Un asunto de transparencia: Epstein, Cuba y la familia Castro

Entre los millones de archivos liberados de los Epstein Files, con menciones relacionadas a Cuba, la información más relevante radica en algunos vínculos y proyectos que Jeffrey Epstein desarrolló en torno a organismos cubanos y a la familia Castro.
Epstein Files y Cuba. Collage: Café Fuerte.

Entre los millones de archivos liberados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) en cumplimiento de la legislación Epstein Files Transparency Act (H.R. 4405) hasta el 31 de enero de 2026, aparecen 3,232 resultados con la palabra “Cuba”, 327 con “Havana” o “Habana” y 680 con “Castro”. En este artículo resumiré y contextualizaré, en orden aproximadamente cronológico, la información más relevante sobre estas menciones y sobre algunos vínculos y proyectos que Jeffrey Epstein desarrolló en torno a Cuba y a la familia Castro, documentados en correos electrónicos y mensajes, sin que ninguna de estas referencias constituya una acusación de delito.

Muchas conversaciones se repiten en distintos datasets (hasta ahora se han publicado 11), ya sea porque el mismo intercambio aparece en varios archivos o porque cada respuesta genera un documento independiente. La mayoría de las menciones a Cuba provienen de un aviso legal sobre viajes a la isla que American Express Travel incluía entonces en sus contratos, y no se relacionan directamente con hechos ocurridos allí.

También conviene aclarar que algunas menciones del apellido Castro se refieren a otras personas, como “Philippe Castro”, principal consejero de Jack Lang, presidente del Instituto del Mundo Árabe en París y exministro de Cultura de Francia, y que otras apariciones de “Cuba”, “Habana” y “Castro” se encuentran en artículos de prensa, informes o conversaciones casuales. Las búsquedas, que incluyeron otros nombres y fechas, se realizaron con el sistema del Departamento de Justicia, y debido a sus limitaciones técnicas para el reconocimiento de texto es posible que algunos resultados no hayan sido detectados.

El viaje a Cuba y la foto con Fidel Castro

Desde 2019, poco después de su muerte en una prisión federal de New York, se conoce que Jeffrey Epstein viajó a Cuba por invitación de Fidel Castro. Según admitió el expresidente de Colombia, Andrés Pastrana, en este viaje, que ocurrió del 21 al 23 de marzo de 2003, Epstein estuvo acompañado además por su pareja y cómplice Ghislaine Maxwell, por Jean-Luc Brunel –reclutador de modelos francés asociado a Epstein en el tráfico de personas y que fue encontrado muerto en su apartamento de París en 2022–, y por una cuarta persona, referida solo por sus iniciales “SK”, que era pasajera frecuente de otros vuelos.

En ese momento, una investigación del diario The Miami Herald se apoyó en los registros de pasajeros de los aviones privados del predador sexual —publicados como parte de la evidencia del caso en su contra— para verificar los hechos. Según estos registros, uno de los aviones salió del Aeropuerto de Teterboro en New Jersey hacia el Aeropuerto Internacional de Palm Beach, y de allí voló al Aeropuerto Internacional de Nassau en las Bahamas. Desde las Bahamas habrían viajado a Cuba usando un medio desconocido. Epstein, Maxwell, Jean-Luc Brunel y “SK”, pasajeros de ambos vuelos, regresaron a Palm Beach desde Bahamas el 23 de marzo, sin Pastrana, quien permaneció en Cuba, donde estaba escribiendo un libro sobre su rol fallido en las negociaciones de paz con las FARC en Colombia.

Como ha señalado la periodista Fabiola Santiago del Herald, este viaje ocurrió el día después de que iniciara la ofensiva del régimen cubano que resultaría en el encarcelamiento de 75 activistas disidentes y periodistas independientes en Cuba, conocida como la Primavera Negra. Una semana después, fueron fusilados tres de los jóvenes que intentaron escapar de la isla en la lanchita de Regla.

Una foto de Maxwell, Pastrana y Epstein junto a Fidel Castro, exhibida en la residencia de Epstein en New York, fue ampliamente difundida a principios de 2025 como parte de un documental de France 24. También se puede ver en el video otra foto de una mujer joven, cuya identidad está protegida, besando a Fidel Castro.

Maxwell, Pastrana, Epstein y SK junto a Fidel Castro.

En noviembre de 2025 volvió este viaje al escrutinio público, con la transcripción de la entrevista que realizara a Ghislaine Maxwell en prisión el Fiscal General Adjunto Todd Blanche –antes abogado de defensa de Donald Trump. Ella declara que su amistad con Andrés Pastrana se debía a que ambos eran pilotos de helicóptero y volaron un Blackhawk a Colombia. Maxwell señala que el propósito del viaje a Cuba fue visitar a un amigo personal suyo, que distribuía tabacos para Montecristo u otra marca, y que Pastrana organizó el viaje y arregló la reunión con Fidel Castro.

A partir de los e-mails publicados el 31 de enero de 2026 tenemos acceso a más detalles. La primera mención del viaje ocurre el 14 de marzo de 2003, en une-mail enviado por Maxwell con destinatario censurado, donde confirma que reservó una casa “increíble” para ella y Jeffrey, a recomendación de un amigo que viaja con frecuencia y dice que “vale la pena ir a Cuba solo para quedarse ahí”. El 21 de marzo de 2003, respondiendo a una invitación del empresario de la construcción Michael Borrico a “juguetear” en Madison Avenue, Maxwell responde que le encantaría, pero está en Cuba. En otro e-mail enviado por Maxwell a un destinatario, redactado el 24 de marzo de 2003, escribe: “estoy de vuelta de Cuba – fue extremo – tuvimos un almuerzo de 5 horas con Castro ayer”.

El beso a Fidel es recordado por una de las víctimas en su testimonio ante el FBI contra Epstein y Maxwell, aunque no fue ella quien lo dio. Todo indica que “SK” es Sarah Kellen, nacida en 1979, y que tendría 22 años durante el viaje a Cuba. Kellen fue contratada como asistente por Jeffrey Epstein en 2002 y estuvo acusada como su coconspiradora en 2009 en el Caso NO.: 08-CV-80811-Marra/Johnson, que buscaba rescindir el acuerdo que Epstein había logrado en 2007 para no ir a juicio. Kellen fue una de cuatro mujeres protegidas por este acuerdo, que incluyó a sus asistentes Adriana Ross, Lesley Groff y Nadia Marcinkova. Debido a sus repetidas menciones como facilitadora de los abusos durante el juicio a Ghislaine Maxwell en 2021, la jueza Alison Nathan la describió como participante “criminalmente responsable”.

