Cuba, el auge de El Papelito y la droga que no cesa

La crisis económica y la devastación general del país han acelerado el consumo de drogas sintéticas a lo largo del país, con un incremento en la comercialización y tráfico de estupefacientes desde el exterior.

Por Manuel Guerra Pérez

AMSTERDAM – El Papelito, un estupefaciente preparado con crema sintética de cannabinoides y atomizado con fentanilo, ha marcado su presencia en el tráfico de drogas dentro de Cuba durante el año que termina.

Gradualmente, el consumo y la comercialización de El Papelito han comenzado a desplazar al llamado “químico”, otro cannabinoide sintético y altamente adictivo que gobernó las preferencias en los trasiegos ilegales durante 2024.

Consumidores y fuentes relacionadas con el tema que fueron consultadas por Café Fuerte desde Cuba, coinciden en que El Papelito se está imponiendo en el mercado interno debido a su menor costo de elaboración y, por ende, su precio en la calle. 

El Papelito se cotiza en 100 pesos cubanos (CUP), equivalentes a unos 25 centavos de dólar; su modo de elaboración es simple, con un pase de crema sintética y un rociado de fentanilo. En el caso del químico, que se vende sobre los $5 dólares (2,000 CUP), está compuesto por un mezclado de cannabinoides y otros productos sintéticos (crack), formol y también fentanilo.

La aceptación del químico se popularizó entre los consumidores de los últimos años, tanto en La Habana como en las provincias del país, debido a su alto poder adictivo, y a que resultaba más potente y más barato que la marihuana.

“En ambas drogas está el fentanilo, pero la preparación y los efectos son diferentes, menos intensos con El Papelito, aunque terminan siendo igual de devastadores”, dijo una fuente desde La Habana, que habló bajo estricto anonimato. “Las personas no pueden ni caminar, les dan taquicardias y alteraciones violentas por hipertensión arterial”.

La fuente insistió en aclarar que el Químico no es El Papelito, como se ha confundido en algunos reportes informativos recientes.

“El químico está siendo ya más difícil de encontrar en las calles y lo ha suplantado El Papelito”, añadió el informante.

El círculos de mayor poder adquisitivo se distribuye un cannabis de marihuana con crack, conocido como Plimo o Bullin, a un costo de a unos $15 dólares. El cigarro de marihuana a $5 dólares y la porción de crack, del tamaño de un chícharo, a $10 dólares, se ligan y se fuman. Se considera una oferta cara, con preferencia en zonas y barriadas con consumidores de mayores recursos económicos, como Playa y Miramar.

En un país tradicionalmente acostumbrado a bajos niveles de drogadicción, el consumo de las drogas sintéticas ha experimentado un creciente auge en la última década. La venta y distribución de cannabis sintéticos comenzó en Cuba hacia 2010, con la aparición en el mercado callejero de los popularmente nombrados Ambrosio y Bailarina.

Pero la crisis económica y la devastación general del país han acelerado el consumo de drogas a lo largo del país, mayormente el químico y ahora El Papelito.

Desde comienzos de este año, los medios estatales han reportado varios “juicios ejemplarizantes” que incluyen casos de tráfico de drogas. El pasado mayo, el Tribunal Provincial de La Habana dictó sentencias de 15, 18 y 20 años de privación de libertad a tres personas que “trataban de obtener beneficios personales a través del tráfico interprovincial y la comercialización de drogas del tipo cocaína», según el comunicado difundido por el MININT.

A mediados de este mes, las autoridades cubanas desarticularon una red de tráfico de drogas sintéticas, incautaron un millón de dosis del “químico” y arrestaron a 24 personas, según los medios oficiales.

En las redadas realizadas por fuerzas del Ministerio del Interior (MININT) se incautaron además 11 millones de CUP (unos 25 mil dólares al cambio establecido), fueron confiscadas varias viviendas y autos, y se ocuparon jeringuillas, guantes, bandejas, mascarillas y acetona, producto usado en la fabricación del “químico”.

En el operativo resultaron detenidas 24 personas, que enfrentan cargos penales por narcotráfico, aunque los reportes no ofrecieron detalles sobre la identidad de los arrestados ni la fecha de la acción policial.

El Código Penal cubano establece condenas de 4 a 30 años de cárcel, cadena perpetua y hasta la pena de muerte por los delitos de tenencia y el tráfico de drogas.

La información difundida por la Televisión Cubana dijo que la red de narcotraficantes se denominaba Héroes de Azul y estaba organizada en Estados Unidos, pero utilizaba a residentes dentro de Cuba para preparar los productos estupefacientes.

La droga, moldeada en forma de crema, era ocultada en envases de Yogurt, gelatina y otros productos alimentarios y medicamentos que entraban al país en la paquetería por vía aérea, a través del aeropuerto internacional “José Martí”. 

De acuerdo con Arnaldo Ramos, jefe de sección del Órgano Especializado de Investigación Criminal del MININT, los involucrados pretendían distribuir la mercancía en los municipios de San Miguel del Padrón, Regla y Diez de Octubre.

Ramos informó que las autoridades cubanas han informado oportunamente al gobierno de Estados Unidos sobre personas que desde ese país intentan promover el narcotráfico internacional en Cuba, aunque hasta el momento “los casos han quedado sin respuesta. El gobierno cubano reclama que estos presuntos traficantes deben ser extraditados y juzgados en la isla.

El despliegue propagandístico sobre la ofensiva del MININT se produce en momentos en que las fuerzas militares de Estados Unidos desarrollan un amplio operativo en el mar Caribe, señalando al gobierno de Venezuela como un narcoestado, y a su presidente Nicolás Maduro como un prófugo de la justicia.

Sin embargo, la cooperación entre la Guardia Costera de Estados Unidos y las Tropas Guardafronteras cubanas se ha mantenido efectiva para detectar, paralizar y desmantelar operaciones de tráfico de drogas en el Estrecho de Florida.

El pasado año, el gobierno cubano informó de la incautación de 1,051 kilogramos de drogas en el país, principalmente cocaína, marihuana, metanfetaminas y cannabinoides, lo que derivó en 1,157 personas sancionadas por tráfico de estupefacientes.

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