Fue una velada grandiosa para la música y la cultura cubana. Las celebraciones por el centenario de Celia Cruz (1925-2003) culminaron en Miami con el concierto Celia Sinfónica, la noche del pasado sábado en el Adrienne Arsht Center, en el centro de la ciudad.
Por el escenario desfilaron artistas de varias generaciones, vinculados a la tradición de la música cubana y al legado de la Reina de la Salsa, con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica de FIU. Pero sobre todo fue una jornada de profundas emociones, de identidad y orgullo cubanos. No solo fueron dos horas de música, sino también de testimonios, imágenes y relatos personales que potenciaron un clima de familiaridad y calidez entre artistas y público.
Todo el reconocimiento para Gonzalo Rodríguez, artífice del montaje y dirección del espectáculo, y a la producción de Omer Pardillo Cid, albacea del patrimonio de Celia Cruz y presidente de la Fundación que lleva el nombre de la cantante.
Lucrecia, Albita, Lena y Malena Burke, Brenda Navarrete, Carmen León, Lissette y Willly Chirino… Resultó un concierto con altos registros de emotividad, brillantez y excelente dinámica. Una hermosa cantata cubana que expandió también todo el aliento de universalidad encarnado por la más raigal e internacional de nuestras cantantes.
Que un espectáculo con este concepto y formato haya fructificado en Miami es realmente una conquista virtuosa. Celia Cruz ha arribado a su centenario el plena lozanía musical y comunicativa, como pocos artistas de su tiempo. Y abriendo caminos de modernidad hacia el futuro.

















Fotos: CaféFuerte/Omer Pardillo.