
El Papa Benedicto XVI habría aceptado la solicitud del gobierno venezolano para recibir al presidente Hugo Chávez durante su visita pastoral a Cuba, dijeron este domingo fuentes independientes.
Según el sitio digital Runrunes, que dirige el periodista Nelson Bocaranda, la idea original de solicitar una reunión privada con el Sumo Pontífice surgió apenas se supo que el mandatario venezolano pudiera coincidir en La Habana durante su nuevo tratamiento con radio y quimioterapias.
La información divulgada por Bocaranda asegura que la Casa Presidencial venezolana se tomó el asunto en sus manos y decidió mandar, secretamente, un enviado de alta confianza de Chávez a Guanajuato para contactar con los funcionarios del Vaticano más cercanos al Papa.
La petición estuvo dirigida a que el Papa pudiera abrir una agenda -así fuera de un cuarto de hora- para intercambiar un saludo y dar la Bendición Apostólica al presidente enfermo.
Una reunión privada
Fuentes del Vaticano negaron inicialmente la versión, pero interrogado en una conferencia de prensa este domingo, el padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, respondió con un «No sé» que ha echado a rodar la posibilidad real de que el encuentro se realice.
«Hasta el momento no hemos recibido ninguna petición de audiencia, aunque todo puede cambiar. Esto es nuevo y no estaba en programa. Sólo puedo insistir en que hasta el momento no tenemos noticias sobre esa eventual solicitud de encuentro con el Papa», dijo Lombardi.
En la reunión con el gobernante Raúl Castro, Benedicto XVI estaría acompañado por el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, quien probablemente se añada a la cita privada con Chávez, dijo Runrunes.
La información menciona fuentes mexicanas y cubanas, así como de la Curia Vaticana, quienes habrían confirmado que el encuentro se realizará en el Palacio de la Revolución de La Habana, dopde está previsto que el Santo Padre haga la visita de cortesía a Raúl Castro en horas de la tarde del martes 27.
Se aprovecharía un aparte para que Chávez pudiera conversar con Benedicto XVI.
Visitar a Fidel Castro
El Papa también ha hecho espacio en su apretada agenda en la isla para visitar al anciano líder Fidel Castro, retirado del poder por enfermedad desde julio del 2006.
El encuentro sería estrictamente privado, sin cobertura mediática, y estarían presentes únicamente, además del Papa y Chávez, Castro y las hijas del presidente venezolano.
«Ni familia adicional ni funcionarios venezolanos podrán estar en la cita que costó mucho conseguirse. En Cuba no estará presente ningún representante del Episcopado Venezolano», señaló Bocaranda.
La información de Bocaranda explica que «debido a la tensión entre el mandatario y los obispos venezolanos no se realizó ninguna diligencia en ese sentido».
Se desconoce si la Nunciatura Apostólica fue informada con anterioridad.
Los reportes de Bocaranda han cobrado gran credibilidad y difusión internacional, luego que filtrara los primeros indicios de que el mandatario venezolano parecía de cáncer, así como posteriores adelantos sobre el tratamiento y sus viajes a Cuba.
Viaje inesperado
Chávez llegó repentinamente a Cuba a la medianoche del sábado para -según dijo en Caracas -iniciar su tratamiento de radioterapia en La Habana. Raúl Castro lo recibió al pie de la escalerilla del avión.
En una conversación telefónica trasmitida el domingo por la televisión cubana, Chávez declaró que ya se realizó la primera de cinco sesiones de radioterapia y que espera regresar el jueves a Venezuela.
“Ahora voy a la Habana a continuar trabajando y sobretodo, por mi recuperación pido a Dios, a la Vírgen del Valle, a la Vírgen del Carmen, al Dios de los Ejércitos y de las Armadas, y a la voluntad que tengo de vivir”, aseguró Chávez antes de su viaje.
El viaje sabatino del paciente se hizo sin la compañía de miembros de su gabinete, pues hasta el Canciller Nicolás Maduro permaneció en Maiquetía.
Chávez está recluido en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ) de La Habana, donde ha transcurrido el proceso de tratamiento de su enfermedad.
El mandatario venezolano se encuentra en una fase de creencias religiosas y espirituales que van desde la santería y los ritos africanos hasta taumaturgos e iluminados cristianos o milagreros pasando por “el silbón” y el Espíritu de la Sabana, recordó Bocaranda.
Tras sus dos primeras operaciones, el mandatario ha hecho periplos por santuarios venezolanos como el de la Virgen de Coromoto y el del Santo Cristo de la Grita para dar gracias a Dios por “estar curado”.