
Hasta los últimos minutos en tierra, con el avión a punto de despegar, la bloguera cubana Yoani Sánchez mantuvo activa su cuenta de Twitter, informando a sus más de 398,000 seguidores detalles de una partida que le parece un sueño todavía.
“La angustia es un componente inherente a todo viaje desde Cuba. Creo que me relajare un poco cuando el avión despegue”, escribió Sánchez poco antes de abandonar el suelo cubano.
Tras 24 negativas gubernamentales para viajar al extranjero, Sánchez logró tomar este domingo un vuelo rumbo a Recife, Brasil, con escala en Ciudad de Panamá. Su arribo a Recife debe producirse en la madrugada del lunes 18 de febrero.
Su partida del aeropuerto internacional “José Martí” de La Habana tuvo una amplia cobertura de las agencias internacionales acreditadas en Cuba. Junto a ella estaban también su esposo, el periodista Reinaldo Escobar, y el hijo del matrimonio, Teo, de 14 años.
Los pormenores de la preparación del viaje, la recepción entre los pasajeros del vuelo y sus últimas impresiones en Cuba fueron detallados al unísono desde su cuenta de Twitter.
“Mi nombre no ha sonado en los altavoces, no me han llevado a un cuarto para desvestirme o «leerme la cartilla» Todo está saliendo bien”, relató en otro tuit.
Su primera escala brasileña será en la ciudad de Jequié, en el estado brasileño Bahía, donde asistirá al estreno del documental Conexión Cuba-Honduras, del cineasta Claudio Galvao.
Abrazos de pasajeros
El periplo incluye seguidamente España, la República Checa y México antes de arribar a Estados Unidos para varios eventos académicos, el próximo 14 de marzo.

Con anterioridad lo hicieron el ingeniero informático Eliécer Avila, a Suecia, y Rosa María Payá, hija del fallecido líder Oswaldo Payá, a España, este sábado.
“Muy cálida la reacción de los pasajeros para conmigo. Hay abrazos, fotos en conjunto… ya siento el olor de la #Libertad”, escribió Sánchez en vísperas de subir al avión este domingo.
Los ataques del oficialismo cubano se hicieron sentir el domingo desde las redes sociales.
La bloguera insistió en que regresará a Cuba tras una gira de más de dos meses.
«No tengo ningún temor por el regreso, algunos amigos tienen miedo que no me dejen regresar, no lo creo porque sería una gran infracción de la legalidad; si me impidieran la entrada legal me convertirían en una balsera, no creo que lo hagan», explicó Sánchez.
Y entre sus compromisos está mantener actualizada la información sobre la gira a través de Twitter e interactuar con los lectores de su blog Generación Y.
“Mi viaje es una oportunidad de hablar sobre lo que le ocurre a tantos otros cubanos que no pueden salir”, escribió Sánchez. “Será también un itinerario para reencontrarme conmigo misma, para crecer como persona, ciudadana y periodista”.
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