
El canciller español José Manuel García-Margallo se reunirá este miércoles con su homólogo cubano Bruno Rodríguez en Nueva York para negociar una salida diplomática en el caso del político Angel Carromero, acusado de homicidio en la isla.
Fuentes diplomáticas aseguraron que el gobierno español hará un esfuerzo de último momento para interceder por Carromero, cuyo juicio está fijado para el próximo 5 de octubre en el Tribunal Provincial de Bayamo, provincia de Granma.
La delegación española viajó el pasado lunes a Estados Unidos para asistir a la 67ma. Asamblea General de Naciones Unidas.
Una fuente del Ministerio de Asuntos Exteriores de España confirmó que la reunión entre García Margallo y Rodríguez será este miércoles. Además del tema de Carromero, ambos cancilleres abordarán los preparativos de la Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en la ciudad española de Cádiz, el próximo noviembre.
El esfuerzo mediador tendría visos de filón político, pues el gobierno de La Habana podría convertir a Carromero en moneda de cambio para conseguir que España presione ante Bruselas el levantamiento de la «posición común» de la Unión Europea hacia la isla.
García-Margallo ha mantenido contactos telefónicos directos con Rodríguez desde la detención de Carromero, el pasado 22 de julio. El líder juvenil del Partido Popular (PP) en la Comunidad de Madrid conducía el auto accidentado en el que murieron los disidentes cubanos Oswaldo Payá Sardiñas y Harold Cepero.
Después de un momento inicial de tensiones con La Habana tras su nombramiento en el cargo, García-Margallo ha modificado el tono de sus planteamientos respecto al régimen cubano.
Comunicación compenetrada
La Cancillería española ha dicho que mantiene una negociación directa y fluida con el gobierno cubano, y una «comunicación muy compenetrada» con Rodríguez en el caso de Carromero.
El secretario de Estado para la Unión Europea, Íñigo Méndez de Vigo, dijo la pasada semana en una entrevista a Europa Press que Madrid observará el desarrollo de los acontecimientos en Cuba y la «buena voluntad» de cambios en la isla antes de cualquier variación en la Posición Común de la UE.
Carromero, de 27 años, quien podría enfrentarse a una pena de hasta 10 años de cárcel, según la legislación cubana vigente. Familiares del político español hanb declarado que esperan que pueda estar de regreso a casa para fines de año.
La familia de Payá y sectores de la oposición cubana continúan sin reconocer la versión oficial del accidente, y piden una transparencia en el proceso judicial que tendrá lugar el próximo mes.
El régimen cubano decidió aplazar la fecha de la vista oral, prevista inicialmente para el pasado 31 de agosto, y les negó el permiso de salida a la viuda de Payá, Ofelia Acevedo, y a su hija Rosa María, invitadas por la Internacional Demócrata Cristiana para asistir a un encuentro en Roma, la pasada semana.
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