Eduardo Paret: ¿número dos?

Eduardo Paret con la franela del equipo Cuba
Eduardo Paret con la franela del equipo Cuba
Por Fernando Rodríguez Alvarez

La noticia del retiro oficial de Eduardo Paret Pérez el pasado 25 de abril en su natal Santa Clara merece un recuento mucho más allá de los titulares. A no dudarlo, desde el retiro de Víctor Mesa, Paret ha sido el villaclareño más admirado por su calidad y longevidad deportiva, espectacularidad, entrega al juego fuerte, sencillez y modestia tanto dentro como fuera del terreno.

Fui testigo de los comienzos de Paret en la pelota cubana en la que debutó en la Nacional 1989-1990 y en la que como heredero de su ídolo y profesor Pedro Jova compiló para astronómico 366 con apenas 17 años.

Internacionalmente dio tempranas muestras de su calidad, que hizo adivinar a una futura estrella durante el Campeonato Mundial Juvenil celebrado en La Habana en 1990. En esa cita mundialista fue elegido el torpedero del Todos Estrellas y el Jugador Más Valioso por ser líder en comparecencias, veces al bate, carreras anotadas con 16 y bases robadas con 13, además de terminar entre los primeros bateadores, hits, dobles, triples e impulsadas. Al concluir 1990 fue elegido el mejor pelotero juvenil del mundo.

En sus comienzos en Series Nacionales era bueno defensivamente, aunque sin mostrar excepcionales dotes, pero gracias a su dedicación y la ayuda de los entrenadores -en especial de Pedro Jova, su manager entre 1992 y 1997-, fue posible a partir de 1993 se codeara de tú a tú con la gran estrella de esa posición en Cuba después de 1959: Germán Mesa Fresneda.

Pilar de los títulos villaclareños

Paret -junto a Víctor Mesa, Jorge Luis Toca, Rolando Arrojo, Oscar Machado, Eliecer Montes de Oca, entre otros- fue eje fundamental de los tres títulos y dos subtítulos al hilo conseguidos por Villa Clara bajo la dirección de Jova. En sus seis primeras temporadas fue principalmente segundo bate de los equipos centrales, turno en el que lo prefería. Pero Jova lo puso como hombre proa en su séptima temporada y ahí maduró más como bateador, porque aprendió a tener mayor paciencia en home y a embasarse más, aunque lo perjudicó en jonrones y carreras impulsadas por encontrar menos hombres en circulación. Ha sido de los mejores primeros bates de Series Nacionales, principalmente entre los derechos.

Entre 1993-1996 tuvo rendimientos integralmente superiores a Germán Mesa, lo que le posibilitó integrar ininterrumpidamente el equipo Cuba desde los Centroamericanos celebrados en Puerto Rico en 1993. Sin embargo, debió ver los juegos desde la banca en la mayoría de las ocasiones en que coincidió con Germán, no solo por ser el habanero el indiscutible titular de la posición, sino también debido a la injusta terquedad de los técnicos de dejar la alineación regular de Cuba en casi todo momento, sin importar que el marcador reflejara una ventaja abultada a favor de los criollos, algo bien común en esa época por enfrentar generalmente rivales de menor nivel.

Paret junto a su familia durante la ceremonia de retiro
Paret junto a su familia durante la ceremonia de retiro
Para algunos Paret debió recibir más oportunidades e incluso ser el titular del campo corto en algunos eventos de menor importancia. Esto no ocurrió hasta la suspensión temporal de Germán Mesa, en 1996, cuando el villaclareño se desempeñó con acierto en la Olimpiada de Atlanta, no cometió errores y tuvo average de 375.

En la temporada de 1996 se convirtió en el tercer pelotero que en Series Nacionales como el tercer pelotero que lograba robar 15 o más bases y disparar 15 o más jonrones, después de Víctor Mesa (lo hizo cuatro veces) y Omar Linares. Paret lo repitió en el 2001 y solo han hecho con posterioridad Yulieski Gourriel y Alexei Bell aunque en temporadas de mayor cantidad de juegos y cuando el nivel del beisbol criollo denota merma.

