
El periodista independiente Calixto Ramón Martínez fue liberado este martes luego de más de seis meses de cárcel y en medio de crecientes protestas por parte de la oposición cubana.
Martínez, de 43 años, salió libre alrededor de las 6:30 pm de la tarde de la cárcel de Valle Grande, adonde había sido trasladado el pasado 6 de abril.
«Me siento bien anímicamente, aunque un poco débil por los dos estados de inanición», dijo en conversación telefónica con CaféFuerte.
Integrante de la agencia de noticias independiente Hablemos Press, Martínez fue el primer periodista en revelar la existencia de cólera en Cuba, en un reporte publicado el pasado 28 de junio. Su primicia incluyó la mención a víctimas mortales y obligó a las autoridades cubanas a admitir la enfermedad pocos días después.
Fue encarcelado el 16 de septiembre de 2012, cuando investigaba una pista sobre un cargamento de medicinas echado a perder en el aeropuerto internacional «José Martí» de La Habana.
Desde entonces comenzó la odisea de su arresto por 204 días, sin que se le formularan cargos formales.
Dos huelgas de hambre
El periodista realizó dos huelgas de hambre, una de ellas 33 días, que concluyó el pasado 29 de marzo cuando las autoridades prometieron liberarlo. Al no cumplirse la promesa, retomó la huelga y nueve activistas, entre ellos el director de Hablemos Press, Roberto de Jesús Guerra, se sumaron esta semana en solidaridad.
«Yo estaba preparado para una huelga larga, sabía que tenía que aguantar», dijo Martínez. «Pero no me sorprendió que me liberaran, sabía la presion que había, habían quedado en liberarme, esperaba que en cualquier momento cedieran», agregó.
En distintos puntos del país se realizaron acciones públicas para exigir la libertad de Martínez, coordinadas por organizaciones como el Frente de Línea Dura y Boicot Orlando Zapata Tamayo y UNPACU.
Durante su encarcelamiento el trato de las autoridades carcelarias fue respetuoso, señaló.
«Eso no quiere decir que fueran santos, vi maltratar a otros presos, dar golpes, cosas injustas, pero el trato hacia mí por parte de los oficiales de la prisión fue respetuoso, ellos decían que yo les inspiraba respeto», agregó el reportero.
De su primera huelga de hambre recordó que los días más difíciles fueron el 15, 16 y 17 de marzo. «Estaba tomando agua nada más, y es en esos días cuando más fuerte te golpea el estómago, yo sabía que si los superaba podía seguir», relató.
Prisionero de conciencia
Como consecuencia de las huelgas perdió un diente y se le aflojaron otros.
La liberación del periodista independiente se produjo el mismo día que las autoridades cubanas abrieron algunas prisiones para la prensa nacional y los corresponsales extranjeros acreditados en la isla, como parte de un operativo propagandístico a cargo del Ministerio del Interior.
Amnistía Internacional lo declaró preso de conciencia y exigió reiteradamente su liberación inmediata, al igual que otras organizaciones como el Comité de Protección de Periodistas (CPJ) y el Instituto Internacional de la Prensa (IPI).
En las redes sociales se promovió una campaña, encabezada por periodistas, pidiendo su excarcelamiento. También la agencia Hablemos Press apeló al recién elegido Papa Francisco para que intercediera en favor de su liberación.
Fue liberado bajo una medida cautelar, y no se espera que sea llevado a juicio. Las autoridades amenazaron con encausarlo por desacato.
El periodista aseguró que piensa seguir trabajando como parte del colectivo de Hablemos Press.
«Los planes del futuro cercano son seguir trabajando fuerte por la libertad de Cuba y para informar al mundo de lo que pasa aquí», aseguró.