Estados Unidos difundió este miércoles imágenes del operativo militar desplegado frente a las costas de Venezuela para incautar un barco petrolero que supuestamente transportaba un cargamento con destino a Cuba.
La secretaria de Justicia, Pam Bondi, emitió una declaración sobre la operación conjunta de tropas estadounidenses, acompañada de un video con el abordaje de la embarcación en el mar Caribe.
El video muestra a agentes armados descendiendo con cuerdas desde helicópteros a la cubierta del barco y ocupar el puesto de mando.
Today, the Federal Bureau of Investigation, Homeland Security Investigations, and the United States Coast Guard, with support from the Department of War, executed a seizure warrant for a crude oil tanker used to transport sanctioned oil from Venezuela and Iran. For multiple… pic.twitter.com/dNr0oAGl5x
— Attorney General Pamela Bondi (@AGPamBondi) December 10, 2025
Bondi señaló que la orden de incautación, inicialmente anunciada por el presidente Donald Trump, fue ejecutada por efectivos del FBI, el Departamento de Seguridad Nacional y la Guardia Costera, y dijo que el carguero era utilizado para transportar petróleo de Venezuela e Irán, sometido a sanciones estadounidenses.
“Durante varios años, el carguero ha sido sancionado por Estados Unidos debido a su participación en una red ilícita de transporte de petróleo que apoya a organizaciones terroristas extranjeras”, escribió Bondi, que afirmó que los esfuerzos para impedir el trasiego de petróleo continúan.
Poco antes, Trump había confirmado la noticia desde la Casa Blanca, luego de que el sitio Bloomberg adelantara la incautación del petrolero.

“Acabamos de incautar un petrolero frente a la costa de Venezuela, un petrolero grande, muy grande, de hecho, el más grande jamás incautado… Fue incautado por una muy buena razón”.
Ni Trump ni Bondi se refirieron al destino del cargamento ni ofrecieron detalles adicionales, pero una fuente de la administración en Washington aseguró que el barco se dirigía a Cuba, donde la empresa estatal Cubametales planeaba venderlo a intermediarios energéticos asiáticos, según el portal informativo POLITICO.
El presidente sí manifestó que Estados Unidos se quedaría con el petróleo incautado.
La embajada de Cuba en Washington DC no respondió de inmediato sobre las indagaciones de los medios periodísticos sobre el incidente. Tampoco la petrolera estatal venezolana PDVSA se ha pronunciado al respecto.
Sin embargo, Cuba denunció el operativo estadounidense y respaldó una declaración del gobierno venezolano que califica el hecho como un “robo descarado” y un “acto de piratería internacional». No hubo referencias al destino del cargamento.
«Cuba expresa su total apoyo a la declaración de denuncia del gobierno de Venezuela y condena enérgicamente el asalto de un buque petrolero en el Mar Caribe, perpetrado por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos», escribió el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel.
#Cuba expresa su total apoyo a la declaración de denuncia del gobierno de #Venezuela y condena enérgicamente el asalto de un buque petrolero en el Mar Caribe, perpetrado por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) December 11, 2025
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Matt Smith, analista principal de petróleo de la firma Kpler, dijo a la publicación que el barco incautado es un petrolero con bandera panameña llamado Skipper, y no era rastreable comercialmente, pues lo más probable es que tenía apagado su sistema de identificación automática.
Skipper está registrado a nombre de Triton Navigation, una corporación radicada en las Islas Marshall, según la lista de entidades nacionales especialmente designada (SDN) del Departamento del Tesoro.
En 2022, el Departamento del Tesoro calificó a Triton Navigator como una de las «compañías navieras críticas para la red de contrabando de petróleo» que apoya al grupo terrorista Hezbolá de Irán.
Debido a las sanciones estadounidenses, la mayor parte de la producción petrolera de Venezuela se destina a China, incluso a través de terceros países o en petroleros clandestinos sin software de seguimiento.
La incautación podría presionar a las compañías navieras para que dejen de transportar crudo venezolano, lo que podría reducir la oferta mundial de petróleo y disparar los precios del crudo estadounidense en el mercado.
Pero constituye, sobre todo, una clara escalada en la política de cerco al régimen de Nicolás Maduro, poniendo presión al comercio venezolano y a todos los intermediarios que faciliten las exportaciones desde Caracas.