
Por Miguel Fernández Díaz
Tal y como se vislumbraba, el embargo se desfondó.
Los empeños de la bandería que piensa en otra Cuba mejor como consecuencia de la mejoría de las relaciones con Estados Unidos han salido triunfadores. Desde la administración Carter, el embargo viene perdiendo espacios y ahora queda acorralado con las medidas de la administración Obama para ampliar viajes, envíos y comercio con la isla.
Al comenzar este 6 de enero el nuevo Congreso estadounidense, el senador Bob Corker (R-TN) sustituyó a Bob Menendez (D-NJ) en la presidencia del Comité Senatorial de Relaciones Exteriores y no pudo menos que tachar al embargo de inefectivo. En medio de una tensión que va tornándose falsa, por prolongarse sin indicio racional de que el pueblo de Cuba termine de algún modo con la dictadura, la mano invisible del mercado acaba por imponerse. Al compás de la globalización, las economías de Estados Unidos y Cuba tienden a acoplarse y esa propensión sistémica tiene todo el tiempo a su favor para sobrepujar los impulsos electorales en la Florida y las motivaciones éticas o emotivas del exilio para seguir enfrentando al castrismo tardío con el embargo.
Cambios en USA
El representante Bobby Rush (D-IL) acaba de presentar un proyecto de ley [H.R. 274] para levantar el embargo. No irá a ninguna parte, pero señala el sentido de la circulación. La Secretaria de Comercio, Penny Pritzker, anunció ya que planea ir a Cuba y la Coalición Estadounidense de Agricultura para Cuba (USACC, por sus siglas en inglés), formada el año pasado por más de 30 asociaciones y empresas, tiene las miras puestas en levantar el embargo para abrirse al comercio e incluso la inversión.
También el político de filiación demócrata Andrew Cuomo, gobernador del Estado de Nueva York, tiene previsto ya viajar a Cuba al frente de una misión comercial.
La posición anti-embargo dejó de ser propia de la bandería demócrata. El senador Rand Paul (R-KY) libró ya una escaramuza twittera contra su colega Marco Rubio (R-FL) sobre la libertad de comercio con Cuba.
A propósito, el senador Jerry Moran (R-KS) largó declaración basada en el simple argumento de que la isla es “un mercado natural para los productos básicos de la agricultura estadounidense”.En 2014 La Habana compró granos a la Unión Europea por $150 millones. Según Moran, ese trigo debe ser vendido a Cuba por los agricultores de Kansas, que además lo harían al tercio del precio de los europeos.
Trampa 22
A pesar e incluso en virtud de la continua presencia en los medios y la blogosfera, los demonios de la represión y demás violaciones de derechos humanos en Cuba se desgastan con la afluencia de cubanos que huyen de aquellas y enseguida vuelven de visita a engastarse en el eje de mal. Esta disonancia se agudiza con las víctimas más famosas de la represión que visitan el exilio, alardean de lo que hacen y harán contra el castrismo, apoyan el embargo y regresan a la isla sin caer bajo la Ley Mordaza ni lograr nada de lo que alardearon.
A la espera de dos Godot -que la dictadura ceda el poder o el pueblo cubano acabe con ella- es perfectamente lógico que la correlación de fuerzas políticas en Estados Unidos vaya cambiando a favor del comercio con Cuba, porque a la gente del comercio le importa un comino que así se premie a la dictadura, si los oprimidos la aguantan por décadas y más décadas.