
El pintor, escultor y maestro de generaciones de artistas cubanos Antonio Vidal, el último de los sobrevivientes del mítico Grupo de Los Once, ha muerto en La Habana a los 85 años.
Vidal murió en las primeras horas del lunes en su casa, según la información publicada en la prensa cubana. Padecía de cáncer de garganta, por lo que fue sometido a una operación quirúrgica años atrás.
Nacido en La Habana, en 1928, inició sus estudios en la Academia Villate y fundó junto a un grupo de artistas el Grupo de Los Once, en 1953, para encontrar novedosos medios con una expresión más contemporánea que rompiera con todo lo que les antecedía, queriendo hacer algo diferente y que se distinguiera en la plástica cubana.
Su primera exposición tuvo lugar en 1952 junto a sus contemporáneos Guido Llinás, Antonia Eiriz y Manuel Vidal en los salones de la CTC.
En la década de los 60 fundó el Taller Experimental de Gráfica, experiencia que le permitió desarrollar un amplio conjunto de su obra dentro de la técnica litográfica. En estos años expone en la VI Bienal de Sao Paulo y la II Bienal de México.
Sus murales pasaron a formar parte del entorno habanero murales en espacios públicos como el teatro de Ciudad Libertad (antiguo campamento militar de Columbia) y en la famosa tienda habanera La Época.
Desde los años 70 ejerció como profesor de Pintura en la Escuela Nacional de Arte, labor que cumplió durante dos décadas.

En nuestras exhibiciones colectivas de arte cubano, realizadas en Miami, siempre incluímos su obra. La última en que participó fue la pieza que envió en septiembre del pasado año para la exhibición Abanicos para siempre, en la Torre de la Libertad.
Participó en más de 40 exposiciones colectivas en Cuba y alrededor del mundo, aunque sus muestras personales fueron pocas, a causade su excesiva modestia. Su última exposición dedicada íntegramente a sus creaciones la realzó en la Galería Galiano en 1993 bajo el título de «40 años en la Plástica».
En 1999 recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas del Ministerio de Cultura de Cuba.
Gracias, Antonio Vidal, por todo lo que nos has dejado. Tu paleta y tu pincel no se sentirán más en las madrugadas insomnes en que pintabas en esa Habana que te vio nacer, pero tu obra está ya por todas partes.
*Coleccionista y curador de arte cubano. Reside en Miami.