Guillermo Fariñas: «Soy un hombre sin miedos»

Por WILFREDO CANCIO ISLA

La noticia le llegó a las 5:58 del amanecer del jueves a través de una emisora española que lo llamó para entrevistarlo. Entonces vino la avalancha de llamadas de periodistas y amigos de todo el mundo con preguntas y felicitaciones.

Guillermo Fariñas, sicólogo y periodista, veterano de la guerra de Angola y protagonista de una huelga de hambre de 135 días que desencadenó una negociación del gobierno cubano para la liberación de presos políticos, se alzó con el Premio Sajarov 2010 en reconocimiento a su lucha por los derechos humanos en la isla.

El galardón a Fariñas –dotado de 50 mil euros- se anuncia en un momento crucial para Cuba y sus relaciones internacionales. Esta misma semana fue destituido el canciller español Miguel Angel Moratinos, arquitecto de la estrategia para levantar la Posición Común de la Unión Europea hacia la isla, y el presidente Barack Obama pareció dar un portazo a los pronósticos de flexibilización que se preconizaron incluso por The New York Times desde mediados de año.

Fariñas habló desde su casa en Santa Clara, en medio de los agasajos de amigos y seguidores, las insistentes llamadas telefónicas y la visita de un grupo de Damas de Blanco que viajaron hasta allí para sumarse a la celebración. El disidente se apresta a comenzar los trámites para viajar a Estrasburgo, Francia, para recibir el premio y no descarta nuevas formas de protesta si el gobierno le impide el elemental derecho de asistir a la ceremonia de premiación y retornar a la isla.

Un premio de esta significación internacional siempre marca compromisos y responsabilidades para el premiado. ¿Cuáles son los retos personales que te impone el Premio Sajárov en este momento de tu vida?

Es un gran compromiso con la causa de la libertad y la democracia de Cuba, un compromiso con los presos que aún están en las ergástulas cubanas, con los hermanos que están en las calles recibiendo golpizas, amenazas y detenciones arbitrarias, con los hermanos del exilio que se mantienen en actitud militante denunciando lo que ocurre dentro de Cuba. Creo que  es también un compromiso con la memoria y el futuro de la patria, con todos los hombres y mujeres de buena voluntad que han hecho posible y han denunciado, a riesgo de su bienestar y hasta de sus vidas, la situación de los derechos humanos en Cuba.

Moratinos, el incongruente

Hace apenas 48 horas se anunció la destitución de Miguel Angel Moratinos como canciller de España. ¿Cómo evalúas esta decisión en el momento actual de las relaciones entre Madrid y La Habana?

Quiero ser cauteloso. Pienso que Moratinos fue víctima de sus incongruencias. Era un funcionario de un gobierno democrático que se avino a defender un gobierno antidemocrático, un régimen que es la esencia de la antidemocracia. Y España, donde pienso hay una auténtica democracia, le pasó la cuenta por su conducta y ahora está pagando las consecuencias. Lo que deseo, y ojalá fuera así, es que Trinidad Jiménez, la nueva ministra de Relaciones Exteriores, fuese capaz de percatarse de que el interés primordial de España debe ser la ciudadanía cubana y no los gobernantes de Cuba. España debe estar con las víctimas y no con los victimarios. Ojalá que en lo adelante sea así.

La ceremonia del Premio Sajárov en el Parlamento Europeo está fijada para el 15 de diciembre. ¿Está entre tus planes viajar a Francia para el acto?

Sí, por supuesto. Voy a hacer todos los trámites legales y ya los eurodiputados me dijeron que la ceremonia se va a hacer cuando yo esté allá, no importa que pase el 15 de diciembre. La ceremonia va a hacerse cuando yo esté allí.

Permiso de salida

Pero el gobierno ha negado reiteradamente el permiso de salida temporal a los opositores políticos. Las Damas de Blanco no pudieron recoger el Premio Sajárov en el 2005 porque no les dieron la autorización. ¿Qué piensas hacer si no te permiten salir?

La idea preliminar que tenía era hacer una huelga de hambre si no me dejan salir. Pero consultando con un grupo de hermanos de mi equipo de trabajo, hermanos de la disidencia, veteranos de estas luchas y con mis familiares, y hablando hoy con Laura Pollán y las Damas de Blanco que me visitaron, me  informaron que varios compatriotas que permanecen en prisión me van a pedir que no sea yo quien haga la huelga, sino que sean ellos, considerando mi precario estado de salud. Esta es una posición que está todavía en estudio, todavía no tengo definida la posición que voy a adoptar si me niegan el derecho de viajar fuera de mi país y regresar a él. Pero algo voy a hacer.

El gobierno se comprometió también a liberar a los 52 presos políticos en un plazo de seis meses, pero aún permanecen en la cárcel los reos que se niegan a abandonar el país. Ante la salida de Moratinos y la eventual negativa de cambiar la Posición Común de la Unión Europea, ¿crees que cumplirá el compromiso?

Es una cuestión que hay que esperar al 8 de noviembre a ver si el presidente de los Consejos de Estado y Ministros, el general Raúl Castro, cumple o no con lo que dijo. No obstante, si no cumple, indiscutiblemente la oposición pacífica va a asumir una posición de reclamo y desafío ante esta mentira, ante esta promesa incumplida. Por mi situación de salud yo no debería reiniciar la huelga de hanbre que aplacé en mayo, cuando se hizo el anuncio de la liberación de los presos, pero te repito que todavía no he tomado una decisión final. No lo descarto. Te confieso que me siento como pez en el agua cuando hago una huelga de hambre, porque me hace más fuerte que los represores.

¿Qué piensas hacer con el dinero del premio?

En otras ocasiones he donado premios y ahora también buscaré personas e instituciones a quienes considere merecedoras de una donación, lo que esta vez lo pienso hacer de manera no pública y poco estridente.

Deudas con la salud gratuita

Aunque la prensa oficial no ha publicado aún ni siquiera una línea sobre el Premio, en las redes sociales Twitter y Facebook han comenzado ataques contra ti. Han llegado a insinuar que tú tienes una deuda con la salud pública cubana por el tratamiento hospitalario que recibiste durante la última huelga de hambre.

Que lo planteen públicamente y vamos a sacar cuentas entonces. Pero aquí la salud pública no es gratuita. Es pública para todos, pero no es gratuita. Aquí se paga un 33 por ciento del salario real para salud pública, un 11 por ciento para educación y un 15 por ciento para seguridad social. Eso te lo quitan directamente de tu sueldo.  Lo sé porque yo fui secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Salud cuando trabajaba en el Hospital “Pedro Borrás”, en La Habana, y allí pude conocer los convenios colectivos de trabajo, pude saber cuál era mi verdadero monto salarial y lo que se le retira automáticamente de los sueldos de cada trabajador cubano desde 1962.

¿Cómo puede ayudar o perjudicar este premio a Guillermo Fariñas y cuánto puede influir en la causa de la democratización de Cuba?

Personalmente, no tengo miedo a la represión y a la muerte, hace rato que soy un hombre sin miedos.  Mi único temor es defraudar a mi patria, a mis conciudadanos, a mis hermanos de lucha que están en el exilio, a los que están presos, a los que están luchando junto conmigo en las calles. Pero sí creo importante que este sea un momento de inflexión para lograr un cambio en Cuba sin derramamientos de sangre, y que todas las partes antagónicas involucradas en el problema cubano logremos perdonar y hacer más próspera nuestra nación. Voy a seguir luchando por esto y puede ser que hasta deje la vida en el empeño, pero es lo que me impulsa a hacer este premio: a profundizar en lo que creo y estoy haciendo hoy.

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