Su estrella se vería apagada de repente. Durante el entrenamiento de la preselección nacional en julio de 1997, para la Copa Intercontinental de Barcelona, fue suspendido por decreto del Instituto Nacional de Cultura Física y Recreación INDER. La causa de su sanción -junto a sus compañeros de Villa Clara Jorge Luis Toca, Osmany García, Ángel López, Jorge Díaz, Pedro Jova y los también entrenadores Orlando Chinea y Luis Enrique González- fue por una conversación telefónica con el ya “desertor” Rolando Arrojo y recibir dinero de este.

Por esa causa ajena al deporte estuvo alejado en su mejor momento de la pelota cubana por espacio de un año y perdió la temporada 1997-1998. De los sancionados fue el único que volvió a jugar en Series Nacionales, sin que conozcamos que haya delatado a ninguno de sus colegas, algo de lo que no pueden vanagloriarse muchos peloteros cubanos de esos años.

Su regreso se produce en la Nacional 1998-1999, pero fue marginado del equipo Cuba hasta el 2001 por no ser confiable políticamente. Se sospechaba de una posible salida ilegal del país o una fuga en el exterior, pero su rendimiento fue el de siempre, de altos quilates. Su regreso al equipo Cuba se lo debió en gran parte a la ayuda  e influencias de Víctor Mesa, su nuevo mentor.

En el Mundial de China Taipei, en el 2001, regresa a la Selección Nacional en condición de regular del campo corto por encima de Germán Mesa, pero se le vio errático a la defensa -hizo tres errores en pocos lances, los únicos que cometió en cinco Campeonatos Mundiales, tres Olimpiadas, dos Clásicos Mundiales, tres Panamericanos, dos Centroamericanos y tres Copas Intercontinentales- y también a la ofensiva.

Bajo presión

Al concluir el Mundial supimos por un entrenador miembro del cuerpo de dirección del equipo -obvio su nombre para protegerlo- que Paret jugó bajo mucha presión, de un lado las habituales y naturales ofertas para que jugara en el beisbol profesional, de otro; la derivada de funcionarios de la delegación cubana y la Seguridad del Estado que lo chequeaban constantemente para evitar una posible deserción y obligaron al mencionado entrenador a no separarse de él un instante, así como el rigor propio de la competencia después de varios años sin jugar en eventos internacionales de importancia y el pleno conocimiento que debía hacerlo muy bien, pues tenía a un astro como Germán en la banca.

Pero Paret demostró su clase estelar a partir de ese amargo momento y se erigió como el indiscutido número uno del short stop cubano e integró todos los equipos nacionales desde esa fecha hasta el II Clásico Mundial de Beisbol en el 2009.

Fue el primer bate de Cuba hasta el 2007, después fue pasado al noveno turno. Desde el 2005 fue el capitán del Team Cuba. En el 2005 fue elegido el mejor pelotero del Mundo por la IBAF por su gran rendimiento en el Campeonato Mundial celebrado ese año: fue líder de los bateadores con 632 y designado el mejor torpedero y Jugador Más Valioso. En ese año fue declarado el mejor deportista de deporte colectivo en Cuba.

También fue elegido entre los 10 mejores deportistas del país en 1996 y 2004. Es el único pelotero de la isla que ha sido Jugador Más Valioso en citas mundialistas juveniles y de mayores y el mejor pelotero en ambas categorías en 1990 y 2005.

A partir del 2007 comenzó a declinar su rendimiento en el aspecto ofensivo y la velocidad, aunque no la potencia de su brazo y calidad defensiva. En la Serie Nacional 2008-2009 apenas jugó una veintena de partidos, pues recibió permiso para acogerse a un tratamiento de fertilidad junto a su esposa, proceso que se extendió hasta diciembre del 2010, cuando su esposa dio luz a dos gemelas. Esta fue la causa de que saliera del equipo Cuba y no haya podido jugar ningún partido de la temporada 2009-2010 hasta el domingo 28 de febrero del 2010.

Ovación por el retorno

El estelar torpedero reapareció durante el primer partido del Play Off de la Zona Oriental de la Serie Nacional entre su equipo Villa Clara y Santiago de Cuba. Su debut en esa temporada fue en sustitución del joven torpedero Aledmis Díaz, lesionado durante el juego. La reaparición de Paret fue acompañada con una cerrada ovación que hizo parecer que el estadio Augusto Cesar Sandino se derrumbaría ante la emoción desenfrenada de miles de sus seguidores.

