Por RAÚL ARCE Érase una vez un Duque, tal vez de dudosa sangre azul, pero de indubitable piel morena -oscurecida bajo el sol del Caribe-,
Por RAÚL ARCE Érase una vez un Duque, tal vez de dudosa sangre azul, pero de indubitable piel morena -oscurecida bajo el sol del Caribe-,