Caroline M. Andriano y Virginia Giuffre —dos de las principales denunciantes de Kellen— fallecieron en 2023 y 2025, respectivamente, por sobredosis y suicidio. Aunque Sarah Kellen continuó trabajando como asistente de Epstein hasta 2013, y luego le brindó servicios con su compañía de diseño de interiores SLK Designs, nunca se han levantado cargos en su contra, e incluso aplicó al Programa de Compensación a Víctimas de Jeffrey Epstein. Actualmente tiene, entre otras, una propiedad en Miami.

Ghislaine Maxwell y Sarah Kellen.

Si bien lo que ocurrió durante ese largo almuerzo solo pudiéramos conocerlo de boca de sus testigos, hay otra pieza entre los nuevos e-mails que apunta a que el viaje no solo tuvo el propósito de visitar a Fidel o de disfrutar de habanos. Entre los archivos hay un e-mail con fecha 28 de marzo de 2003 – cinco días después del largo almuerzo –, enviado por “webmaster”, con destinatario suprimido y asunto “HELLO FROM HAVANA”. El mensaje se refiere al “Proyecto Sueco” y promete visitar varias provincias al sur de Noruega, para encontrar un “casting” de “7 a 10 de las top” y “volarlas a donde quieras”, a cambio de un pasaje de avión y $3 mil dólares. Se menciona a Joe Hunter como alguien de confianza para conseguir agencias de élite, y termina enviando saludos a todas las personas que conocieron juntos en La Habana y asegurando que está cuidando de un amigo llamado Andreas, “un gran caballero”.

Joey Hunter, antiguo copresidente de la histórica agencia Ford Models, manejó junto a Jean-Luc Brunel la oficina en New York de Karin Models entre 1995 y 1998. Otra investigación del 2019 del Miami Herald reveló cómo Epstein y Brunel usaron la agencia de modelaje MC2, que operaba desde Miami Beach y Manhattan, para traficar y abusar de niñas y modelos jóvenes, muchas de las cuales nunca siquiera llegaron a modelar, sino que eran directamente llevadas a Little St. James, la isla de Epstein. De acuerdo con el testimonio de Virginia Giuffre, Brunel era el principal proveedor de Epstein de jóvenes de otros países, principalmente América Latina y Europa del Este.

Ghislaine Maxwell y Fidel Castro, en una fotografía exhibida en la residencia de Epstein en Palm Beach.

Las escaramuzas para realizar este viaje se debían probablemente a que fue un viaje ilegal durante la primera administración de George W. Bush. Aunque no he encontrado evidencia firme de viajes posteriores de Epstein a Cuba, los archivos confirman múltiples planes documentados. Entre sus contactos, él cultivaba activamente la percepción de tener acceso privilegiado a la familia Castro. En el el testimonio de un miembro de la policía de Palm Beach que respondió a un robo en la residencia de Epstein, entre 2003 y 2005, se menciona que también allí era visible al entrar una fotografía con Fidel Castro, lo que se confirma en un video del registro ocurrido en 2008. Aunque no es posible verificar cercanía sostenida con Fidel y Raúl Castro más allá del vínculo con Pastrana, los archivos indican que Epstein desarrolló contactos posteriores con Alex Castro, hijo de Fidel.

Un hombre de conexiones

Incluso antes de este viaje, ya existen menciones de Cuba y Castro. El 27 de abril de 2002, Maxwell escribe a la dirección .gov usada por quien fuera el asistente más cercano a Bill Clinton durante dos décadas, Doug Band“Quizá P debía haberle pedido a tu jefe que llamara a Castro directamente”. Este correo parece referirse a otro del mismo, reenviado por Doug a Maxwell, de parte de Philipe Levine –-alcalde de Miami Beach entre 2013 y 2017–, donde sugería influir en Clinton para que el expresidente Jimmy Carter le extendiera una invitación como parte de su delegación a Cuba en mayo de 2002. Como se puede constatar en numerosos intercambios electrónicos, Ghislaine Maxwell y Doug Bandquien por entonces salía con la modelo Naomi Campbell–, parecen haber sostenido una relación sexoafectiva durante años, que involucraba ocasionalmente a terceras personas. Según muestran los registros de pasajeros, tanto Bill Clinton como Doug Band viajaron en el jet privado de Epstein, acompañados por Maxwell, en varias ocasiones en marzo y mayo de 2002, así como en 2003.

En octubre de 2004, el filántropo Ted Waitt le reenvía a Epstein una propuesta de John Heubusch para usar su conexión con Fidel para incorporarse a un proyecto “relacionado con Cortez” que pudiera conseguirles “esmeraldas”, “oro, y Atlantis”. La propuesta en cuestión, con información enviada por Terry D. Garcia, vicepresidente ejecutivo de la National Geographic Society, se refería a las ruinas de una “ciudad perdida” supuestamente descubiertas en la península de Guanahacabibes por la investigadora rusa Paulina Zelitsky, quien estableció la empresa mixta Advanced Digital Communications con Fidel Castro para explorar las costas de Cuba en busca de tesoros coloniales. Terry Garcia buscaba apoyo para consultas discretas y “apoyos desde arriba”, para emprender la expedición que requeriría descender a más de 600 metros de profundidad. Aunque Epstein era conocido por financiar proyectos científicos poco convencionales, como seguiremos viendo, esta expedición nunca se realizó.

En septiembre de 2009, recién concluida su laxa sentencia a prisión, Epstein le propone a John Brockman, agente literario y autor especializado en literatura científica, organizar una conferencia “gigante” en La Habana a nombre de la Fundación Edge, de Brockman, con “grandiosas instalaciones y playas”, creyendo que podría tener el apoyo del gobierno. Brockman le recuerda a Epstein que tuvo esa idea antes, y cuando empezaron a organizarla, “Castro comenzó a matar fugitivos”. Este proyecto tampoco se concretó.