Su regreso no pudo ser mejor, instantes después de haberse situado a la defensa y  realizó dos joyas defensivas en batazos por encima de almohadilla de segunda que hicieron delirar a la afición. Uno de sus engarces prodigiosos sirvió para impedir un hit al jardín central de Héctor Olivera jr.

A la ofensiva vino a batear en medio del caluroso recibimiento de su público y dio línea de hit que dos carreras, se coló con el tiro del jardinero en segunda base y minutos después anotó otra. Cuando ancló en segunda el torpedero Luis M. Navas y el camarero Héctor Olivera, acudieron en gesto deportivo a abrazar a quien ha sido un ejemplo como pelotero y persona.

Algunos no entendían que a Paret se le haya concedido ese privilegio de recibir un tratamiento indefinido en México y que después jugara sin problemas. Pero el capitán de los naranjas nunca estuvo fuera del roster de su equipo. Además, pienso que tal vez las autoridades deportivas de la isla han querido enmendar las injusticias cometidas con él entre 1997 y el 2000. Sin embargo, pensamos que lo que se le permitió a él se le debe permitir a todo el que atraviese situaciones similares.

A favor de Paret hay que señalar que durante muchos años como miembro estelar del equipo Cuba no faltaba a casi ningún juego de la temporada cubana, mal que tradicionalmente ha aquejado a la mayoría de las estrellas de Cuba que han sido miembros de su selección nacional durante muchos años en un acto típico de acomodamiento por saberse “sembrados”, pero a la vez faltan el respeto a la afición que los sigue y los rivales de sus posiciones que rendían al máximo sin casi esperanzas de hacer el grado a eventos internacionales. Por ese fenómeno negativo es que peloteros que hicieron pocos equipos Cuba están entre los punteros de varios departamentos de los tres aspectos del juego, por encima de estrellas permanentes del equipo nacional.

Otra realidad ha sido que Paret no tenía relevo efectivo en su posición dentro del equipo nacional. Las causas son diversas como el descenso del nivel del beisbol en varias posiciones entre ellas el campo corto y la poca posibilidad de que sus posibles sucesores participaran en eventos internacionales de menos rigor donde Paret no tenía que asistir necesariamente. Además, varios de ellos han decidió jugar como profesionales fuera de Cuba como José Antonio Candelita Iglesias, Yadil Mujica y Adeinis Hechevarría.

Más integral que Germán Mesa

Solo quedan en el patio tres con determinada calidad para desempeñarse en el equipo Cuba, pero todavía distantes del veterano Paret. Este no hizo más el equipo de las cuatro letras en el 2009 y 2010 por decisión personal, porque de encontrarse jugando tendría más resultados que los que actualmente se desempeñan, al menos en el aspecto defensivo.

Nacionalmente Paret debutó con el número 4 en la espalda, en honor a su ídolo Pedro Jova, pero en la siguiente temporada usó el 2 y nunca más lo abandonó. Internacionalmente en sus primeros cinco años utilizó indistintamente el 6 y el 2 -cuando Jova no estaba en el cuerpo de dirección- y el 4. Cuando regresó a la Selección Nacional ya no dejó de usar más el número 2. ¿Pero es el número dos en short stop de Series Nacionales?

Muy polémico es establecer quien ha sido el mejor short stop en Cuba después de 1959. Para mí -con la dispensa de Germán Mesa y el resto- el más grande e integral torpedero de Series Nacionales ha sido Eduardo Paret, algo así como el Antonio Pacheco de segunda base, el Pedro Medina o Pedro Luis Rodríguez de la receptoría y el Víctor Mesa del center field.

Aunque sé que eso es como especie de sacrilegio para algunos aficionados y la mayoría de la prensa dentro del país, determinados especialistas «entendidos» de Cuba que siguen pensando que ser mejor o más espectacular a la defensa es lo que indica cuál torpedero es superior entre uno que fildea tanto o más que el otro, aunque menos espectacular, pero que es mejor bateando, embasándose, corriendo, robando bases y produce mayor cantidad de carreras, que son las que deciden los juegos, en fin; es
superior.

Sostengo que Paret, a lo largo de 21 Nacionales, seis Selectivas, dos Copas Revolución y cuatro Súper Ligas, demostró ser el mejor torpedero de Series Nacionales, ojo: el más integral, no el más espectacular que sin dudas ha sido Germán Mesa, no por gusto apodado El Mago y El Imán.

