
Por Daniel Benítez
Las cifras son alarmantes: cada 48 horas una persona menor de 20 años muere en Cuba a causa de lesiones no intencionales, entre las que se incluyen caídas, accidentes por ahogamientos, intoxicaciones, quemaduras y electrocución.
Un reporte de la prensa oficial señala que las lesiones no intencionales son la primera causa de muerte en niños mayores de un año.
La doctora Milagros Santacruz, coordinadora del Programa de Prevención de Accidentes ofreció datos inquietantes al diario Granma sobre una temática poco abordada en la isla: cada 23 días un menor de 12 meses fallece, cada 13 días lo hace uno en edad preescolar, cada seis días un niño comprendido en edad escolar y un adolescente cada cuatro días.
Falta de precaución
Para la especialista el principal problema radica en la falta de precaución que toman los familiares para evitar sucesos lamentables que pueden ser prevenidos.
Un informe reciente de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) refleja que durante el 2015 un total de 1,243 menores de 20 años murieron por diversas causas, incrementándose en 62 las fatalidades con respecto a 2014.
En ambos años el grupo con mayor número de defunciones es el de menores de 5 años, con un total de 697 en 2014 y 718 en 2015, de los cuales 535 no habían cumplido todavía su primer año de vida.
La especialista Santacruz señaló entre las primeras causas de muerte en los menores las caídas, la broncoaspiración de alimentos, la ingestión de medicamentos y productos de limpieza, y ser comprimidos por los adultos en la cama durante el sueño.
Para los comprendidos entre 10 a 19 años los mayores riesgos se encuentran por intoxicaciones, ahogamiento en ríos y playas, y caídas.
Niños y adolescentes abusados
Aunque en otro escenario diferente, la pasada semana saltó a los medios oficiales un tema tradicionalmente tabú: los niños y adolescentes que son víctimas de abuso por parte de adultos.
La Comisión de Atención a la Juventud, la Niñez y la Igualdad de Derechos de la Mujer de la Asamblea Nacional del Poder Popular abordó y debatió el problema durante las jornadas previas a la sesión plenaria, reconociendo que se trata de un tema sensible en la sociedad cubana,
De acuerdo con un reporte del sitio Cubadebate, en Cuba apenas el 0,001 por ciento de la población infantil y juvenil es objeto de estos abusos.
La teniente coronel Luciana Calixto Prieto, Segunda Jefa de la Dirección de menores del Ministerio del Interior (MININT), dijo que en Cuba existen tres centros de atención a estos niños y jóvenes, localizados en La Habana, la región central y la región oriental.
Abusos lascivos
No se dieron cifras exactas de los casos existentes. De acuerdo con las estadística de la ONEI, la población cubana que oscina entre cero y 19 años es de 2,565,758 habitantes.
La información revelada en la comisión parlamentaria sobre el abuso infantil y juvenil en el país, es la siguiente:
- Los principales hechos han mantenido una ligera tendencia decreciente en los últimos cinco años.
- La Habana, Camagüey y Santiago de Cuba concentran la mayor cantidad de casos.
- Las acciones más recurrentes son: abusos lascivos, corrupción de menores, violación y daños físicos, con la consiguiente afectación emocional y psicológica de las víctimas.
- Los lugares donde más se producen estos hechos son: espacios de concentración pública, cercanos a la residencia de menores y sus victimarios.
- Las edades de los victimarios oscilan entre los 18 y los 30 años, con un nivel de parentesco, amistades, o allegados a familiares.
- Los más afectados son los varones de entre 13 y 15 años.
- Al 75 por ciento de estos infractores de la ley se les impuso una medida cautelar y fianza en efectivo y el 54 porciento fue sancionado a privación de libertad.
De acuerdo con la teniente coronel Calixto, las causas que provocan este transgresión son la escasa percepción de riesgos por parte de la familia, estilos de vida con tendencia a la violencia, conductas inadecuadas como el alcoholismo, la promiscuidad, la permisibilidad, así como la falta de control por parte de las familias.
Alerto además que actualmente las nuevas tecnologías son una amenaza potencial, pues se usan para incentivar a estos jóvenes a la sexualidad ofreciéndoles pornografía, así como la toma de fotos y su reproducción con fines lucrativos.