En diciembre de 2010, Brockman le escribe a Epstein informándole de la visita del biólogo evolutivo Robert Trivers a Cuba, e interrogándole por Fidel. Al parecer, Trivers, introducido a Epstein por Brockman, esperaba un contacto con Castro, como menciona a su regreso: “pasé una semana fascinante en Cuba, pero Fidel no pudo invitarme”. El interés de Trivers por la isla también venía de su relación con el fundador de los Black Panthers, Huey P. Newton, de quien fuera profesor durante su tiempo en prisión luego de huir brevemente a Cuba en 1977. En un e-mail de 2018, Trivers bromea sobre la identidad política de Epstein, como un “polimorfo-perverso”, ya que pueden llamarlo: “radical socialista por sentarse con Fidel Castro, un radical islamista por reunirse con Ahmadinejad en NY luego de fulminar a Israel y los sionistas ante la ONU” – Epstein era judío.

A lo largo de los años, Epstein financiaría en varias ocasiones el trabajo de Robert Trivers, incluso llegando a ofrecer una donación de $100 mil dólares a la Universidad Chapman en 2017 para garantizarle un contrato de cinco años, que no llegó a concretarse. Epstein ya tenía una trayectoria de cultivar conexiones para ganar influencia académica, como hizo con su amigo Alan Dershowitz —abogado y profesor emérito de Harvard que lo defendió en 2008 negociando su controvertido acuerdo de no enjuiciamiento —. En un reportaje publicado en Vanity Fair, “The Fantastic Mr. Epstein”, se recoge que había prometido al menos $25 millones de dólares para la creación del Programa Epstein para Biología Matemática y Dinámica Evolutiva en Harvard —entonces presidida por su amigo Larry Summers—, asegurándose una oficina en la universidad y una posición conjunta como profesor para su amigo Martin Nowak.

En 2015, Trivers defendió públicamente a Epstein ante acusaciones revividas por una demanda contra el Príncipe Andrew. El profesor de biología evolutiva declaró al diario The Guardian“ya cuando [estas niñas] tienen 14 o 15 años, son como las mujeres de hace 60 años, por lo que no encuentro que estos actos sean execrables”. Como es de esperar, en los archivos hay al menos un testimonio sobre posibles abusos sexuales de Trivers a una niña de 15 años.

Epstein y Trivers compartían también una amistad con el lingüista Noam Chomsky, conocido por defender regímenes autoritarios comunistas. La frecuencia de las menciones de Chomsky en los archivos publicados ha generado una ola de escrutinio sobre el intelectual. En un e-mail de febrero de 2019, luego de hacerse pública la investigación de la Fiscalía para el Distrito Sur de Nueva York en contra de Epstein por la que sería arrestado en julio, Chomsky le expresaba su simpatía por la “forma horrible en que estaba siendo tratado por la prensa y el público”. Él, aseguraba, también ha sido “víctima de grupos tratando de vilipendiarlo”. En otro e-mail en 2015, Chomsky le “explica” a Epstein que Estados Unidos solo se unió al resto del mundo en boicotear el apartheid en Sudáfrica con la intención de reafirmar su control en la región luego del éxito de la intervención militar de Cuba en Angola y Namibia. Casualmente, Chomsky visitó La Habana en 2003, el año en que Epstein conoció a Fidel.

De otro lado, el periodista investigativo Edward Jay Epstein —conocido como Ed Epstein y sin relación familiar— le enviaba a Jeffrey con cierta frecuencia actualizaciones sobre sus publicaciones acerca del asesinato del presidente John F. Kennedy y el papel de Fidel CastroEn junio de 2012, Ed Epstein reenvió a Jeffrey su blog sobre “una pieza faltante en el misterio de JFK”, especulando que la inteligencia cubana podría saber de Lee Harvey Oswald y no haber intervenido, dados los planes de la CIA para matar a Castro. En otro e-mail de octubre, aprovecha el 50 aniversario de la Crisis de Misiles para promocionar su nuevo libro, al mismo tiempo que comparte la teoría de que, tras no lograr remover a Castro, la CIA reclutó a un asesino en su círculo, iniciando un “baile mortal” de inteligencia que culminó con el asesinato de Kennedy en Dallas.

En una entrevista de 2019 sobre su relación con Jeffrey, el periodista Ed Epstein confiesa que pasaba tiempo con él porque le resultaba una figura intrigante. A la vez, lo describe como un “estafador total”, un testigo poco confiable, mentiroso y potencialmente patológico, recordando cómo le habría mentido sobre ser detective privado o reunirse mensualmente con Vladimir Putin en Moscú.

Las fotos de Andrés Serrano

Jeffrey Epstein cultivó conexiones en el mundo del arte, como es el caso del fotógrafo Andrés Serrano —de madre cubana—, cuyas opiniones sobre Trump en 2016 se viralizaron“Estaba dispuesto a votar en contra de Trump por razones justificadas, pero me repugna tanto la indignación por lo de ‘agarrarlas por el coño’ que quizás le dé mi voto de simpatía. Estoy seguro de que Bill C. también dijo cosas.” Serrano, quien propuso al presidente Donald Trump convertir el Pabellón de Estados Unidos en la próxima Bienal de Venecia en un mausoleo en su honor, también fotografió a Epstein, meses antes de su arresto en 2019.

La novedad en estos archivos es que Epstein financió, al menos parcialmente, el viaje del fotógrafo a Cuba en 2012, durante el cual retrató a Alex Castro del Soto Valle y a Mariela Castro Espín. En una entrevista concedida a VICE sobre esta serie, Serrano declaró que la vía que encontró para llegar a los Castro fue anunciar sus intenciones de fotografiar a Raúl y a Fidel en entrevistas concedidas a la televisión nacional. Sin embargo, el 24 de mayo de 2012 Serrano le había escrito a Epstein anunciando que su viaje a Cuba sería en unos días, y preguntando: “¿alguna noticia de Raúl?”. No queda claro si Epstein tuvo algún papel en facilitar este contacto , pero un par de semanas después, Serrano vuelve a escribirle con otra solicitud“Querido Jeffrey, ayer fotografié a Alex Castro, uno de los hijos de Fidel, y le di una carta para que la entregara a Fidel. Más tarde hoy, voy a fotografiar a Mariela, una de las hijas de Raúl. Alex me dice que debería quedarme unos días más (…) porque puede que su padre no responda enseguida.

