Despaigne, el jonrón 34 y otros sueños

Alfredo Despaigne conecta el martes el jonrón 34 de la actual temporada.
Alfredo Despaigne conecta el martes el jonrón 34 de la actual temporada.
Por Raúl Arce

Soñaba despierto, una vez más, con ganarme el premio gordo de la Lotto -medio milloncito del Mega Money, este martes- cuando el jonrón 34 de Alfredo Despaigne, récord cubano para una temporada, me bajó de aquella nube: en otra ventana de mi ordenador, Alexei Ramírez y Dayán Viciedo lucían sus uniformes de los White Sox, millonarios de verdad y sin haber comprado un solo ticket.

Despaigne, tercer bate del equipo Granma y como visitante de Industriales en el estadio Latinoamericano, bateó un sencillo en la primera entrada, y disparó su jonrón un inning más tarde, a pesar de que rompió el bate ante el lanzamiento del zurdo abridor Ian Rendón.

Dos turnos después, al filo de la medianoche, despachó el número 35. El equipo de Granma terminó apabullando a los Industriales 21-10.

El nuevo rey del cuadrangular en la isla alivia así los malabares de la prensa cubana, pues pasó a mejor vida la marca de 33 batazos del año pasado, impuesta por José Dariel Abreu y Yoenis Céspedes, este último flamante novato del Oakland en las Grandes Ligas norteamericanas, con $36 millones en el bolsillo, y a quien los medios cubanos a toda costa se abstenían de mencionar. Pero para hacer justicia, la crónica aparecida este miércoles en el diario Granma menciona a Céspedes junto a Pito Abreu como los recordistas precedentes.

Para llegar a los 34 jonrones, Despaigne compareció 394 veces al bate para una frecuencia de un cuadrangular cada 11.6 visitas al home plate.

Una primacía que crecerá

Fue el de ayer el juego 85 de Granma, en una campaña cubana que a partir de este año se alarga de 90 a 96 partidos para cada equipo; así, Despaigne debe acrecentar su primado con tres o cuatro batazos más. Por añadidura, su equipo se aferra a la cuarta posición en la zona oriental, con posibilidades de acceder al play off, al cual avanzan cuatro escuadras de cada región.

Las Grandes Ligas, en cambio, se inauguran este miércoles en territorio de Estados Unidos con la presencia de los Cardenales de San Luis en el nuevo estadio de los Marlins de Miami; la temporada había arrancado, oficialmente, la semana anterior con los dos partidos Seattle-Oakland, en Japón, donde Céspedes fue jugador regular en el center field: doble en su debut, jonrón al día siguiente.

Y anoche, al acostarme, me di cuenta de que el martes beisbolero me había resultado gratuito, pues el partido de los Chicago White Sox en Houston (de spring training) llegó por cortesía de MLB, y el encuentro Granma-Industriales, en el Latinoamericano, apareció en mi laptop por los hospicios de ese entusiasta que, desde algún lugar del mundo, coloca en internet una muy descolorida señal de Tele Rebelde.

¿El Mega Money? Bueno, mis números eran 14-16-19-27 (03), y haciendo honor a aquello de desafortunado en el juego, afortunado en amores -o viceversa-, no acerté ni un solo número. La serie ganadora fue 17-37-42-44 (16), pero yo seguiré soñando, mientras Despaigne pega vuelacercas que nutren el libro de récords y los cubanos de las Mayores amasan sus milloncitos. Que al que Dios se la dio…

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