Lanzador cubano en el Todos Estrellas de Ligas Menores

José Fernández en plena faena desde el box.
José Fernández en plena faena desde el box.
Por Rafael Rofes Pérez

A punto de expirar la temporada regular del 2012 en Grandes Ligas, ya muchos equipos y amantes del béisbol hacen análisis y consideraciones sobre las posibles nuevas adquisiciones de sus clubes para el venidero año.

Varias jóvenes figuras han tenido un sobresaliente rendimiento en las diferentes ligas en su afán de dar el gran salto a las Mayores y entre ellas resalta el nombre del lanzador villaclareño José Fernández, toda una revelación en las Menores en la recién concluida campaña.

Su extraordinario desempeño con el equipo Greensboro Grasshoppers, primero, y después con el Júpiter Hammerheads de Clase A Advanced en su incursión por las Menores ha dejado boquiabiertos a los expertos.
 
El muchacho ganó en la temporada 2012 un total de 14 desafíos con una sola derrota en su segunda incursión por las Ligas Menores. La única derrota sufrida fue 1×0, con sólo dos hits de sus rivales.

En 134 entradas de actuación  le pegaron 89 hits, permitió 28 carreras, de ellas 26 limpias, concedió solamente 17 bases por bolas, ponchó a  ¡158 rivales!, le batearon para anémico 191 y terminó con excelente promedio de carreras limpias de 1,75… Casi nada, ¿verdad?
 
Estos impresionantes numeritos -los que siempre digo que hablan- lo incluyeron de manera convincente entre los abridores del Todos Estrellas de la pasada contienda.
 

Retrato de familia: junto a su novia Alejandra (izq.) y su madre Maritza.
Retrato de familia: junto a su novia Alejandra (izq.) y su madre Maritza.
Si quizás se pensó que el villaclareño debería jugar otra temporada más en las Menores antes de pasar a las filas de los Marlins de  Miami, tal consideración ha pasado a un segundo plano, motivado por la gran campaña que tuvo y que ha hecho comprender a los entendidos que ya está apto para empeños mayores.
 
La inclusión de Fernández en la rotación regular de la novena floridana es casi seguro acontezca en la próxima temporada para beneplácito dela fanaticada cubana y para el béisbol en general.
 
Otra buena nueva para él aconteció por estos días, cuando se dio a conocer que fue  escogido junto al jardinero californiano Christian Yelich como mejor jugador de la Liga Menor y pitcher del Año de los Marlins de Miami, como anunciara el vicepresidente de desarrollo de dicha novena, Marty Scott.

«José está preparado como pocos lanzadores de hoy para conquistar la cima de las Grandes Ligas», expresó su entrenador personal Orlando Chinea, quien labora junto a él desde su llegada a Estados Unidos. «Su estilo de preparación y la mecánica de lanzar es no convencional, con mucho de la manera japonesa de trabajar y parte de los métodos que se aplicaban en el béisbol cubano».

Chinea, un experimentado entrenador radicado en Tampa, tiene a su cargo la preparación de Fernández. Está satisfecho porque durante la temporada regular, los asistentes de pitcheo del equipo donde militó Fernández, lo llamaban para consultarle decisiones, respetando sus recomendaciones.

«Su base de entrenamiento y su talento lo pueden convetir en un lanzador de 15 años como abridor de Grandes Ligas», pronosticó Chinea.

Nacido en la ciudad de Santa Clara hace 20 años, este formidable prospecto comenzó a tirar pelotas desde bien pequeño allá en su natal terruño bajo la égida del entrenador Osvaldo Castillo en el beisbolito Pedro “Natilla” Jiménez, instalación aledaña al parque Augusto César Sandino.
 

Sonriente tras un triunfo en la termporada del 2012.
Sonriente tras un triunfo en la termporada del 2012.
Puntal decisivo de los conjuntos de su provincia en las categorías escolar y juvenil, el muchacho fue cosechando éxitos, pero en su mente escondía como muchos otros, el deseo de poder jugar algún día en Grandes Ligas, anhelo mayor de todo pelotero.
 
