Clausurados miles de servicios por violaciones higiénicas en Villa Clara

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Establecimiento de venta de comida en Villa Clara.

Por Daniel Benítez
Autoridades sanitarias de la provincia de Villa Clara cerraron el pasado año más de 10 mil negocios particulares y estatales dedicados a la elaboración y venta de alimentos, debido a las continuas violaciones higiénicas detectadas, según reportes oficiales.
Entre las principales irregularidades encontradas figuran la pésima manipulación de las carnes y el incorrecto fregado de los recipientes en las entidades gastronómicas.
En total se impusieron más de 13 mil multas con un valor superior a los $700 mil dólares, se retiraron 1,200 licencias y 11 personas fueron entregadas a la justicia. Sus nombres y cargos no fueron revelados, solo que presuntamente son reincidentes.
Las inspecciones abarcaron los 13 municipios de ese territorio y tanto en el incipiente sector privado como en el estatal se detectaron la venta de productos sin las debidas condiciones para su preservación, la falta de agua corriente en varios establecimientos y la no presencia de detergentes u otros productos para realizar un correcto lavado de vasos, cubiertos y otros enseres.
Embestida gubernamental
En declaraciones al diario Juventud Rebelde un funcionario del Departamento de Fiscalización de la Inspección Sanitaria Estatal del Ministerio de Salud Pública en esa provincia explicó que 19 centros de prestación de servicios a la población fueron clausurados y permanecerán así hasta que se arreglen los desperfectos encontrados.
El reporte no indica del total de negocios paralizados, cuántos pertenecen a cuentapropistas y cuántos a empresas gubernamentales, pero la decisión se enmarca en una creciente embestida gubernamental contra el cuentapropismo a nivel nacional.
La situación higiénico sanitaria en distintos puntos de ventas de alimentos suele ser bastante crítica, fundamentalmente en aquellos ubicados a los costados de las carreteras, donde escasean las condiciones mínimas para ofrecer un buen servicio.
En estos puntos y otros en ciudades y poblados suele ser común encontrar moscas rondando los platos o que el fregado sea con un agua almacenada utilizada una y otra vez.
Tampoco es extraño que el dependiente no utilice ninguna protección en boca y cabellos y con la misma mano que manipula el dinero también elabore o sirva los productos.
Diversos brotes de enfermedades estomacales o la transmisión de virus han obligado a las autoridades a ser mucho más estrictas en el control de los negocios de venta de comestibles, aunque la falta de insumos higiénicos y de inspectores complican el panorama.

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