Efectivo a la defensa

Paret, habitualmente con 172 libras de peso y 5.9 de talla, fue más fuerte físicamente por cuanto se lesionaba poco y fue superior bateando promedio -superior en nueve puntos con 2067 turnos oficiales más que Germán- y cuando acumulaba las veces al bate con que terminó Mesa, promediaba para 297.

Hay que agregar que Paret jugó más con bate de madera, 12 temporadas, mientras que Mesa tuvo 13 con el aluminio y sus tres últimas con madera. En OBP y OPS, ni hablar. Hasta en cantidad de lideratos individuales obtenidos con quince no resiste comparación con ningún torpedero pues fue líder en carreras anotadas en las Nacionales de 1994 y 2001 con récord, y la Súper Liga del 2002, en jonrones en la Súper Liga del 2004, en bases robadas en las Nacionales de 1997, 1999 y 2002, Selectiva de 1994, en la Copa Revolución de 1997 y las Súper Ligas del 2002, 2003 y 2005, en sacrificios en la Nacional de 1993, en pelotazos en la Selectiva de 1994 y la Nacional del 2005.

A la defensa Paret no fue segundo de nadie en cuanto a efectividad por tener el mejor promedio defensivo histórico con 972 (Mesa tuvo 964 en muchos menos lances y jugando la mitad de sus juegos en el mejor terreno de Cuba). Además, Paret estuvo dotado de un similar o incluso mejor brazo que el de Germán, quien estuvo ayudado por la mejor segunda base de su generación: Juan Padilla, con quien integró durante 11 temporadas la mejor combinación alrededor del segundo cojín de todas las Series Nacionales.

Fildeando conexiones con el bate de aluminio Paret tuvo 970 y Germán 965. En el Factor de Rango FR (se dividen los outs y asistencias por el número de entradas o partidos jugados). Paret ocupa el tercer lugar histórico siendo el más longevo de todos en cuanto a lances, asistencias, outs, partidos y entradas jugadas -en más de mil lances- con 5.06, mientras Germán es el segundo con 5,27, detrás de Agustín Arias con 5,48, pero average defensivo de 954.

El industrialista ha sido el máximo astro defensivo por su indiscutible calidad, principalmente espectacularidad, por fildear con más soltura y estilo. Sin embargo, Paret también fue muy espectacular demostrándolo en innumerables jugadas y fue bien seguro con el guante y el brazo, jugando la mitad de los juegos en un terreno muy duro como el Sandino de Santa Clara y pocas series con buenos segunda bases: seis con Jorge Díaz y tres con Yuniesky Betancourt. 

A la ofensiva, muy superior

Ilustrémoslo con otras posiciones. Por ejemplo, Antonio Pacheco fue inferior a Juan Padilla en defensa, al igual que Pedro Medina a Juan Castro. En Cuba igualmente muchos dicen que Castro fue el mejor, que bárbaros, un pelotero que ni bateaba bien con el bate de aluminio. ¿Quién duda que ambos –Pacheco y Medina- fueron integralmente superiores a Padilla y Castro,  respectivamente gracias a su ofensiva? También quieren seguir en la tesis de que el short stop debe ser más defensivo que ofensivo y eso fue así en Grandes Ligas, con algunas excepciones, hasta los 70-80.

Cuando ambos coincidieron, después que Paret maduró como pelotero (es cinco años menor que Germán) entre 1993-1996 y 1999-2002, este fue superior en el rendimiento integral (JAS) a Germán e incluso en la defensa tuvo cuatro series o temporadas mejores y Paret sí le llegaba a cualquier bola y no le cogía miedo a lances difíciles, o sea que los números ahí no son tan fríos. Muchos juegos y campeonatos que les salvó a sus equipos en nacionales y al equipo Cuba.

En el aspecto ofensivo en toda la historia de las Series Nacionales solo ha sido superior a Paret su antecesor Pedro Jova. Tampoco puedo desconocer a Luis Ulacia, mientras jugó en el campo corto, pues después de 1991 se desempeñó en otras posiciones. Paret fue elegido en dieciocho ocasiones nacionalmente el mejor torpedero, internacionalmente en once oportunidades.

