El Parlamento cubano aprobó este viernes, a mano alzada, una reforma constitucional que modifica el límite de edad de 60 años para ser electo presidente del país en un primer período, lo cual da marcha atrás al requisito establecido en 2019.
De acuerdo con los reportes de la prensa oficial, los parlamentarios presentes en la jornada final del Quinto Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) tomaron la decisión a petición del Consejo de Estado. La votación en el plenario fue nominal y unánime.
Según explicó el presidente del Parlamento y el Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández, la modificación al Artículo 127 de la Carta Magna se sustentó en «la facultad otorgada mediante el Artículo 227, inciso 20 de la propia Constitución».
«Para ello se requiere que el acuerdo sea adoptado mediante votación nominal, con una mayoría no inferior a las dos terceras partes del número total de los integrantes de la Asamblea, como define el Artículo 226 del propio texto constitucional», afirmó Lazo en su intento de otorgarle un viso de legitimidad legal al proceso.
Lazo informó que el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista había evaluado la propuesta a partir de la petición del General de Ejército Raúl Castro Ruz, quien fue también el artífice de poner el límite de edad para ser electo presidente de Cuba en un primer mandato.
Sin embargo, antes de este anuncio y votación a marcha forzada, se desconocía absolutamente de la propuesta y no había trascendido siquiera como alternativa planteada a la población por las vías regulares de información dentro de Cuba.
Raúl Castro asistió a las sesiones de la ANPP y estuvo presente en la jornada de clausura este viernes.
De los 462 diputados presentes en el plenario, 440 aprobaron la llamada Ley de Reforma Constitucional. Los 22 parlamentarios cuyo voto no aparecerá en respaldo al cambio constitucional no fue por disentimiento, sino porque estaban ausentes de la sesión por diversos motivos.
La decisión abre las puertas al régimen cubano y su Partido Comunista, único legalmente instaurado en el país, para valorar a figuras que puedan ser consideradas «presidenciables» para las elecciones del Consejo de Estado en 2028.
Por la Constitución, el presidente elegido en Cuba por la cúpula gubernamental, solo puede cumplir dos mandatos de cinco años. De manera que Miguel Díaz-Canel tendría que dejar el cargo en abril de 2028 y dar paso a otro de los jerarcas de la nomenclatura con el visto de la dirección del Partido Comunista y el Consejo de Estado.
A no ser que se produca otra reforma constitucional de similar proyección a la aprobada este viernes.
Así, figuras que hubieran quedado imposibilitadas de aspirar debido al anterior requerimiento constitucional podrán pasar ahora a la ronda de candidatos, entre ellos el actual Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz, actualmente con 62 años; Roberto Morales Ojeda (58 años), miembro del Buró Político y secretario de organización del PCC; y hasta Gerardo Hernández Nordelo, el oficial de la Red Avispa devenido coordinador nacional de los CDR, de 60 años.
En su argumentación de la movida, Lazo también dijo que la idea es «no limitar que personas en pleno ejercicio de sus facultades físicas y mentales con una edad superior a los 60 años, experiencia destacada en su labor, fidelidad y trayectorias revolucionarias pudieran ser electas para tan alta responsabilidad».
El dirigente mencionó que las circunstancias actuales son diferentes a las existentes en el momento de aprobación de la Constitución, debido al «marcado envejecimiento poblacional» y, en consecuencia, con la necesidad de no limitar la posibilidad de elegir a personas que puedan asumir el puesto.
«Es lo más conveniente para la Revolución y así seguir contribuyendo al reforzamiento de la institucionalidad y la preservación del proceso revolucionario», señaló Lazo.
Añadió que la reforma no conlleva ratificación mediante referendo, pues no se trata de las atribuciones ni del período de mandato del presidente de la República.
«Es una propuesta de alto significado político para el presente y el futuro de la nación», aseveró Lazo.