La pelota corre que corre por aquí y por allá alrededor del mundo, y ha llegado finalmente el VI Clásico Mundial de Béisbol (WBC), que se efectuará del 5 al 17 de marzo, con la participación de 20 equipos representativos de todos los continentes. La disputa será en cuatro grupos ubicados en Japón, Puerto Rico, Houston y Miami, y las acciones comenzarán desde este jueves en Tokio, donde jugará el grupo C, mientras que los tres restantes arrancarán las acciones el viernes.
Este es el sexto torneo de esta naturaleza desde su inauguración en 2006, y todo apunta a que pudiera ser el mejor de todos por el nivel de organización, intensidad de los preparativos, la promoción internacional y, especialmente, por la calidad de los atletas que intervendrán en el campeonato. Los países participantes, que lograron la clasificación durante las eliminatorias regionales, son sin dudas los que ocupan mejores lugares en el Ranking Mundial del Béisbol al comienzo de este año.
Y tendremos a Cuba en competencia, luego de días de incertidumbre por los visados y un impasse que siguió a la negativa de permisos para ocho integrantes de la delegación, ningún jugador por cierto: seis funcionarios, un estadístico y el entrenador de pitcheo y gloria deportiva Pedro Luis Lazo.
Tras conocerse la decisión estadounidense sobre los visados, las autoridades cubanas sopesaron la reacción ante la negativa, pero no había otra salida que participar. El sábado, la Federación Cubana de Beisbol y Softbol emitió una indignada nota anunciando oficialmente que el equipo nacional ejercería su derecho de participar en el Clásico «en consonancia con los esfuerzos que han respaldado la preparación, la entrega de los jugadores y el colectivo en general, y el compromiso asumido con los organizadores«, y horas después, en franco pataleo, el INDER disparó un encendido panfleto de barricada que se remonta a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1966, el histórico zafarrancho del Cerro Pelado hace 60 años, para remarcar que los peloteros viajarán «con el mismo espíritu, la misma dignidad y firmeza de siempre» y blablabá, que es lo que nunca falta al régimen cubano.

El equipo está ya en Arizona para celebrar dos juegos de preparación con equipos de Grandes Ligas. Mañana martes 3 de marzo, a las 3 pm, jugarán contra los Reales de Kansas City, y el miércoles a la misma hora se enfrentarán a los Rojos de Cincinnati en el Surprise Park antes de partir hacia San Juan para la ronda eliminatoria.
En realidad, Cuba no tenía otra salida que participar en el Clásico y para el béisbol cubano resulta una oportunidad única de medir fuerzas y probar sus potencialidades, en momentos de clara decadencia y pérdida del liderazgo que mantuvo por décadas a nivel mundial.
En estas circuntancias de declive y deterioro que no son ajenas a la crisis general del país, juntando a duras penas figuras insertadas en diferentes niveles de ligas profesionales en Estados Unidos, Japón, México, República Dominicana, Venezuela y Nicaragua, llega Cuba al Clásico Mundial 2026. Las expectativas de los directivos cubanos es que el equipo pueda repetir una actuación como la lograda en la edición anterior, en 2023, cuando quedaron en el cuarto puesto, pero esa aspiración parece más una quimera lejana que una posibilidad realizable.
Un total de 19 integrantes del conjunto cubano juegan en diferentes niveles de las organizaciones de Grandes Ligas, pero sólo dos figuras están en los equipos élite: el tercera base Yoan Moncada (Angelinos de LA) y el lanzador Yariel Rodríguez (Azulejos de Toronto). Los restantes son peloteros emergentes en ligas menores que luchan por ganarse un puesto en las Mayores.

Podemos imaginar cómo sería un conjunto cubano si todos los estelares que conforman los equipos de franquicia pudieran estar en la nómina, se llamen Aroldis Chapman, Yandy Díaz, Lourdes Gurriel Jr o Adolis Garc;ia. Ya sabemos que esa es otra porción de la quimera que se imposibilita por diversos factores, principalmente la determinación de los jugadores. Sin embargo, otros nombres de Grandes Ligas que en un primer momento mostraron interés en sumarse al team Cuba, como Andy Pagés, Andy Ibáñez y Daysbel Hernández, terminaron rechazando la convocatoria con diversas excusas, pero sobre todo para concentrarse en su preparación con vistas a la temporada regular 2026.
