
El canciller Frederick A. Mitchell encabeza una delegación del gobierno de Bahamas que este jueves sostuvo conversaciones con altos funcionarios cubanos en La Habana.
«Durante el fraternal encuentro, ambas autoridades intercambiaron sobre temas de interés de la agenda bilateral y expresaron satisfacción por el estado de las relaciones entre Cuba y la Mancomunidad de Las Bahamas», reportó este viernes el diario cubano Granma.
Mitchell, ministro de Relaciones Exteriores e Inmigración de Bahamas, ha estado lidiando directamente con el caso de un grupo de cubanos detenidos en Nassau, tema de controversia con la comunidad exiliada de Miami.
La visita de la delegación de alto nivel de Bahamas para discutir el tema migratorio cubano fue anunciada la víspera en una nota oficial del gobierno bahamense.
Aunque el reporte de la prensa oficial cubana no lo menciona, la situación del grupo de detenidos es uno de los puntos de la agenda que lleva la delegación bahamense a la mesa de negociaciones en La Habana.
Un comunicado de la cancillería bahamense indicó el pasado martes que el gobierno de Nassau estaba en contacto con Cuba «respecto a este caso específico [del grupo de cubanos arestados] y en materia de migración en general, y adelantó que «conversaciones de alto nivel deberán tener lugar en breve».
Conversaciones en marcha
De hecho, las conversaciones aludidas están en marcha en La Habana, mientras en Miami prosiguen las protestas por el tratamiento dado al grupo de 40 cubanos en el campamento de detención de Carmichael.
Mitchell fue recibido el jueves por Marcelino Medina González, canciller cubano en funciones.
En la reunión participaron además Rafael Dausá Céspedes, director de Asuntos Consulares y Atención a Cubanos Residentes en el Exterior; Bernard J. Nottage, ministro de Seguridad Nacional de Bahamas; y los embajadores respectivos de ambas naciones, Alma A. Adams, de Bahamas, y Ernesto Soberón Guzmán, de Cuba.
En Miami, los activistas Ramón Saúl Sánchez y Jesús Alexis Gómez se mantienen en huelga de hambre en una carpa en La Pequeña Habana, reclamando la liberación de los cubanos detenidos.
El gobierno de Bahamas ordenó ya una investigación sobre las denuncias de abusos hechas por los prisioneros, y prometió que revisará las conclusiones sobre la pesquisa para «tomar las medidas punitivas o disciplinarias que se consideren necesarias».
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