Era su cumpleaños 24 y el Día de la celebración de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba. Y Víctor Mesa Jr., el prospecto No. 21 de los Marlins de Miami, lo festejó a lo grande con un batazo kilométrico y rodeado del calor de su familia.
Hubo también globos en su camerino y una serenata de la afición en el estadio de La Pequeña Habana, pero nada como esa feliz coincidencia de jonrón con cubanía suprema y el gesto de un aficionado generoso que le devolvió la pelota después de rescatarla en las gradas del jardín derecho.
Mesa no podía pedir más, a pesar de que su equipo sufrió la noche de este lunes una apabullante derrota de 15×7 ante los sotaneros de la División Este de la Liga Nacional, los Nacionales de Washington.
«Desde que llegué a este país he estado trabajando fuerte», dijo Mesa a la prensa en perfecto inglés. «He estado jugando, jugando y jugando, siempre en mi cumpleaños, y he estado bastante lejos. Y este es el primero que estoy aquí con mi hijo, mi esposa y mi familia, y no podría pedir uno mejor. Y estoy muy agradecido por eso».
Mesa rechazó una slider del zurdo Shinnosuke Ogasawara y le depositó la bola en la segunda grada del jardín derecho para un cuadrangular de tres carreras.
Se convirtió en el decimoquinto jugador en la historia de la franquicia de Miami en conectar un jonrón en su cumpleaños, y el primero que lo hace siendo su primer jonrón en Grandes Ligas.
La pelota rebotó en los asientos y retornó al terreno, donde el jardinero derecho Dylan Crews, sin percatarse del acontecimiento, se la tiró a un aficionado.
Pero cuando Mesa fue a servir en la parte alta de la novena entrada, el aficionado le habló desde las gradas para decirle que tenía la pelota y que –¡tremenda coincidencia!— estaba ahí celebrando también el cumpleaños de su hija.
Al término del juego, Mesa recibió la pelota y retribuyó al aficionado con otra pelota y un bate.
“Eso era lo mínimo que puedo hacer para recuperar mi pelota», contó Mesa. “Son una familia muy agradable. Los vi después y fue un encuentro muy grato. Estoy agradecido de que me la dieran y vinieran aquí”.

El jardinero cubanoamericano (se naturalizó en febrero de 2024) no olvidará jamás esta jornada en Miami.
Su debut en Grandes Ligas se produjo el 26 de mayo en San Diego, donde entró a jugar frente a los Padres como reemplazo defensivo. Jugó tres partidos más antes de ser devuelto al equipo de Triple-A en Jacksonville.
Pero el 31 de agosto lo mandaron a llamar nuevamente por un movimiento en la plantilla del equipo, a causa de la lesión del jardinero Dane Myers.
En su breve estancia en el equipo grande, Mesa batea para 286 (14-4), con tres carreras anotadas, un doble, un jonrón, dos bases por bolas, tres ponches y tres carreras impulsadas en siete juegos. Nada mal y con mucha mejor suerte de la que corrió su compatriota César Prieto con los Cardenales de St. Louis.
Mesa y su hermano mayor, Víctor Víctor, firmaron contrato con los Marlins de Miami en octubre de 2018. Su contrato era de $1 millón y el de Víctor Víctor, de $5.25 millones, pero ha sido el menor de los Mesa quien ha logrado llegar hasta la cima del béisbol profesional.
Un esplendido momento para la familia Mesa y para la historia de los cubanos en Grandes Ligas.