Valga decir que hubo ingentes esfuerzos de la Federación Cubana de Béisbol para llenar los puestos con otros peloteros de las nóminas de Grandes Ligas, como Roberto Campos (Tigres de Detroit), Lisbel Díaz (Gigantes de San Francisco),, Alejandro Núñez (Astros de Houston) y Cristhian Vaquero (Nacionales de Washington), pero los trámites relacionados con Cuba son siempre doblemente complicados y las dificultades terminaron imponiéndose para impedir sus potenciales participaciones.
La idea era conformar un conjunto competitivo con talento joven, algunos peloteros de rendimiento máximo y figuras experimentadas. Pero el resultado devino una nómina discreta, con poco tiempo de compenetración entre sus integrantes y la adición de varios veteranos que pueden traer experiencia y aplomo, pero cuyos aportes en un torneo de altas exigencias, con Cuba jugándose la clasificación en un grupo de fuertes contrincantes, resulta, siendo optimistas, una interrogante de riesgoso pronóstico.
La tríada de veteranos la encabeza Alexei Ramírez, que con 44 años será el jugador con mayor edad en el evento. Es además el único pelotero entre los 600 participantes en el WBC que también figuró en la primera cita de 2006. (Por cierto, un cubano será el jugador más joven del torneo, el pitcher Joseph Contreras, con 17 años e hijo del gran José Contreras, pero estará representando a Brasil). El paso de Ramírez fue triunfal por las Grandes Ligas con Medias Blancas de Chicago, entre 2008 y 2015, y luego con San Diego y Tampa Bay hasta 2016, cuando se retiró. Ahora ha vuelto a las Series Nacionales cubanas con los Vegueros de Pinar del Río. Podría desempeñarse como bateador emergente, o un jugador de recambio para pocos innings. Junto a Ramírez estarán el cienfueguero Erisbel Arruebarruena y el granmense Alfredo Despaigne, ambos buenos bateadores, pero que ya han visto pasar sus mejores momentos.
Liván Moinelo y Raidel Martínez, ambos triunfadores en el béisbol japonés, y Yariel Rodríguez, parecen a primera vista las piezas más sólidas del staff de lanzadores. Al menos por lo que hemos visto en la Serie Nacional y los entrenamientos recientes, la mayoría de los pitchers cubanos no pasan de los 89 millas en las rectas y las 77 millas en las curvas, lo que podría ser un manjar para los bateadores de Grandes Ligas.
Precisamente la debilidad de su picheo es la principal grieta que tiene el equipo cubano para rebasar la primera fase, pues tendrá que utilizar entre cuatro y cinco tiradores en cada desafío para no agotar a los abridores, Entre los 16 lanzadores del staff faltan figuras de nivel para poder frenar el bateo de los adversarios.
Con las limitaciones apuntadas y el escaso período de acople entre sus integrantes, sería realmente una proeza que Cuba pasara a la fase de cuartos de final en Houston, en la que parecen clavados México y Estados Unidos, favorito de precompetencia por el soberano trabuco que han logrado aglutinar para esta edición. Los rivales más poderosos parecen ser Canadá, repleto de figuras de Grandes Ligas aun cuando no estará con ellos el espectacular Freddie Freeman, y Puerto Rico por su condición de anfitrión, aunque no se puede descartar a Colombia,. cuyo béisbol vive momentos de consistente escalada.
Cuba se ubica actualmente en el puesto 10 del ranking internacional y todos los indicadores recientes reafirman que ese es el estado real de su béisbol, estacando con respecto al avance técnico y la difusión que la disciplina ha tenido en el ámbito global durante las últimas décadas.