Alex Soto del Valle es uno de los cinco hijos de Fidel Castro Ruz y Dalia Soto del Valle, y es conocido como fotógrafo profesional y camarógrafo de Televisión Cubana, aunque ha mantenido un perfil bajo comparado a sus hermanos. Sus fotografías documentando la intimidad de Fidel Castro son ampliamente usadas por medios de prensa internacional.

Para extender su estancia, Andrés Serrano le pide a Epstein $6 mil dólares en efectivo, que le podría hacer llegar de la mano del esposo de la cantante Cucú Diamantes, el productor Andrés Levin, quien viajaría pronto de New York a Cuba. Epstein accedió a enviarle el dinero, y en julio, habría visitado a Serrano en su hogar en New York para ver las fotografías tomadas en Cuba, algo que estaba “ansioso» por hacer”.

Cabe recordar que desde el año 2010 Jeffrey Epstein estaba registrado como “Sex Offender Level 3” (la clasificación más peligrosa de delincuente sexual) en New York, acusado de prácticas como difusión de material indecente a menores, secuestro o encarcelamiento ilegal, promover prostitución, contacto sexual, y promover o poseer material de desempeño sexual de un menor. La cobertura mediática sobre sus acusaciones no fue tan extensa, limitándose a artículos en medios locales de Florida como el Palm Beach Post y The Miami Herald, donde Courtney Wild, una víctima de 14 años abusada desde 2002, denunció públicamente el acuerdo de clemencia de 2008 exigiendo justicia para las más de 30 menores identificadas. En los medios neoyorquinos, se le mencionaba con frecuencia rodeado de jóvenes asistentes “sospechosamente atractivas”.

Los intereses de Dubai

De acuerdo con su testimonio, una de las víctimas de Epstein recibió una propuesta de viajar a Dubai, sin necesidad de pasaportes. La invitación vendría del empresario emiratí Sultan Bin Sulayem, directivo de DP World, filial de la autoridad portuaria del Estado de Dubái en los Emiratos Árabes Unidos. Esta víctima declaró que “Sultan” fue presentado a Epstein por Andrew Fargus o Farcus –pudiera ser también Andrew Farkas, un empresario de la Florida asociado a Epstein–, ambos registrados como pasajeros en el jet de Epstein en 2007. Entre otros asuntos, Epstein y Sultan compartirían un interés mutuo por Cuba en los años siguientes, en especial durante la primera presidencia de Barack Obama.

El 13 de agosto de 2009, Epstein escribe al empresario a Sultan: “El Grupo Empresarial de La Industria Portuaria es la compañía cubana que está tomando el control de los puertos. Están haciendo una empresa mixta para controlar los puertos de ambos países y subir los precios. Ellos son tu problema, no Venezuela. El objetivo final debería ser tratar de operar todos los puertos para ambos países. Va a tomar algún tiempo, deberías concentrarte personalmente en Cuba. Necesitas una estrategia general para América Latina/Cuba. No hay problema con conseguir una reunión con C, pero ahora no es el momento. Cobra tu seguro de riesgo político, si tienes, y enfócalo como un negocio; a ellos les preocupa que ustedes se sientan molestos. Van a tener que defender su postura indefendible. La tensión tiene que disiparse… tres a cinco semanas es mi estimación.”

El 17 de marzo de ese año, Hugo Chávez había tomado control, usando la fuerza militar, de los puertos de Maracaibo y Puerto Cabello en los estados Zulia y Carabobo, ante la resistencia de los gobernadores de la oposición a obedecer a una Ley de Descentralización. DP World era uno de los mayores inversionistas en Puerto Cabello y acababa de firmar en enero un contrato de arrendamiento por 20 años para operar el puerto.

El 2 de marzo, Raúl Castro había destituido al vicepresidente del gobierno Carlos Lage, al canciller Felipe Pérez Roque y al responsable de Relaciones Exteriores del Partido Comunista de Cuba, Fernando Remírez de Estenoz. Este hecho estaría motivado por su implicación en una trama que supuestamente habría causado pérdidas millonarias al régimen, para constituir una empresa mixta junto a un empresario italiano que explotaría con derechos exclusivos terminales de cruceros en La Habana, Santiago de Cuba y en la Isla de la Juventud.

La conversación continúa el 17 de agosto, cuando Sultan Bin Sulayem escribe a Mohammed Sharaf y Jamal Majid Bin Thaniah, directivos también de DP World, con un resumen de las recomendaciones que Epstein le había hecho, refiriéndose a él como “su contacto en el tema de Venezuela”. Añade que su contacto “habló hoy con Chávez” y le aconsejaba viajar a Cuba en octubre, después del discurso de Chávez en las Naciones Unidas. La estrategia sería lograr que los cubanos convencieran a los venezolanos de ir a Dubái para que fueran testigos de la transformación y la prosperidad generada por el manejo que había hecho esta compañía de los puertos. También usarían a Colombia para hacer presión: “En este momento es difícil para Chávez aceptar a un socio de Colombia. (…) Chávez es muy emocional; como una chica celosa, podría decidir que quiere ser él tu socio en lugar de Uribe, así que sus celos podrían jugar a tu favor.”

En efecto, el viaje de los emiratíes a Cuba se coordinaría para octubre, como indica un e-mail con fecha 27 de septiembre, enviado desde La Habana por Stephen Purvis, con copia a Mohammed Sharaf y Amado Fakhre. Los emiratíes serían recogidos por “Perera” y se alojarían en el Hotel Saratoga, hotel restaurado con inversión de Coral Capital, la empresa dirigida por Fakhre y Purvis. La agenda incluiría una reunión con Roberto Cabrisas, entonces vicepresidente del Consejo de Ministros, y con “Luis Alberto” – ¿Rodríguez López-Callejas? –, para finalizar los detalles del contrato. Ya desde 2007, DP World había declarado públicamente su interés en invertir en el Puerto de Mariel.