En la temporada 2010-2011 participó en 33 juegos con gran defensa, pero pobre average. Estuvo con lesión en la espalda, sin embargo, estuvo a gran altura en la etapa de Play Off con promedio de 474 y tremenda defensa, fue el que más hizo porque Villa Clara obtuviera el título nacional que le es esquivo desde 1995, pero no pudo ser. Paret no pudo recuperar los tres últimos años casi perdidos, los que unidos a la suspensión en 1997-1998, le imposibilitó llegar a los 2,000 hits y alcanzar otros mejores números y lugares históricos de los que ya tiene. Está entre los primeros en casi todos los departamentos ofensivos con excepción de los jonrones, impulsadas y average, aunque produjo más de 2100 carreras y tuvo 500 extrabases.

También está entre los primeros en los principales departamentos de defensa. Entre todos los peloteros que han participado en Series Nacionales es onceno en comparecencias con 7818 y en veces al bate, tercero en carreras anotadas y bases robadas, ocupa el lugar 24 en hits, tercero entre los activos, el trece en dobles, tercero de los activos, octavo en triples, bases por bolas y pelotazos, y séptimo en sacrificios con 116. Por otra parte concluyó segundo en asistencias, onceno en partidos jugados, séptimo en entradas y noveno en doble plays.

La familia primero
 
Considero que pudo jugar para su provincia dos temporadas más, la presente y la próxima, pero no fue su decisión al no tener mayor motivación y querer estar con su familia. Ahora viene la etapa del pelotero retirado que no se fue de Cuba y se dedica a entrenar dentro y fuera del país, aunque Paret goza de consideración y buena situación económica para el estándar cubano.

De su retiro me parece muy atinado el cariño profesado por su afición y catalogo como merecida la ceremonia, solo empañada por la entrega que le hicieron de dos grandes cuadros del octogenario dictador Fidel Castro. Tampoco puedo oír con agrado sus respuestas de agradecimiento a los Castro por permitirle jugar, hechas ante reiteradas preguntas mal intencionadas de periodistas del país. Ese es parte del precio a pagar por quedarse en Cuba.

A favor de la integridad humana de Paret hay que señalar que en un documental que recientemente le hicieron dijo que la segunda base con que mejor se sintió fue Jorge Díaz, quien abandonara el país en 1998. También su relación con peloteros que están dentro y fuera de la isla, que le podría provocar problemas.

Pienso que hubiera podido brillar en el beisbol profesional fuera de Cuba, al igual que Germán, pero ninguno de los dos lo decidió. En favor de Paret hay que decir que tenia mejor físico y bateaba mucho más que alguien como Rey Ordoñez y este fue buenísimo, aunque cuando jugaba en Cuba no era mejor que Germán y Paret. Pero Rey quiso tocar el techo más alto, se desarrolló mucho más como pelotero y pudo demostrar sus tremendas potencialidades en el mejor beisbol del mundo, las Grandes Ligas, donde hace tiempo lo han estado haciendo bien Alexei Ramírez, Yunel Escobar y Yuniesky Betancourt.

EDUARDO PARET EN NUMEROS

Total en 9 Nacionales con aluminio (1989-1997 y 1998-1999):

  vb     c       h     2b    3b     hr     ci     bb     k    db   fs      br    cr     tb     slu   ave

3114   630   918   152    33    66   159   385   368   42   27    258   97   1334   428  295

Total en 12 Nacionales con bate de madera (1999-2011)

 vb      c       h      2b    3b   hr     ci     bb     k      db    fs     br     cr      tb      slu   ave

3297  750   960  244    32   73   531   676   376   138   23   216   115   1387   421   291

 Acumulado total de Eduardo Paret en 21 Series Nacionales (1989-2011):

  vb     c        h      2b    3b    hr     ci       bb      k     db   fs    br    cr     tb     slu   ave

6411  1380   1878   296   65   139   690   1061   744  180  50   474  212   2721  424  293

 Labor total defensiva de Eduardo Paret en Series Nacionales

  JJ       INN         O        A        E      TL      AVE      DP  TP

 1779   14627.0   2795   6197   261   9223    972    1197    1

 Acumulado total de Germán Mesa en 16 Series Nacionales:

  vb    c       h      2b    3b    hr    ci     bb    k     db   fs    br      cr    tb      slu    ave

4344  883  1239   195    33  112   527  688  550   45   34   335   172  1836   423    284

Labor total defensiva de Germán Mesa en Series Nacionales:

  JJ        INN        O        A       E      TL      AVE   DP     TP

1243   10162.2   2014   4544   247  6805    964    805     0

Fuentes estadísticas: Archivo personal del autor

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