Vuelve el béisbol a dominar las charlas callejeras en Cuba, con el inicio este miércoles de la segunda fase de los play off. Dejando de lado sus angustias cotidianas, los aficionados se trenzan en el vaticinio de sus favoritos, ahora que se enfrentan Ciego de Ávila- Granma por el banderín de la zona oriental y Cienfuegos-Pinar del Río en occidente.
El domingo, un enconado duelo entre dos lanzadores de la selección nacional le dio el triunfo a los avileños sobre Villa Clara. El veloz Vladimir García -tres hits tolerados- fue más efectivo que el también diestro Freddy Asiel Alvarez para sellar una hazaña la de los Tigres, que después de estar en desventaja tres juegos a uno conquistaron los desafíos 5, 6 y 7.
Este choque se anticipaba, según la prensa en Cuba, como inclinado hacia los villaclareños, pero en su cauce desmintió lo imaginado. También algunos habían dado como favoritos a los guantanameros en su pleito con Granma: total, que estos últimos se echaron en la bolsa, como visitantes, los cotejos 6 y 7; así quedaron identificados los cuatro equipos que avivan la hoguera del clásico 2010-2011.
Porque en occidente el equipo revelación de los dos últimos años, Cienfuegos, no hizo deslucir sus números de la fase clasificatoria, cuando fue el máximo ganador, y esta vez despachó a La Habana, cuatro triunfos por uno. Fue probablemente la última aparición de lo que algunos en Cuba -para diferenciarla de Ciudad de La Habana- califican como “La Habana campo”; ellos conforman ahora dos provincias, Artemisa y Mayabeque, y no está del todo claro cómo influirá esta partición en la futura estructura del béisbol en el país.
Y Pinar del Rio, al que algunos expertos habían descartado a priori, se deshizo de otro que vuelve a morir en la orilla, Sancti Spíritus. Los del centro de Cuba iniciaron el duelo propinando un nocao (ventaja de 10 o más carreras a partir del séptimo inning, lo que pone punto final a los juegos de las ligas amateurs) y propinaron otro KO en su cuarta presentación. Pero la selección de Vueltabajo mandó en las fechas quinta y sexta, esta última como visitante, y sus lanzadores dejaron al astro Yulieski Gourriel en 136 de promedio ofensivo.
Los estoicos de todos los días
De los peloteros que todavía aspiran al inminente cetro de la isla, solo el cienfueguero Osvaldo Arias, un receptor muchas veces olvidado a la hora de integrar el equipo nacional, jugó los 90 pleitos de la etapa clasificatoria.
Aunque las condiciones de vida de los beisbolistas han mejorado en Cuba a partir del duelo con Orioles de Baltimore en 1999 -desde entonces se hospedan en hoteles y no en albergues improvisados dentro de los estadios- todavía las Series Nacionales representan una exigencia física extraordinaria, con seis juegos semanales y largos viajes por carretera.
Por ello, nuestra admiración por otros siete hombres que también alinearon este año en sus 90 desafíos: el santiaguero Reutilio Hurtado (hermano del boxeador profesional Diosbelys Hurtado), los granmenses Yordanis Samón y Yoenis Céspedes, así como el camagüeyano Dariel Álvarez. Además, Dainer Moreira (Guantánamo), Juan C. Torriente (Industriales) y Dunier Serrano (Matanzas), todos ellos bateadores por encima de 300 en la muy ofensiva temporada de la isla.
Pronósticos por zonas
Occidente: ¿Sureños o tabaqueros? Después de las faenas de sus tiradores derechos Yosvany Torres y Vladimir Baños, Pinar del Río parece ahora capaz de frenar a Cienfuegos, a pesar del ataque de «Pito» Abreu, de Yasel Puig y de Osvaldo Arias, aunque es cierto que el zurdo Norberto González y Duniel Ibarra tuvieron una temporada colosal en las filas de la Perla del Sur. No me apostaría mi quincena de salario a favor de ninguno de los dos equipos, pero los acontecimientos más recientes sí apuntan a un combate de por lo menos seis partidos.
Oriente: ¿Alazanes o Tigres? Fueron sorprendentes las actuaciones más frescas de Manuel «La Pistola» Vega, un serpentinero diestro de Granma que parecía liquidado después de varias sanciones y de constantes indisciplinas, y de Alberto Soto, un muchacho lastrado por un entorno social muy agresivo.
No se si ambos duplicarán su rendimiento, y si el menos encumbrado Alaín Tamayo, que venció dos veces a Guantánamo, habrá sido un espejismo. En Ciro Silvino Licea tienen a un tirador que por casi 20 años ha desechado sus cualidades portentosas, abrumado por la presión de los duelos decisivos; si él debuta con un triunfo, la balanza estará del lado de Granma.