizo lo correcto», añadió. «Lo único que dijo fue que hizo lo que tenía que hacer. Dijo que tenía que protegerse», agregó.

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