La próxima mención que puede encontrarse respecto a este proyecto, ocurre en noviembre de 2010, cuando Epstein escribe a Sultan: “El ex secretario de Energía y embajador de Estados Unidos ante la ONU, Bill Richardson, es cercano tanto a Chávez como a Castro (Raúl). Estaría dispuesto a trabajar en tu nombre respecto a los puertos tanto en Cuba como en Venezuela .”En 2009, Epstein ya le había mencionado a Bill Richardson a Sultan, sospechando que Barack Obama le asignaría la misión de enviado especial a la isla. 

El 13 de septiembre de 2011, en respuesta a un intento de Epstein de hablar con Richardson, su asistente le comunica que el gobernador está en Cuba y no sabe cuándo regresará. Casualmente el mismo día la BBC publicaba sus declaraciones de frustración, ante la negación del régimen cubano de permitirle ver al contratista estadounidense Alan Gross –encarcelado en Cuba de 2009 a 2014–, concluyendo que quizá el gobierno de Cuba no quería mejorar sus relaciones con Estados Unidos.

A pesar de todos los recursos utilizados para la negociación, los emiratíes no pudieron concretar su inversión en el Mariel, o al menos no como la concebían. Los británicos Amado Fakhre y Stephen Purvis fueron detenidos en La Habana en 2011 y 2012 respectivamente, y eventualmente fueron condenados por cargos de tráfico de divisas, como parte de la ofensiva de militarización de la inversión extranjera dirigida por Raúl Castro.

Nada de esto impidió que Sultan Bin Sulayem visitara Cuba nuevamente, al menos en noviembre de 2015, aunque también parece haber estado presente en la firma del acuerdo para servicios aéreos entre los dos países el mes anterior, siguiendo la inauguración de la Embajada de los Emiratos Árabes Unidos en La Habana. En noviembre de 2016 fue invitado por la Embajada a ofrecer condolencias por la muerte de Fidel Castro, aunque no fue invitado al funeral privado, como esperaba, pues estaría limitado a familiares. En las redes se ha estado compartiendo también un intercambio de 2012 entre Sultan y Epstein sobre la apariencia de Fidel. Al parecer, ambos estaban interesados en conocer qué tratamientos médicos usaban Fidel y el rey de Tailandia para parecer muchos más jóvenes.

El lunes 9 de febrero de 2026, los congresistas Thomas Massie (republicano por Kentucky) y Ro Khanna (demócrata por California) presionaron al Departamento de Justicia para que desclasificara el nombre del destinatario de un correo enviado el 24 de abril de 2009, en el que Epstein escribe: “¿Dónde estás? ¿Estás bien? Me encantó el video de tortura.” La otra persona responde: “Estoy en China, estaré en Estados Unidos la segunda semana de mayo.” Aunque aún no está claro el contenido del “video de tortura”, se ha revelado que su interlocutor era Sultan Bin Sulayem.

Jeffrey Epstein y Sultan Bin Sulayem mantenían una relación cercana. Foto: DOJ.

Los intereses de Epstein en invertir en Cuba despertaban con frecuencia, respondiendo a su intuición sobre el estado de salud de los dirigentes del régimen o a los vaivenes de la política de Estados Unidos. 

En octubre de 2012, le sugiere a Francisco D’Agostino prepararse para operar en el sector bancario en Cuba. D’Agostino es un empresario venezolano que estuvo sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por su papel en la evasión de sanciones a la exportación de petróleo venezolano. D’Agostino le había recomendado a Epstein invertir en bonos de la República (Venny) y bonos de PDVSA, la estatal petrolera. Le ofreció también organizar una agenda para reunirse en Caracas con empresarios y funcionarios del gobierno, que podría incluir “diversión”, luego de una visita a la isla del millonario. Epstein no llegó a realizar este viaje, pero sí mantuvo inversiones en PDVSA. En diciembre de 2012, Epstein adivinaba que a Hugo Chávez le quedaban no más de 100 días en el poder –murió en marzo de 2013–, y D’Agostino le aseguraba que en su lugar emergería algún chavista menos radical, lo cual abriría nuevas posibilidades. Después de leer estas conversaciones, parece poco probable que en 2009 Epstein tuviera contacto directo con Chávez, como parece haber prometido a los emiratíes.

El reclutador de Epstein en Cuba

Entre los negocios más longevos de Epstein, y el que mayor cobertura brindó a sus prácticas de tráfico y abuso de mujeres y niñas, estaba el reclutamiento de modelos para agencias de moda. Desde los años 90 ya era conocido por los ejecutivos de L Brands, el conglomerado de Leslie Werner, que su asesor financiero Epstein se hacía pasar por un reclutador de modelos para Victoria Secret’s, con la intención de abusar de estas jóvenes. La modelo Alicia Arden ha declarado ser abusada de esta manera en 1997, incluso lo hizo en un reporte policial. Aún así, y conociendo la asociación de Epstein con Brunel, Victoria Secret’s utilizó a la agencia MC2 para contratar modelos al menos hasta 2015. Otra víctima de Epstein, la modelo Lisa Phillips, ha declarado recientemente que incluso la prestigiosa Ford Models participaba conscientemente de este “intercambio” con Epstein. Epstein usaba sus recursos e influencia, con promesas de contratos u oportunidades de educación, que con frecuencia cumplía, para mantener a las jóvenes en su órbita incluso después de abusar de ellas.

Jeffrey Epstein, Ghislaine Maxwell y Jean-Luc Brunel.

En declaraciones al Miami Herald en 2003 –poco después de conocer a Fidel Castro, pero mucho antes de que se hiciera público el viaje– Jean-Luc Brunel aseguró que el control estatal en Cuba limitaba la libertad necesaria para desarrollar la industria de la moda: “Hay cientos de otros lugares hermosos… donde no te detiene la policía cada cinco minutos”. En Cuba, hasta 2008 era ilegal para los cubanos hospedarse en hoteles, y el contacto con turistas era comúnmente perseguido y penalizado. Jean-Luc, quien habría fotografiado a modelos cubanas en los 90, declararía también a CubaNews que Europa era la única alternativa que les quedaba, debido a las restricciones de viaje impuestas por el gobierno de Estados Unidos.

