
Las autoridades sanitarias prosiguen la batalla contra el brote de cólera en el oriente de Cuba, extendido ya por decenas de comunidades rurales y suburbanas de la provincia Granma, a pesar de vaticinios gubernamentales que dieron como controlada la propagación de la mortal bacteria.
Los más recientes informes emitidos por especialistas en epidemiología del territorio granmense parecen contradecir las declaraciones del gobernante Raúl Castro, quien el pasado 23 de julio se refirió al «ya controlado brote de cólera en la provincia Granma» durante el discurso de clausura de las sesiones de la Asamblea Nacional.
Este jueves la Revista Informativa especial que se trasmitie en la televisión local de Granma informó del primer caso sospechoso en el municipio Jiguaní. De los 13 municipios granmenses sólo en dos -Cauto Cristo y Guisa- no se han reportado casos.
Centros médicos atendieron el miércoles a 256 personas por diarreas, de ellas 19 sospechosos de cólera, 18 en Manzanillo y uno Yara, y se confirmaron cuatro casos más en Manzanillo, que sigue siendo el epicentro del problema.
Las autoridades dejaron de informar hace varios días del número total de casos, que asciende a alrededor de 230. Más de 10 mil personas han sido atendidas por vómitos y diarreas en los 40 días que lleva el brote epidémico.
La cifra oficial de fallecidos se mantiene en tres, pero varias fuentes consideran que es muy superior.
Evitando el desastre
«Si no ha habido un desastre en la provincia ha sido por la organización del sistema de salud, pero realmente las condiciones estaban creadas para que fuera una gran epidemia con un gran número de casos y con un gran número de fallecidos», dijo en su intervención televisiva habitual la doctora Kenia González Medina, directora provincial del Centro de Higiene y Epidemiología.
La especialista manifestó también que en el 36 por ciento de los casos la trasmisión se ha producido por contacto entre personas, y lamentó que no haya conciencia en la población sobre la necesidad de seguir medidas higiénicas básicas.
«Y tristemente todavía vemos que la percepción del riesgo en la población es baja. No hemos logrados que las personas interioricen que lo más importante en esto son las medidas higiénicas individuales, sobre todo el lavado de las manos y la cloración del agua», dijo la epidemióloga. «Visitamos viviendas donde ni hierven ni cloran el agua, ha sido el propio personal de salud el que ha tenido que clorarle el agua a esas personas».
González Medina recomendó además evitar la movilidad innecesaria como visitas a los hospitales, y aseguró que no es necesario llevar comidas a los pacientes, porque la alimentación para los enfermos está garantizada.
Con anterioridad, las autoridades suspendieron los carnavales en las ciudades de Manzanillo y Bayamo, y cancelaron por 30 días la salida de trenes de pasajeros desde Manzanillo a las provincias Santiago de Cuba y La Habana «por decisión del nivel nacional».
Expandido por Granma
La intervención de González Medina del jueves abundó en las alarma por el avance de la enfermedad hacia otras localidades alejadas de Manzanillo.
«Comenzó en el área de Vuelta del Caño, de la entrada de Manzanillo, que es un área suburbana, pero se fue extendiendo y ya tenemos el evento en lo que es el centro de Manzanillo, con varias áreas de salud afectadas; las más afectadas son las del policlínico número uno y número dos y algunos casos en el policlínico número tres también», señaló la doctora.
La estrategia de las autoridades sanitarias en los últimos días ha sido comenzar a tratar a los pacientes sospechosos de cólera sin esperar la confirmación de los exámenes de laboratorio, que demoran siete díasen confirmar el resultado.
Además detalló todas las comunidades donde ha habido casos de cólera, aunque aseguró que actualmente sólo se mantiene un caso «activo» en Yara.
«El punto de partida del evento fue en Manzanillo y luego comienzan a aparecer los casos de Yara y se va extendiendo. Son comunidades que se comunican, zona arrocera, las personas de Manzanillo van a trabajar a las arroceras de Yara o viceversa y se estableció inicialmente la transmisión hídrica y posteriormente se estableció la transmisión por contacto que tiene un peso fundamental también», relató la especialista.
Localidades más afectadas por el cólera en la provincia Granma:
Municipio Manzanillo: Blanquizal, El Carmen, Cuentas Claras, El Caño, El Palmar, El Sitio, El Uvero, La Concepción, La Rufina, Las Novillas, Monte Alto, Sabana Nueva, San Felipe y Vuelta del Caño.
Municipio Yara: Buey de Gallego, Cayo Redondo, Mateo Román, Sofía, Veguitas, Las Caobas, Yara Norte, Yara Sur, La Sal, La Plata, Los Toros, Santa Rita, Los Guineos, El Coco, Cayo Grande, Guasimilla.
Municipio Bayamo: La Mosquera, El Mijial, La Teresa de Julia -casos centrados en una familia en conexión con Manzanillo.
Municipio Bartolomé Masó: El Pozo, Caney de las Mercedes, Sabana Larga
Municipio Campechuela: Israel Licea, Campechuela Centro
Municipio Buey Arriba: Un caso en Bueycito
Municipio Pilón: Ojo de Agua, Corcobao, El Mareón, La Pesquera y El Mamey
Municipio Río Cauto: Cauto Embarcadero y Malacó.
Municipio Medialuna: La Guanábana, La Junta y Pedro Céspedes
Fuentes independientes reportan casos de aislados cólera en las provincias de La Habana, Santiago de Cuba y Holguín, la mayoría de ellos en la capital del país.
El periodista cubano Daniel Benítez, quien desertó en México a mediados de julio, confirmó que la enfermedad está extendida a Holguín y La Habana, aunque las autoridades gubernamentales no mencionan el tema en los medios oficiales.
El pasado viernes 27 de julio, el Centro de Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) emitió una alerta para los viajeros sobre las medidas a observar para prevenir el contagio de cólera en Cuba.