En marcha plan para reestructurar la salud pública en Cuba

El gobierno cubano comenzó a dar los primeros pasos para la reestructuración del sector de la salud pública como parte de un plan de ajuste de la fuerza laboral que implica los despidos de más de medio millón de trabajadores estatales hasta el primer trimestre del 2011.

El primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, José Ramón Machado Ventura, el nuevo ministro de salud, Roberto Morales Ojeda, el secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Salvador Mesa,   han realizado varias  reuniones con trabajadores y dirigentes de la salud pública de todo el país para delinear el proceso de ajuste que se avecina en el sector.

Las reuniones comenzaron en los primeros días de septiembre en La Habana, Santiago de Cuba, Guantánamo, Granma, Holguín, Camagüey y Ciego de Avila.

En Guantánamo, Machado Ventura reconoció que la salud pública recibirá un gran impacto con los despidos, «por lo inflado de sus plantillas y el número de personas que deberán ser reubicados».

Un documento filtrado a la prensa revela que los primeros recortes de personal en el MINSAP (Ministerio de Salud Pública) deben concluir el 31 de diciembre de este año, según el cronograma oficial. Sólo en la capital cubana perderán sus empleos 193 personas.

El sector tiene 600 mil trabajadores y se calcula que hay un exceso de 22,000 trabajadores en clínicas y hospitales cubanos. El 10 por ciento del PIB de la isla está dedicado al presupuesto de la salud pública, lo que algunos expertos consideran una situación insostenible en medio de un panorama de crisis económica e inevitables ajustes en materia de seguridad social.

Un ex alto funcionario de Salud Pública, radicado recientemente en Miami, consideró que los despidos eran inevitables.

«Entre el 55 y el 60 por ciento de los costos son por cuenta de los salarios. Las plantillas están superinfladas desde hace años, porque la política siempre fue no sacar a nadie. Incluso los médicos que no pueden prestar los servicios debidos a causa de enfermedad, o a de su envejecimiento siguen en la plantilla, cobrando salarios. Nunca ha habido ajustes ni recortes en el sector porque se consideraba una política neoliberal», consideró el ex funcionario, quien pidió no ser identificado.

Machado Ventura dejó entrever que algunos de los despidos afectarán al personal burocrático.

«No pocas veces para tres o cuatro trabajadores hay un jefe, lo cual lejos de beneficiar daña y entorpece la dinámica que necesita una gestión sensible y permanente como esta», dijo en la reunión realizada en La Habana. La capital cubana dedica el 20 por ciento de su presupuesto a la salud.

La decisión sobre los despidos recaerá en buena medida sobre los sindicatos. Mesa admitió  «el desafío que representa el proceso de racionalización de las plantillas, para que transcurra con la transparencia necesaria, sin injusticias, favoritismos, abuso de autoridad y que preserve a los más idóneos».

Enfasis en diagnóstico clínico

Machado Ventura consideró imprescindible que médicos, tecnólogos y otros profesionales especializados amplíen su perfil, y realicen «una labor realmente integral».

El nuevo ministro, Morales Ojeda, nombrado por Raúl Castro en sustitución de  José Ramón Balaguer el pasado julio, anunció un proceso de «regionalización de servicios», que consiste en que «un municipio con varias áreas de salud tendrá en una el de ultrasonido, en otra el de endoscopía, en otra el de drenaje biliar, a fin de responder a las necesidades reales de la población y usar mejor los recursos».

Los funcionarios enfatizaron durante las reuniones en la necesidad de retornar al método de diagnóstico clínico, y en el ahorro de recursos.

René Leyva, director del Hospital Lenin de Holguín, citó entre los logros de la instalación el ahorro de materiales desechables y medicamentos.

Para el ex funcionario radicado en Miami el llamado a volver al método clínico refleja el deterioro en la formación de los profesionales de la medicina.

«La formación de los médicos se ha ido deteriorando en los últimos años, es más insuficiente, por eso emplea más tecnología y más pruebas complementarias antes de hacer un diagnóstico. El abuso de esos medios diagnósticos  encarece el costo de la salud pública», apuntó.

Desde hace 20 años numerosos funcionarios y médicos del sector venían abogando por una necesaria reforma salarial, que nunca  fue aprobada por Fidel Castro, indicó el ex funcionario.

No está claro si los despidos conducirán a un sistema de compensación diferente, que tenga en cuenta el desempeño, la antigüedad y las características del trabajo de los profesionales de la salud. El último aumento salarial masivo en Salud y Educación se produjo en el 2005.

El gobernante Raúl Castro anunció en abril que el país tiene un exceso de un millón de trabajadores improductivos entre los 4.9 millones de empleos gubernamentales.

A la situación de la fuerza laboral se suma el deterioro del sistema de medicina primaria, conocido como Plan del Médico de la Familia. Desde hace varios años no se construyen nuevos consultorios médicos y muchos de los existentes están vacíos por el envío de médicos a Venezuela y otros países, y se han ido deteriorando con el tiempo.

Un reciente anuncio publicitario transmitido por la televisión cubana lanzó la siguiente advertencia a la población: “La salud es gratis, pero cuesta”.

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