Sin embargo, en abril de 2009, solo un par de días antes del anuncio de que la administración Obama eliminaría la prohibición de viajes y el límite al envío de remesas a Cuba, Brunel le escribe a Epstein“busquemos una casa en Cuba”, y Epstein le pide a Maxwell que llame a Pastrana con este propósito. Entre los archivos publicados, no hay evidencia de que Brunel viajara a Cuba nuevamente, aunque sí lo hicieron otros asociados.

A partir de 2009, al menos, Epstein comienza a colaborar con otro reclutador de modelos, Daniel Siad, que trabajaría junto a Brunel, enfocándose principalmente en modelos de Europa y Europa del Este, y reportando frecuentemente a través de correos. Entre 2009 y 2012, hay varios e-mails que confirman el acuerdo entre los tres, Epstein y/o Brunel pagarían a Siad 3 mil euros al mes, además de algunos gastos de viaje, a cambio de proveer modelos jóvenes para la agencia MC2, empezando por pueblos pequeños de Eslovaquia, República Checa, Polonia y Hungría.

Siad le enviaba constantemente fotos de sus prospectos a Epstein. El 19 de abril de 2009, Siad le ofrecía a Epstein una modelo eslovaca de 17 años, que se liberaría de sus estudios en el verano para encontrarse con Brunel en París. En julio, ya le habría introducido “muchas modelos” a la representante de Karin Models –la otra compañía de Brunel. En octubre, Siad estaba coordinando el viaje de una chica a New York –Lana, quien bien pudiera ser la modelo letona, Zakocela, cuyo nombre no está censurado en los archivos. En noviembre, reporta haber encontrado en Europa una modelo de La Habana con pasaporte francés. Durante meses, les promete “chicas rentables”, mientras forcejea por los pagos que no acababa de recibir.

En un intercambio en julio de 2010, Siad me menciona a Epstein que estaba en una casa en Ibiza a donde habrían invitado a más de dos docenas de modelos de Rusia para sesiones de fotos, alquilada por “Tigrane”, antiguo reclutador para Donald Trump, a quien le encantaría conocerlo. A lo que él responde: “Tigrane tiene el mejor gusto después de ti, aunque tenía una chica a la que le había contado muchas cosas malas sobre mí”. Tigran Khachatrian “Tigrane”, quien manejaba la agencia rusa Noah Models, aparece en el documental de 2011 Girl Model, protagonizado por una niña de 13 años captada en Siberia por esta industria predatoria. En 2012 Khachatrian fue condenado en Estados Unidos a 70 meses de prisión por robo de identidad.

Daniel Siad recibiría los pagos de Epstein o Brunel en una cuenta bancaria en Bangkok, que le habría ayudado a abrir Su Excelencia Mom Luang (La Honorable) Rajadarasri Jayankura, miembro de la familia real de Tailandia. En enero de 2011, le anuncia a Epstein que ha sido seleccionado como Secretario General de la Fundación Nobel Charitable Trust –organización creada en 2007 por miembros de la familia Nobel, a la cual representaba la princesa tailandesa. Su Excelencia Mom Luang Rajadarasri Jayankura parece romper relaciones con Siad en 2013, después de que él la nombrara sin autorización como miembro de la junta directiva de la fundación Asian Peace Prize, una organización que Siad impulsaría como réplica de la organización Gusi Peace Prize, fundada en 2002 y reconocida por una proclamación presidencial del gobierno de Filipinas, y de la que también era secretario general.

En el e-mail de ruptura enviado por la princesa tailandesa, estaba copiado como destinatario “H.E. Khaled Al Masnad Qatar”. En otro email de junio de 2013, Siad ya había mencionado que viajaría a Tailandia junto a “Khaled Ben Nacer Al Masned”, —a quien asistía profesionalmente—, el hermano de la Sheika Moza de Qatar, una de las consortes del Emir Padre de Qatar, y madre del Emir actual. Epstein estaba conectado también al Emir Padre de Qatar a través de Jabor Yousef Jassim Al Thani, otro miembro de la familia real.

Además de facilitar el reclutamiento de modelos para Epstein, Siad parece ayudarlo también en su búsqueda de científicos no convencionales. Durante un viaje a Bangkok en 2011 —al que llevó al artista Yank Barry para conocer a la familia real—, Siad le menciona a un doctor búlgaro exitoso en procedimientos de alargamiento de pene y anuncia planes para abrir una clínica en Tailandia. Barry, quien fundó Global Champions Village para limpiar su imagen tras una condena por lavado de dinero, tenía —según Siad— proyectos humanitarios en Haití y trabajaba directamente con la agencia estatal búlgara de refugiados para apoyar a sirios. En otro correo, Siad menciona a un doctor vinculado a Barry que desarrolló una terapia basada en plasma sanguíneo.

A principios de 2015, ocurre una ruptura en el círculo más cercano de Epstein, cuando Jean-Luc Brunel presenta una demanda en el condado de Miami-Dade contra Epstein, por daños causados a su reputación y su agencia de modelos debido a su asociación pública, pese a reconocer el financiamiento que recibió de su parte. En mayo, luego que se publicitara la demanda, Siad declara en un e-mail a Epstein su apoyo incondicional y le recomienda contactar a Joey Hunter para que le dé más información de Jean-Luc. Epstein le escribe a Hunter pidiendo ayuda, y se reunirían pocos días después. Resulta difícil creer que este apoyo se ofreciera confiando en la inocencia de Epstein, registrado públicamente como agresor sexual. En otro correo de agosto del mismo 2015, Epstein le escribe a Siad: “La mayoría de estas chicas habrían estado bien hace 5 años. Necesitas encontrar nuevas.” La modelo de la que hablaban, según responde Siad, acababa de cumplir 18 años.

Cargando todo este historial, Daniel Siad y Joey Hunter aterrizan con su empresa en La Habana en 2016. Siguiendo el entusiasmo inicial en torno a la supuesta apertura de Cuba con el alivio de sanciones promovido durante el segundo mandato de Obama, Karl Lagerfeld organizó un desfile de Chanel en el centro de La Habana en mayo de 2016, donde desfiló Tony Castro, nieto de Fidel. Este evento, parte de un flujo repentino de decenas de celebridades norteamericanas a Cuba, parece haber puesto el foco no solo en la incipiente industria de la moda, sino también en el talento de las y los modelos cubanos.