Los dos partidos de preparación en Arizona servirán de buen termómetro para medir el nivel competitivo de los cubanos. Ojalá el equipo saque fuerzas y gallardía para imponerse en Puerto Rico y pasar como segundo de grupo. Sería una gratísima sorpresa.
Como se sabe, las retribuciones económicas para los equipos participantes han crecido notablemente, lo cual es un incentivo para el mejoramiento cualitativo del torneo. En total se repartirán $37 millones de dólares. Según el reglamento del WBC, de los $7.5 millones que obtenga el monarca, el 50% será repartido para la federación nacional del país y los peloteros recibirán unos $50,000 dólares cada uno. Los 20 equipos recibirán $750,000 dólares cada uno y $1 millón añadido si logran avanzar a cuartos de final, más la cantidad correspondiente por ganar cada desafío. Para los cuatro equipos que se metan en semifinales habrá $1.25 millones adicionales.
Si tomamos en cuenta que en la edición de 2023 el titular recibió $3 millones de dólares y que ahora el incremento supera los $4 millones, estaremos de acuerdo en que el Clásico Mundial está logrando capitalizar intereses sustanciales cuando se acerca a su mayoría de edad.
Este es el calendario de Cuba en el Grupo A y les dejo con el róster de 30 jugadores que la Federación Cubana de Béisbol consiguió reunir para este prometedor evento, que cada vez se pone mejor.
CALENDARIO DE CUBA EN EL VI CLÁSICO MUNDIAL DE BÉISBOL
Estadio Hiram Bithorn, San Juan, Puerto Rico
Viernes 6 de marzo, 12 pm: vs Panamá
Domingo 8 de marzo, 12 pm: vs Colombia
Lunes 9 de marzo, 7 pm: vs Puerto Rico
Miércoles 11 de marzo, 3 pm: vs Canadá
RECEPTORES:
Andrys Pérez (Cocodrilos de Matanzas)
Omar Hernández (Omaha Storm Chasers/ Reales de Kansas City – EE.UU)
JUGADORES DE CUADRO:
Bárbaro Erisbel Arruebarruena (Elefantes de Cienfuegos)
Yiddi Cappe (Pensacola Blue Wahoos/Marlins de Miami – EE.UU)
Yoan Moncada (Angelinos de Los Angeles/EE.UU)
Malcom Yaniel Núñez (Indianapolis Indians/EE.UU)
Alexei Ramírez (Vegueros de Pinar del Río)
Alexander Vargas (Dayton Dragons/Rojos de Cincinnati – EE.UU)
Yoel Yanqui (Indios del Bóer/Nicaragua)
JARDINEROS:
Alfredo Despaigne (Alazanes de Granma)
Yoelquis Guibert (Algodoneros de Guasave/México)
Ariel Martínez (Nippon Ham/Japón)
Leonel Moas Jr. (Toros de Camagüey)
Roel Santos (Bravos de Margarita/Venezuela)
LANZADORES:
Liván Moinelo (Softbank/Japón)
Raidel Martínez (Yomiuri/Japón)
Frank Abel Álvarez (Vegueros de Pinar del Río)
Emmanuel Chapman (Altoona Curve/EE.UU)
Daviel Hurtado (St. Lucie Mets/EE.UU)
Denny Yunieski Larrondo (Hillsboro Hops/EE.UU)
Yoan López (Águilas Cibaeñas/República Dominicana)
Randy Román Martínez (Chunichi/Japón)
Darién Núñez (Leones del Escogido/República Dominicana)
Julio César Robaina (Algodoneros de Guasave/México)
Osiel Rodríguez (Bravos de León/México)
Yariel Rodríguez (Azulejos de Toronto/EE.UU)
Luis Miguel Romero Jr. (Leones de Caracas/Venezuela)
Pedro Manuel Santos (Gigantes de Carolina/Puerto Rico)
Josimar Isaac Cousín (Rieleros de Aguascalientes/México)
Naykel Cruz (Orioles Black/Orioles de Baltimore – EE.UU)
DIRECTOR: Germán Mesa