
Aunque sin mencionar la fecha como una festividad católica, el gobierno cubano anunció este lunes que mantendrá como feriado el próximo Viernes Santo, luego de haber restituido de manera excepcional el receso por la conmemoración el pasado año con motivo de la visita del papa Benedicto XVI a la isla.
«El viernes 29 de marzo de 2013 recesan las actividades laborales, con excepción de las labores relacionadas con la zafra azucarera y otros trabajos agropecuarios urgentes, industrias de proceso de producción continua, labores urgentes de carga y descarga, servicios de transporte y su aseguramiento técnico indispensable, hospitalarios y asistenciales, farmacias y expendios de gasolina, funerarias, jardines vinculados con estas y cementerios, servicio de hospedaje, comunicaciones, transmisiones de radio y televisión», indicó la Resolución 12/2013 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
El documento -reseñado este lunes en los medios oficiales- aclara que no recesarán los centros de recreación y atracciones turísticas, acopio y distribución de leche y demás servicios públicos básicos, y actividades de pesca y otras autorizadas por la ley.
Las administraciones de los centros de trabajo que recesan sus actividades abonarán a los trabajadores el salario escala y los pagos adicionales establecidos legalmente, salvo que dicho día coincida con los de su descanso semanal o con aquellos en que disfrutan de vacaciones anuales pagadas, licencia no retribuida o subsidio de seguridad social, agregó la resolución.
Deferencia con Benedicto XVI
La información no menciona que el motivo del festivo será la celebración del Viernes Santo, pero deja establecido que por disposición legal se puede disponer de un receso laboral pagado “en adición a lo regulado para los días de conmemoración nacional y los feriados, para una actividad, territorio o el país”.
Cuba declaró festivo el Viernes Santo del 6 de abril del 2012 en consideración a la solicitud del entonces Papa Benedicto XVI al gobernante Raúl Castro para restituir la celebración católica durante su visita a la isla, realizada del 26 al 20 de marzo.
La decisión del Consejo de Ministros fue anunciada tres días después de que Benedicto XVI finalizara su estancia en la isla.
Cuando el Gobierno cubano anunció su decisión de declarar festivo el Viernes Santo del 2012, informó que se trataba de una resolución con “carácter excepcional” en espera de una “determinación definitiva”.
La autorización gubernamental del pasado año incluyó la transmisión televisiva en vivo de una prédica del Cardenal Jaime Ortega y Alamino, arzobispo de La Habana.
La decisión parece ahora definitiva, al menos de manera tácita, en vísperas de la asunción oficial del Papa Francisco este miércoles en en Vaticano.