El 17 de agosto de 2016, Daniel Siad anuncia a Epstein un cambio en su agenda: “voy a viajar a París y luego a La Habana por 5 días. Me voy a reunir con Alexandro Castro, el hijo de Fidel. Mi amigo Khaled aquí quería invitarlo a Dubái para discutir eventualmente algunos proyectos en Cuba.” El 28 de agosto, Siad parece enviar una foto: “Aquí está Alexandro Castro Ruz [sic]». Siad acababa de salir de La Habana y habría ido directamente a encontrarse con su amigo qatarí en Praga.

El 26 de noviembre de 2016, Siad le escribe a Esptein con la noticia del fallecimiento del dictador. Epstein escribe enseguida a Joey Hunter“¿deberíamos regresar a Cuba ahora?”, recibiendo una respuesta afirmativa: “sí, deberíamos”. Según los mensajes enviados por Siad en los días siguientes, parece haber acompañado junto a su amigo Khaled, a la delegación del Emir Padre Sheikh Hamad bin Khalifa al-Thani de Qatar que asistió al funeral privado de Fidel Castro en Santiago de Cuba, además de ofrecer condolencias públicas en la Plaza de la Revolución. A ambos jefes de Estado los unía una amistad histórica.

Antes de irse de La Habana el 12 de diciembre, Daniel Siad le anuncia a Epstein que ya está organizando el papeleo para abrir con Joey Hunter una agencia de modelos en La Habana, bajo el nombre de Universe Management. El intercambio de mensajes continúa el 13 de diciembre“Lo pasé genial, registré algunos nombres que Joe Hunter quería que siguiéramos. (…) Se ve bien, bellezas realmente increíbles. Me gustaría volver lo antes posible. Acabo de obtener mi residencia y permiso de trabajo. Joe viene a principios de enero. Hablé con el hijo de Fidel sobre ti, te invita a visitar cuando quieras.”

Según sus correos, Daniel Siad regresaría a La Habana con Hunter en enero y en febrero de 2017, para continuar las coordinaciones para su agencia de modelos, y la Havana Fashion Week (no debe confundirse con la Semana de la Moda de La Habana, organizada por artesanos locales desde 2015), además de viajar por Cuba para seguir reclutando modelos. En febrero, Joe Hunter lo habría acompañado a reuniones con algunos funcionarios gubernamentales, que incluirían a Mariela Castro, la hija de Raúl, según él, muy favorable a los proyectos de moda.

Siad no vuelve a dar noticias sobre este proyecto hasta abril de 2019, cuando envía videos y fotos desde La Habana y anuncia que continuará con su proyecto Havana Fashion Week. Epstein sería arrestado en julio de 2019.

Meses antes, en 2018, Siad le había solicitado un préstamo a Epstein para empezar otra compañía en Dubai. En esa cadena de e-mails se refiere a una persona que lo estaría ayudando a reclutar modelos como alguien que le daba poca confianza para tener “una conversación privada”: “Le dije que mi amigo Jeffrey necesita una asistente joven y atractiva que pueda viajar y ayudar con diferentes trabajos. Ella suena como que ahora [tiene] chicas mayores, así que le dije que lo olvidara.”

Daniel Amar Siad parece haber eliminado algunas de sus redes sociales, siguiendo su mención en el documental de FranceTV Les derniers mystères de l’affaire Epstein, el mismo que muestra la foto de Fidel Castro. Sin embargo, sigue activo su perfil de LinkedIn donde se identifica como asesor de negocios, y se pueden rastrear hacia él un puñado de cuentas en redes sociales, incluida una cuenta en IG a su nombre con el @asianpeaceprizefoundation, otra con el @havanafashionweek, y una página en Facebook con el mismo nombre. Donde más activo se ha mantenido es en X/Twitter, con el @thilely (European for Donald J Trump), donde incluso comparte videos sobre los archivos Epstein, y donde se identifica en varias respuestas como Daniel Siad. En esta cuenta ha pasado de agradecer a Obama por su acercamiento con Cuba en 2014, a mostrar su apoyo a las políticas de Trump y Marco Rubio hacia las dictaduras de Venezuela y Cuba en 2025.

Entre los archivos hay otras declaraciones que apuntan a la existencia de víctimas cubanas. En un testimonio tomado por el FBI en 2019, se afirma que Denis Robillard, quien fuera chofer de Robert Maxwell, padre de Ghislaine, mencionó en una ocasión algo sobre jóvenes siendo reclutadas desde Cuba y enviadas a Estados Unidos. Robillard relató que si “se salían de la línea”, les daba “una bofetada”, lo cual no les importaba, porque estaban siendo “generosamente compensadas” y el dinero iba a apoyar a sus familias “desfavorecidas”.

En otro testimonio tomado por el FBI, se acusa a Glenn Straub, un empresario inmobiliario de la Florida, y a Jeffrey Epstein, de usar a “Danny” en Miami para traer niñas de Cuba. “Danny” usaría un anuncio en Telemundo sobre una supuesta oportunidad de negocios para atraer a niñas de aproximadamente 15 años. Straub y su abogado Craig Galle habrían viajado también a Cuba.

Aunque el propio Jean-Luc Brunel ofreció el contacto de Daniel Siad al Departamento de Justicia en 2016 y lo identificó como uno de los reclutadores “de niñas y mujeres” de Epstein, no parece existir una investigación abierta sobre su rol en estas redes de tráfico. Todd Blanche, fiscal general adjunto, ha indicado que el Departamento de Justicia no tiene intenciones de presentar nuevos cargos como parte de esta investigación. Sin mayores indagaciones sobre esta figura, o sin testimonios de posibles víctimas, es casi imposible comprobar la escala real de su operación en Cuba y el nivel de implicación de la familia Castro en este asunto.

El otro viaje de Epstein a Cuba

En octubre de 2016, Jeffrey Epstein se comienza a involucrar en la organización de una conferencia en La Habana, a sugerencia del doctor Gino Yu, un científico especializado en la aplicación de tecnologías mediáticas para cultivar la creatividad y una “conciencia iluminada”. El Dr. Gino tenía experiencia organizando conferencias científicas y participaba con frecuencia en festivales de música, hablando del poder de la “música transformacional” como herramienta para alterar estados de conciencia.

