
Por Redacción CaféFuerte
El gobernante Raúl Castro alertó este miércoles sobre las ideas neoliberales y mercantilistas que intentan minar de pesimismo el pensamiento de los jóvenes cubanos y desmantelar desde dentro el régimen socialista de la isla.
Al clausurar el acto por el 55 aniversario del triunfo revolucionario de 1959, celebrado en Santiago de Cuba, Castro exaltó las proezas de la generación histórica para escalar al poder y preservar el proceso revolucionario, elogió «la colosal capacidad de resistencia» del pueblo cubano, y habló de sus preocupaciones sobre fenómenos recientes que apuntan a la ruptura entre los viejos y los jóvenes en la sociedad.
«Se perciben intentos de introducir sutilmente plataformas de pensamiento neoliberal y de restauración del capitalismo neocolonial, enfiladas contra las esencias mismas de la revolución socialista a partir de una manipulación premeditada de la historia y de la situación actual de crisis general del sistema capitalista, en menoscabo de los valores, la identidad y la cultura nacionales, favoreciendo el individualismo, el egoísmo y el interés mercantilista por encima de la moral», afirmó el mandatario ante una audiencia de 3,500 santiagueros, congregados en el céntrico Parque Céspedes.
Agregó que los enemigos se afanan engañosamente «en vender a los más jóvenes las supuestas ventajas de prescindir de ideologías y conciencia social».

«Con ello pretenden, además, inducir la ruptura entre la dirección histórica de la revolución y las nuevas generaciones y promover incertidumbre y pesimismo de cara al futuro, todo ello con el marcado fin de desmantelar desde adentro el socialismo en Cuba», aseveró.
El gobernante llamó a «no caer bajo el influjo de los cantos de sirena del enemigo» para distanciar a las nuevas generaciones del Partido Comunista, al que calificó de «único heredero legítimo del legado y la autoridad del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, el compañero Fidel Castro Ruz».
Contrarrestar estas maniobras -según Castro- es «un desafío mayor» en las actuales circunstancias que vive el país, aunque dijo estar seguro de que las fuerzas revolucionarias saldrán victorias en esta batalla.
El acto estuvo dedicado a la juventud y la mujer cubanas, y se inició con intervenciones de pioneros y estudiantes que reafirmaron su lealtad a la cúpula gobernante del país.
María Isabel del Prado interpretó la canción «El primer día de enero», de Juan Almeida Bosque, y la pionera de cuarto grado, Claralbis Soler Infante, se refirió «a los miles de niños y niñas que han aprendido a leer y a escribir en la revolución», con un agradecimiento extendido a Raúl y Fidel Castro «por las victorias alcanzadas por el pueblo cubano».
Tilín Cumbá Chávez, estudiante de Estomatología de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba, tomó luego el estrado para sentenciar: «No nos dejemos confundir por la invasión de información y consumismo. Nosotros somos el futuro de este país».
Vivienda y agua potable
En su discurso, Raúl Castro también abordó dos candentes temas de la realidad santiaguera: la prolongada reconstrucción del acueducto, que se ejecuta a un costo de más de $200 millones de dólares, y los problemas de la vivienda, agravados por los azotes del huracán Sandy el pasado año.
El gobernante destacó que de los 32 sectores hidrométricos existentes en Santiago, 29 ya se abastecen diariamente, y tres que lo hacen solo en días alternos. Informó que fueron rehabilitadas las tres plantas potabilizadoras y 22 estaciones de bombeo, y comenzó la construcción del alcantarillado y drenaje pluvial, específicamente en el reparto San Pedrito, lo que prometió se extenderá al resto de la ciudad a partir del 2014.
Los datos ofrecidos sobre la situación del agua en la segunda ciudad más poblada del país son impactantes: un cuarto de millón de habitantes recibía el servicio de agua entre siete y nueve días, otros 76,500 tenían un ciclo de distribución superior a 15 días y más de 16,000 ni siquiera contaban con acueducto.
Esta situación obligaba a realizar unos 200 viajes de pipas diarios para abastecer los puntos más deficitarios de servicio de agua, con la implicación de un elevado consumo de combustible.
A mitad de las promesas
En relación con la vivienda, Castro reconoció que a un año y dos meses del paso de Sandy se ha logrado solucionar solo la mitad de los problemas de 171,380 inmuebles afectados.
Aseveró que el gobierno central proseguirá controlando las labores en vivienda «hasta su total restablecimiento», aunque advirtió que no se permitirán construcciones sin la debida planificación.
«Se puede construir, pero no donde a cada cual se le ocurra, si no más nunca vamos a tener una ciudad como decíamos el 26 de Julio y hoy: bella, higiénica, ordenada y disciplinada», concluyó.
En la presidencia del acto estuvo la plana mayor cubana, integrada por el vicepresidente primero Miguel Díaz Canel, y los vicepresidentes José Ramón Machado Ventura, Esteban Lazo, y combatientes de la Sierra Maestra y la lucha clandestina. El canciller venezolano Elías Jaua estaba en la presidencia.