
Por Redacción CaféFuerte
Ocho poderosos senadores estadounidenses anunciaron este jueves un proyecto bipartidista para poner fin a las restricciones sobre los viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba.
La propuesta denominada Ley de libertad para viajar a Cuba, fue presentada ante el Senado por el grupo, que encabezan los senadores Patrick Leahy, demócrata por Vermont, y Jerry Moran, republicano por Kansas, según se anunció este mediodía durante una rueda de prensa en Washington.
Leahy tuvo un papel decisivo en las negociaciones que concluyeron con el restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, tras la liberación del contratista estadounidense Alan Gross y el regreso de tres espías reclamados por el régimen de La Habana. Moran ha sido un ferviente partidario de flexibilizar el embargo y posibilitar las relaciones comerciales con la isla.
Se trata del primer esfuerzo legislativo de evergadura para desmontar el embargo contra Cuba, luego de la exhortación hecha al Congreso por el presidente Barack Obama, el pasado 20 de enero,
Viajes al por mayor
La legislación pide terminar los impedimentos aún existentes para que ciudadanos estadounidenses y residentes legales en Estados Unidos puedan viajar libremente a Cuba, sin necesidad de contar con licencias del Departamento del Tesoro, lo que significaría la apertura del turismo a la isla.
De acuerdo con las disposiciones de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, solo los cubanos y cubanoamericanos radicados en Estados Unidos pueden visitar sin restricciones a la isla, amparados bajo la categoría de viajes familiares.
Los ciudadanos estadounidenses están impedidos de realizar excursiones turísticas por la ley del embargo y solo pueden acceder a Cuba con licencias generales, comprendidas en 12 categorías establecidas por el Departamento del Tesoro. Unos 100 mil estadounidenses viajan anualmente a la isla desde que el presidente Obama autorizó los intercambios culturales y educativos, y los contactos pueblo-a-pueblo tras su llegada a la Casa Blanca.
El reciente anuncio de normalización de relaciones entre ambos países derivó en nuevas medidas liberalizadoras para los viajes de ciudadanos estadounidenses, que desde el pasado 17 de enero pueden obtener una licencia general para numerosas actividades dentro de Cuba, en lugar de la licencia específica que se les exigía con anterioridad.
Luz verde a operaciones bancarias
La legislación también eliminaría las limitaciones para las operaciones bancarias de los viajeros estadounidenses en Cuba.
Junto a Leahy y Moran, la propuesta es patrocinada además por los senadores republicanos Jeff Flake (Arizona), Michael Enzi (Wyoming) y John Boozman (Arkansas), y sus colegas demócratas Richard Durbin (Illinois), Tom Udall (Nuevo México) y Sheldon Whitehouse (Rhode Island).
Un proyecto similar será introducido en la Cámara de Representantes la semana próxima por el representante republicano Mark Sanford (South Carolina) y el representante demócrata Jim McGovern (Massachusetts).
La iniciativa de los ocho senadores constituye la primera prueba de fuego del embargo durante el recién iniciado período congresional.
Contra Radio y TV Martí
Esta semana, la congresista demócrata Betty McCollum (Minnesota) reintrodujo en la Cámara de Representantes un anteproyecto de ley pidiendo que Estados Unidos corte el financiamiento con dinero público y cierre las estaciones de Radio y Televisión Martí en Miami. McCollum había presentado la misma iniciativa en el 2011, pero no tuvo respaldo.
El lanzamiento de ambas propuestas legsilativas se produce en vísperas de iniciarse sendas audiencias en el Senado y la Cámara de Representantes sobre la nueva política hacia Cuba y sus implicaciones para los derechos humanos en la isla, previstas para la semana entrante.
El levantamiento del embargo es una condición básica que ha puesto el gobernante Raúl Castro para propiciar una normalización plena de las relaciones con Washington. En un discurso del pasado miércoles en Costa Rica, Castro reiteró su reclamo e incluyó además la exigencia del cese de las transmisiones de Radio y TV Martí y la devolución de la base naval de Guantánamo.