Ambos fueron introducidos en 2015 a través del científico cognitivo e investigador de IA Joscha Bach, aunque desde antes Epstein habría estado patrocinando las investigaciones de Yu y Ben Goertzel en la Universidad Politécnica de Hong Kong, en torno a interfaces para Inteligencia Artificial General (AGI) de nivel humano. El Dr. Gino es conocido por el Proyecto Phusikoi, una iniciativa para documentar y estudiar habilidades extraordinarias que la ciencia convencional no explica, como curación energética, telepatía, visión remota, control mental de objetos, estados de conciencia no ordinarios y capacidades intuitivas. El Dr. Gino parece haber visitado la residencia de Epstein en New York para realizar sesiones con otras personas con “habilidades interesantes”, y le expresó a Epstein en varias ocasiones que lo consideraba un poseedor de “habilidades especiales”. Otro contacto que tendrían en común sería el gurú espiritual Deepak Chopra.

El 28 de agosto de 2016, Epstein le escribe al Dr. Gino: “el hijo de Fidel, Alex, está dispuesto a involucrarse en la conferencia en Cuba”Al día siguiente le pide una propuesta para la conferencia “para reenviársela a Alex Castro”, Daniel Siad dejaba La Habana ese día, habiéndose reunido con él. En octubre de 2016, el Dr. Gino le ofrece a Epstein viajar a La Habana desde Tulum para reunirse con Castro no solo para discutir los detalles del evento, sino también, aprovechando la nueva apertura de Cuba, para organizar talleres con el objetivo de desarrollar “un espíritu empresarial y cultura de negocios que promuevan el desarrollo personal, dirigido a personas comunes, creativos y emprendedores”. No queda claro si esta reunión se llegó a realizar, pero los preparativos para la conferencia continuaron y Epstein terminó comprometiéndose a financiar el evento por un monto de 25 mil dólares, cifra que el Dr. Gino restaría de un patrocinio de $100 mil dólares, que le fue concedido antes por Epstein.

El III Congreso Internacional de Neurociencias y Psiquiatría “De lo conocido a lo novedoso. Neurociencia y salud mental, creatividad e innovación se efectuaría en el Palacio de las Convenciones de La Habana del 6 al 8 noviembre de 2017, presidido por Giuseppe Bersani, de la Universidad “La Sapienza”; Pedro A. Valdés Sosa, del Centro de Neurociencias de Cuba; Ornella Corazzal, de la Universidad de Hertfordshire; y Gino Yu.

Finalmente, Epstein tendría una justificación legal para realizar el viaje que esperaba repetir desde 2003. En julio de 2017, solicita a sus asistentes y pilotos que inicien las averiguaciones para viajar a Cuba con la excusa de asistir a la conferencia, a través de la agencia Universal Aviation, que coordinaba todos sus viajes. El 15 de septiembre recibe la invitación formal requerida para obtener su visado, enviada por Solymed Events, agencia organizadora de eventos del Grupo Empresarial PALCO.

Carta de Giuseppe Bersani a Epstein (2017).

El 29 de septiembre de 2017, su piloto Larry Visoski le envía a Epstein la noticia de que Estados Unidos estaría retirando a sus diplomáticos de Cuba en reacción a una serie de aparentes ataques sónicos, y le pide confirmación sobre seguir intentando obtener permiso para aterrizar el jet privado en Cuba. Aunque en ese momento Epstein le indica que continúe, un mes después, a pocos días de la conferencia, Visoski comunica a los otros asistentes que el viaje ha sido cancelado. Finalmente, la conferencia transcurrió sin mayores percances, con el patrocinio de Epstein pero sin su asistencia.

Alex Castro, ¿el contacto de Epstein en La Habana?

En junio de 2017, cuando todavía tenía planes de visitar La Habana, Epstein fantasea con su viaje a Cuba en una serie de e-mails que intercambia con Ariane de Rothschild, banquera germano-suiza, en aquel momento presidenta del comité ejecutivo del Grupo Edmond de Rothschild. En 2015 Epstein habría firmado un acuerdo por 25 millones de dólares con el Grupo Rothschild para proporcionar servicios de análisis de riesgos, según registros que han resurgido públicamente.

En uno de los e-mails, Epstein le asegura a Ariane que pueden viajar en enero, según ella prefiere: “lo organizaré. Nos hospedará la familia Castro, pero haremos viajes a áreas de belleza irreal; Cuba mide 1000 km de largo, ¡ENORME!”. En otro e-mail, que incluye un adjunto, fantasea: “Tendré mis reuniones aquí en La Habana —el gobierno es muy amable— ¡mira los autos!

Dos años antes, en 2015, Ariane de Rothschild le había preguntado a Esptein por un contacto que la ayudara a comprar un terreno para cultivar tabaco. Epstein responde: “Gracioso, pensamos igual, lo pregunté hace 2 meses. Mi amigo muy cercano me dijo que la estructura legal de propiedad aún no está lista para ser segura.” en otro e-mail, continúa: “Alessjandro es el hijo de Raúl”.

Si bien entre la información disponible no he encontrado evidencia de contacto directo entre Jeffrey Epstein y Alex Castro Soto del Valle, ni se puede definir claramente cómo se formó esta conexión, los archivos revelan suficientes indicios de su existencia. Las menciones recurrentes a Cuba y las frecuentes solicitudes de consejos sobre contactos en la isla por parte de asociados de Epstein indican que presumía en sus círculos tener algún tipo de acceso privilegiado.

Tampoco se puede descartar que Epstein haya regresado a Cuba, considerando sus varios intentos y su constante interés.

Desde el lunes 9 de febrero, los miembros del Congreso han podido acceder a los archivos no suprimidos en computadoras del Departamento de Justicia. Esta puede ser una oportunidad para la comunidad cubana, a través de nuestros representantes, de acceder a información que nos permita conocer cómo, también, hemos sido traficados y quiénes en el gobierno de Cuba lo permitieron.

Este artículo de investigación se publica en Café Fuerte con el consentimiento de su autora, Salomé García. Café Fuerte agradece la valiosa colaboración de Salomé e invita a los lectores a respaldar financieramente su trabajo a través de este enlace.

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