
Por Wilfredo Cancio Isla
Las imágenes resultan desconcertantes. En el mismo escenario donde turbas progubernamentales suelen acosar a las Damas de Blanco frente a su sede en la barriada de Centro Habana, son ahora las propias mujeres del movimiento quienes aparecen gritando consignas que recuerdan los mítines de repudio en los infaustos días del éxodo del Mariel.
«¡Abajo los traidores!», «¡Que se vaya!», «¡No queremos escucharla!», corea enardecido un grupo de unas 30 activistas con el tradicional atuendo de blanco. Los improperios van dirigidos a Alejandrina García de la Riva, quien permanece en una esquina de la sala de la vivienda tratando infructuosamente de hacerse escuchar.
«Fue un mítin de repudio, me parecía que estaba siendo acosada por la gente de la Seguridad del Estado», relató García de la Riva durante una entrevista con CaféFuerte. «No tengo palabras para expresar lo que viví ese día».
García de la Riva es fundadora de las Damas de Blanco y esposa del ex prisionero político Diosdado González Marrero, condenado a 20 años en la Causa de los 75. El matrimonio reside en el poblado rural de El Roque, en el municipio matancero de Perico.
Video con algarabía y repudio
El incidente ocurrió el pasado 16 de diciembre y aparece registrado en un video de tres minutos, colgado en Youtube a finales de enero. El grueso de las manifestantes se encontraban en las afueras de la vivienda y logran entrar para repudiar a García de la Riva, abalanzándosele encima.
Laura Labrada Pollán, hija de la fallecida líder del movimiento, Laura Pollán, trata de impedir el agravio junto a otras activistas.
García de la Riva dijo que el acoso que sufrió fue motivado por sus diferencias con la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, respecto a la manera en que está conduciendo la organización.
«Berta está destruyendo el movimiento con su actitud de no escuchar ni tolerar que se le hagan críticas, se ha convertido en una dictadora», manifestó la mujer en conversación telefónica desde Perico.
Acusada de mula
Según ella, desde hace algún tiempo Soler comenzó a expulsar a integrantes de la organización y a caracterizarlas como traidoras.
«Yo le pedí una conversación para discutir lo que estaba pasando, porque ambas somos hermanas de lucha y mi deber era decirle lo que veía que estaba mal», agregó.
De acuerdo con su testimonio, Soler le cuestionó su escasa participación en las caminatas del movimiento en Matanzas y su reciente visita a Estados Unidos por razones familiares, acusándola de servir de mula.
A la vez -contó la activista- Soler orientó a la representante de las Damas de Blanco en Matanzas para que le impidiera marchar con el grupo hasta que no se reuniera con ella en La Habana.
«Yo fui a La Habana a pedirle razones y me dijo que no podía seguir en las Damas de Blanco… Como finalmente caminé en la Iglesia de Santa Rita en La Habana, me dijo que lo iba a tomar como un acto de provocación».
El incidente en la vivienda de Laura Pollán se produjo durante un Té Literario al que García de la Riva se propuso ir, a pesar de las advertencias de Soler, quien terminó expulsándola del lugar.
Como si me conocieran,,,
«Ninguna de las mujeres que gritaban y trataron de agredirme ese día me conocen, y decidí quedarme porque esa es la sede del movimiento que creamos para defender la libertad de nuestros presos», comentó la activista.
García de la Riva dice que ha decidido hablar porque quiere que se sepa la verdad.
«Ella [Soler] tiene coaccionadas a las mujeres, le tienen miedo porque las expulsa, les quita la línea telefónica y los alimentos, y llama a la Fundación Nacional Cubanoamericana en Miami para que les retiren la ayuda… Es lamentable lo que está sucediendo».
Contactada por CaféFuerte este jueves para comentar sobre las acusaciones en su contra, Soler le restó importancia a lo sucedido y dijo que respeta el derecho de expresión de García de la Riva.
«Alejandrina y yo luchamos por la misma causa. Respeto sus opiniones, pero lo más importante es defender la libertad del pueblo cubano. Para eso me he quedado en Cuba», manifestó Soler en un contacto telefónico desde La Habana.
Sin abandonar la lucha
García de la Riva afirma que no abandonará el movimiento que contribuyó a gestar junto a esposas, madres e hijas de prisioneros de conciencia en el 2003.
«No renuncio a luchar, porque todavía quedan presos políticos en las cárceles cubanas», expresó. «Sufro por todo lo que continúa ocurriendo en la sociedad cubana, porque mi esposo sigue siendo un hombre preso en este país, solo beneficiado con una licencia extrapenal».
González Marrero fue uno de los 12 prisioneros de la Causa de los 75 que decidió no marchar al exterior al ser excelado en el 2011 gracias a gestiones de la Iglesia Católica y el gobierno de España.
«Si Laura Pollán viviera, esto no habría sucedido de ninguna manera», opinó la activista.
Video del mitin de repudio protagonizado por Damas de Blanco: