Flores para los vivos: Bailarín Carlos Acosta presenta filme en Miami

El afamado bailarín cubano Carlos Acosta en una escena de Day of the flowers, filme que se presenta en el Festival de Cine de Miami.
El afamado bailarín cubano Carlos Acosta en una escena de Day of the flowers, filme que se presenta en el Festival de Cine de Miami.
Por Alejandro Ríos

Fue la intérprete española Massiel, durante una visita a Cuba, la que dijo haber visto “flores en el mar”, como apunta una de sus más conocidas canciones, cuando supo de la ceremonia que se celebra en la isla para conmemorar la desaparición del comandante Camilo Cienfuegos, supuestamente acontecida en el mar.

Las “flores para Camilo”, cada mes de octubre luego se esparcieron dondequiera que hubiera agua, un riachuelo, una laguna, un charco y, como todo el fetichismo revolucionario aupado por el régimen de La Habana, con el tiempo fue vaciado de su contenido original y  perdió su fijador ideológico por agotamiento.

Ahora llega una película inglesa, parte del programa del XXX Festival Internacional de Cine de Miami -inaugurado este viernes-, que toca el mundo de estos vacíos y desilusiones. Se trata de Day of the Flowers (2012), del director británico John Roberts, en la que el afamado bailarín cubano Carlos Acosta trabaja como actor.

Acosta estará en Miami promocionando el filme, que tendrá tres presentaciones durante el festival. El artista, con residencia en Londres, tiene proyectos para luego regresar a isla, donde planea fundar un centro cultural en la antigua escuela de arte de Cubanacán.

Cenizas del simpatizante

En El día de las flores, muere un prominente hombre de negocios escocés, que había simpatizado con la revolución castrista durante la década de los años sesenta y setenta, al punto de visitar la isla en brigadas de apoyo a los desvaríos sociales y económicos del sistema, sin apenas darse cuenta de lo que ya se fraguaba tras bambalinas.

Su viuda pretende hacer un trofeo para el juego de golf con las cenizas del idealista de izquierda, pero la hija revolucionaria tiene otro plan y se las roba para viajar a Cuba y esparcirlas, precisamente, el día que se lanzan las flores para Camilo, como homenaje a la persona que su padre fue alguna vez. La otra hija, más pragmática y amante de las bondades capitalistas, también se incorpora a la partida.

El filme está contado en tono de comedia leve, lo cual no impide que las hermanas se encuentren con un mundo enrarecido a su llegada a Cuba, totalmente distinto al que parece haber sido referido por su progenitor.

Ya en el aeropuerto abundan los pícaros que ofrecen los más variados servicios. De hecho uno de ellos, las seguirá importunando durante toda la película, hasta una secuencia clave donde invita a  la hermana revolucionaria a lo que parece ser su humilde hogar para cenar y pernoctar. La operación resulta ser una trampa montada para despojarla de su dinero y, de paso, tratar de forzarla a tener relaciones sexuales, que no se consuman porque logra fugarse de aquella parte de la pesadilla cubana que no logra entender.

Aurora Basnuevo en el ágape

Durante el falso ágape encabezado por una madre apócrifa que interpreta, con cinismo, la legendaria Aurora Basnuevo, la muchacha espeta, sin miramientos, que Cuba sigue siendo la esperanza de los revolucionarios. La mirada incrédula de la comediante cubana, como respuesta, contiene toda la frustración del pueblo que ha debido sufrir durante décadas la estupidez e incomprensión foráneas.

El gran bailarín Carlos Acosta se aseguró el personaje bueno de la película. Ex bailarín desinteresado por viajes y otras prebendas, como le hace saber a la escocesa revolucionaria que pretende, se desempeña las veces de profesor de ballet o guía turístico por su conocimiento del inglés.

La película, por supuesto, abunda en estereotipos y folclorismos, sobre todo con la sempiterna presencia de las jineteras en el panorama nacional y enreda la trama, innecesariamente, cuando quiere hacer aparecer que la hermana militante tiene  más que vínculos ideológicos con los cubanos.

Resulta de interés, sin embargo, que un filme repase, aunque sea a la ligera, una de las situaciones más incómodas que hemos debido vivir los cubanos, aquella de intelectuales y simples mortales, distantes de nuestras costas y de nuestros agobios, abogando espiritual y materialmente por consolidar lo que parecía ser un paraíso proletario y derivó temprano en una dictadura totalitaria.

Day of the Flowers se presenta en el XXX Festival Internacional de Cine de Miami el domingo 3 de marzo, 6:30 pm, en el Regal South Beach de Miami Beach; miércoles 6 de marzo, 9:30 pm, en el Coral Gables Art Cinema; y sábado 9 de marzo, 7 pm, en Regal South Beach.

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