El periodista cubano Adolfo Fernández Saínz, condenado en la Causa de los 75, llegará este miércoles a Miami tras recibir protección bajo un programa especial de Estados Unidos para los prisioneros políticos enviados a España.
Fernández, de 61 años, arribará en horas de la tarde en un vuelo procedente de Madrid, acompañado de su esposa, Julia Núnez, integrante de las Damas de Blanco, y su cuñado, Miguel Núñez. Los tres se encontraban en España desde el pasado 20 de agosto.
«Estoy muy contenta, con mucha emoción de poder reencontrarme con mi padre», declaró Joanna Fernández, hija del disidente. «Me despedí de él en la prisión en el 2006 y no sabía cuándo volvería a verlo… Es un final feliz para esta historia».
Para Joana, la reunificación familiar en Miami tiene además una motivación muy especial: el encuentro de sus padres con Paula, la nieta de 14 meses que los abuelos no conocen.
Fernández Saínz es el primero de los presos políticos exiliados recientemente en España que recibe visa para radicarse como refugiado en Estados Unidos, A finales de septiembre, Arturo Pérez de Alejo viajó a Miami, pero su caso respondía a una reclamación familiar previa al programa anunciado por el Departamento de Estado.
De los 39 prisioneros de la Primavera Negra que han sido liberados y enviados a España por mediación de la Iglesia Católica, la mayoría ha mostrado interés en trasladarse con sus familiares a Estados Unidos. En septiembre, el Departamento de Estado anunció que procesaría las peticiones caso por caso.
Proceso en marcha
«La Embajada de Estados Unidos en Madrid, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional [DHS] ha establecido contacto con los prisioneros liberados y sus familias para informarles de la posibilidad de viajar a Estados Unidos si así lo desean», indicó Charles Luoma-Overstreet, portavoz del Departamento de Estado.
El programa, conocido como SPBPP (Significant Public Benefit Parole Program), permite que los recién llegados reciban rápidamente permisos de trabajo y la residencia permanente.
El funcionario añadió que varios prisioneros han contactado ya a las autoridades estadounidenses en Madrid y han presentado la documentación requerida.
«Estamos respondiendo preguntas individuales acerca de las opciones para venir a Estados Unidos y analizando caso por caso en la medida que surgen las solicitudes», indicó el funcionario, que declinó ofrecer más detalles sobre el proceso.
Desde fines de septiembre, al menos una decena de ex prisioneros y sus familiares han presentado solicitudes en España para acogerse al programa de refugiados de Estados Unidos. Entre ellos figuran Antonio Villarreal, Omar Ruiz, Lester Pentón, Normando Hernández y el doctor Luis Milán Fernández.
El procesamiento de las solicitudes toma alrededor de un mes para cada núcleo familiar. Sin embargo, los trámites se han demorado para muchos de ellos debido a que las autoridades consulares les han pedido documentos que los ex prisioneros dejaron en Cuba.
Al mismo tiempo, cada núcleo familiar deberá presentar un affidavit de un pariente o persona allegada que asuma la responsabilidad económica por los refugiados, lo cual constituye una complicación adicional para el procesamiento de los casos.
El procesamiento se dificulta aún más en dependencia de la cantidad de familiares que viajaron con el prisionero a España y ahora buscan acompañarle a Estados Unidos. Algunos núcleos familiares superan las 10 personas.
En total suman más de 200 personas, entre prisioneros y acompañantes, los enviados a España luego de las liberaciones hechas por el gobierno cubano desde comienzos de julio.
«Es realmente un problema adicional, porque no todos aquí estamos en una situación financiera que nos permita hacernos cargo de varios familiares», comentó Tony Villarreal, residente en West Palm Beach e hijo del ex prisionero Antonio Villarreal.
Antonio Villarreal, condenado a 15 años, figuró en el primer grupo de seis prisioneros que viajó desde La Habana a Madrid, el pasado 13 de julio. Fue el primero que presentó su solicitud en España para venir con su esposa e hija a Estados Unidos.
Traductor de larga experiencia
Fernández Saínz, sentenciado a 15 años en el 2003, es uno de los disidentes con mayor trayectoria intelectual y experiencia profesional entre los arrestados de la Primavera Negra de Cuba.
Natural de San Luis, Pinar del Río, Fernández Saínz se graduó de Licenciatura en Lengua y Literatura Inglesa en la Universidad de la Habana y cumplió numerosas tareas como traductor gubernamental en el extranjero antes de sumarse a las filas de la oposición.
En la década de los 70, cumplió misión internacionalista en Etiopía durante tres años junto al entonces Héroe de la República de Cuba, General Arnaldo Ochoa, fusilado en 1989.
A su regreso trabajó por más de 10 años en el Equipo de Servicio de Traductores e Intérpretes (ESTI), organismo perteneciente al Consejo de Estado. En esa etapa sirvió como traductor a importantes personalidades políticas y culturales como los líderes africanos Robert Mugabe, Julius Nierere y Mengistus Haile Marian, los políticos estadounidenses Robert McNamara y James Schlesinger, el magnate Ted Turner, el cineasta All Guiddings y miembros de la familia Rockefeller de visita en la isla.
Trabajó además de traductor en importantes eventos internacionales como el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes de 1978, la Cumbre de los No Alineados de 1979, y la Reunión Tripartita de 1992 en ocasión del trigésimo aniversario de la Crisis de Octubre.
En 1987 se desempeñó en el Consejo Mundial por la Paz en Helsinki, Finlandia, y un año después pasó a laborar en Naciones Unidas, en Nueva York.
En el momento de su detención y condena se desempeñaba como periodista independiente de la agencia Patria.
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