
El gobierno cubano anunció este jueves un nuevo modelo de gestión económica que permitirá el arrendamiento de locales estatales para el trabajo por cuenta propia en el sector gastronómico a partir de diciembre.
La decisión fue informada en la Gaceta Oificial, con fecha del 6 de noviembre, mediante tres resoluciones de los ministerios de Comercio Interior (241/12), Finanzas y Precios (349/12) y Trabajo y Seguridad Social (46/12), y se aplicará de manera gradual en todo el país, comenzando por las provincias de Artemisa, Villa Clara y Ciego de Avila.
El sistema se aplicará inicialmente en 200 establecimientos y se extenderá de manera escalonada a unos 1,200 a lo largo de la isla. Cada entidad deberá tener entre uno y cinco trabajadores empleados.
El jueves, altos funcionarios de las dependencias relacionadas con la medida ofrecieron una conferencia de prensa en La Habana.
El sistema de gestión gastronómica será similar al que se aplica desde el pasado año a los cuentapropistas que laboran en barberías y peluquerías en locales de propiedad estatal.
Además de constituirse en una fuente de trabajo, las autoridades cubanas consideran que la iniciativa servirá para estimular la calidad de los servicios gastronómicos en el país.
Paladares y cafeterías
Las actividades acogidas bajo la nueva forma de gestión -vigente a partir del 1ro de diciembre- son las de Elaborador vendedor de alimentos y bebidas mediante servicio gastronómico (Paladares); y Elaborador vendedor de alimentos y bebidas no alcohólicas al detalle en puntos fijos de venta (Cafeterías).
El servicio gastronómico incluirá la comercialización de cigarros y tabacos que serán vendidos a los arrendatarios a precio minorista con un descuento.
Los arrendatarios deberán inscribirse en el Registro de Contribuyentes de la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) y abonar los correspondientes impuestos por ingresos personales y uso de fuerza de trabajo, así como las contribuciones de la seguridad social.
Otras regulaciones del nuevo sistema de gestión empresarial son las siguientes:
- El contrato de arrendamiento podrá ser firmado por un término de hasta 10 años, prorrogable por acuerdo entre las partes y sin posibilidad de subarrendar a terceros.
- Para incorporarse al nuevo sistema serán priorizados los trabajadores de los centros gastronómicos disponibles para su arrendamiento y quienes cumplan en ese momento el servicio social.
- Los gastos en mantenimiento y reparaciones, así como el pago por los servicios de electricidad, agua y telefonía, serán asumidos por los trabajadores según la tarifa residencial.
- En caso de la suspensión de la licencia de cuentapropista al titular del local arrendado, los trabajadores subcontratados no podrán ejercer de forma independiente.
- Los cuentapropistas serán exonerados del gravamen sobre ingresos personales, servicios públicos y utilización de la fuerza de trabajo durante los tres meses que siguen a su inscripción en el Registro de Contribuyentes de la ONAT. Durante esa exención solo deberán pagar su contribución a la Seguridad Social.
- Los pagos de impuestos por ingresos personales serán de 700 pesos cubanos (CUP) para las paladares y de 400 CUP para las cafeterías.
- Los trabajadores que asuman la reparación de los locales se les podrá eximir del pago del arrendamiento por un periodo de hasta un año. Esa facilidad solo tendrá vigencia durante el primer año de labor y por una sola vez.
- El procedimiento de determinación y aprobación de las tarifas de arrendamiento de los locales será facultad de los Consejos de Administración Provincial, y su implementación quedará a cargo de los Consejos Municipales.