
Leones vs. Cocodrilos, hoy; Alazanes vs. Tigres, mañana: la fauna beisbolera cubana ha reducido a cuatro la cifra de sus especies vivas ahora que el play off se adentra en la fase semifinal, el equivalente de los campeonatos de Liga en el Big Show de Estados Unidos.
Matanzas, sorprendentemente instalado en la postemporada, ya salvó un escollo y desde esta noche, a las 8:15 pm, recibe a Industriales en la zona occidental. No se concebía que la Atenas de Cuba, con una larga tradición en el deporte nacional -allí se disputó el primer partido oficialmente registrado en los libros, durante 1874- ocupara en los años recientes peldaños bien rezagados en la tabla de posiciones.
Pero allí estaba Varadero, ese país dentro de otro país. El espejismo del dólar era más fuerte para los jóvenes que el fragor del terreno. Así prometedores cuartos bates y pitchers en cierne se enrolaban en el turismo, porque -lo sabían- no solo de béisbol vive el hombre.
Entonces llegó la temporada 51, llegó Víctor Mesa como mánager, y con un equipo sin pedigrí, sazonado por algún que otro veterano en franca retirada, Matanzas lideró el calendario de 96 juegos y se irguió para desollar a Sancti Spíritus. En contra de los espirituanos, que una y otra vez se ahogan a punto de llegar a la orilla, los pulgares de aficionados y especialistas apuntaron nuevamente hacia la arena del circo.
En cuanto a Industriales, el equipo de más escandalosos altibajos en las Series Nacionales, se ha visto sacudido en lo que va del siglo XXI por la emigración -ilegal, claro- hacia el profesionalismo, con los lanzadores como mascarón de proa: Francisley Bueno, Osbeck Castillo, Hassan Pena, Gerardo Concepción…
A pesar de todo, los capitalinos cuentan con una alineación más fogueada. Si su carta principal en el montículo, Odrisamer Despaigne, es capaz de dominar a Matanzas en la apertura, las apuestas se decantarán a su favor.
En el oriente, Granma y Ciego de Ávila pondrán en marcha su porfía el jueves. Para sellar su pase a esta etapa, los granmenses lograron que Ciro Silvino Licea dominara el último inning en contra del decepcionante Villa Clara, y ahora sueñan con que el gigante derecho -que regresó en esta campaña al cabo de uno meses de retiro- sea capaz, de una buena vez, de convertirse en héroe.
Pero los avileños, que debieron dar la clarinada cuando ciertos hombres exhibían su mejor forma -Isaac Martínez, Mario Vega, el ahora manager Roger Machado- tendrán en el box a un miembro de la selección nacional, el veloz Vladimir García. Una arrancada exitosa del diestro, el mismo que se viera sometido a despiadado trabajo en la final del 2011, arrojaría luz sobre los pronósticos.
¿Podrán los tiradores jóvenes de Matanzas frenar a Industriales? ¿Despejará Alfredo Despaigne, nuevo rey del jonrón, la senda de Granma en pugna con Ciego?
Como testigo del medio siglo más reciente de la pelota en la Isla, doy fe de que allí, como en la viña del Señor, hay también de todo. Pronosticar es ahora como caminar sobre una cuerda floja, aunque habaneros y avileños parezcan favoritos… por una nariz.