Por eso, el 22 de marzo del 2008 se lanzó al mar junto a su mamá para intentar lograr su objetivo, en una larga y peligrosa travesía que duró cinco días hasta llegar a las costas de Cancún, México, y posteriormente arribar a territorio estadounidense el  5 de abril.
 
Ya en Tampa, Florida, continuó su accionar beisbolero en High School y al poco tiempo pasó a ser discípulo de Chinea, que mucho tuvo que ver con su trabajo en la conquista del mentor Pedro Jova de tres títulos consecutivos con el conjunto de Villa Clara en las series nacionales de la isla.

Dada la rápida progresión de Fernández , los scouts  le “echaron el ojo” y fue firmado en el Draft del 2011 por los Miami Marlins, pues con su  físico envidiable -mide 6.3 pies  y pesa unas 225 libras-, velocidad y variedad de lanzamientos, se convirtió en un pitcher de enormes perspectivas.
 
Ya es casi seguro que el santaclareño conjuntamente con  otros noveles  como el receptor dominicano Gary Sánchez, el primera base californiano Jonathan Singleton y el torpedero de Curazao Jurickson Barthelomeus Profar, pasen a la pelota élite el venidero 2013.

Un ex compañero de selecciones nacionales escolares y juveniles en Cuba, el serpentinero zurdo Omar Luis Rodríguez -contratado en junio en las Menores  por los Yanquis de Nueva York- recuerda con mucho cariño a su buen amigo.

Una deuda competitiva
 
Rodríguez, quien fue uno de los lanzadores de puntería de las selecciones espirituanas en esas categorías, confiesa que su amigo tiene un gran porvenir, porque lo reúne todo para convertirse en un as en la pelota grande de Estados Unidos.
 
“Tuve la suerte de jugar junto a él por cuatro años y te puedo asegurar que a Delfín, como nosotros le decimos, le sobra calidad, además de ser un pitcher muy corajudo y dueño de una gran velocidad, la que según me he enterado ya llega a las 98 millas y hasta era tremendo bateador”, comentó el zurdo espirituano.

Rodríguez conserva tiene todavía una deuda competitiva con su amigo.
 
“Fíjese si Delfi es bueno, que yo jamás puede ganarle un juego cuando lanzábamos de contrarios. Siempre se las arreglaba para vencerme, aunque a decir verdad por lo general  fueron partidos apretados de 1×0, 2×1, 3×2… Era insuperable, la verdad”, confesó.
 
Rodríguez está consciente de que su ex compañero dará mucho que hablar en Grandes Ligas y le deseó todo el éxito del mundo, aunque espera la revancha, que quizás acontezca más temprano que tarde cuando se enfrenten en algún momento  los Marlins de Miami y los Yanquis de Nueva York.

«Pensando en figuras cubanas de referencia, José combina la inteligencia y la picardía del Duque Herández, la velocidad de Rolando Arrojo, la curva de Camilo Pascual y la confianza de Luis Tiant», comentó Chinea.

Al lado de la estrella

La madre de Fernández, Maritza Gómez, fiel animadora de su único hijo, ha seguido palmo a palmo cada una de sus actuaciones, juegue donde juegue sin importar sacrificios y distancias.

“Todos estamos muy orgullosos de él. Por su dedicación y sacrificio es que ha logrado todos estos éxitos que son muy bien merecidos”, dijo Gómez.

Su novia uruguaya, Alejandra Baleato, tampoco se pierde el más minimo detalle de todo lo que hace Fernández, independientemente de que en su nación el deporte principal es el fútbol.

Y desde Cuba, la abuela, Olga Fernández, no deja de seguir sus actuaciones.  A través de llamadas telefónicas le da fuerzas para continuar y lee y analiza todo cuanto se habla o escribe sobre su nieto.

Bien contento también anda Delfín Fernández, el padre, quien se ha convertido en anotador de béisbol en Boston, donde reside actualmente.

Tras los éxitos de la recién concluida campaña 2012, las expectatiivas sobre Fernández se han multiplicado y los pronósticos auguran que estaremos en presencia de uno de los grandes lanzadores cubanos que han dejado su estela dorada en las Grandes Ligas.

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