El gobierno de Estados Unidos registró unas 980 mil deportaciones durante los primeros 18 meses del segundo mandato de Donald Trump, pero solo un 20% de los expulsados correspondió a personas con antecedentes penales, según estadísticas oficiales reveladas en un reciente informe del Instituto de Política Migratoria (MPI).
Los datos divulgados muestran un ritmo superior de deportaciones al registrado bajo la administración de Joe Biden e incluso durante el primer mandato de Trump, pero aún están muy por debajo de los niveles de principios de la década de 2000, según el reporte.
Lo más contrastante, sin embargo, está en que el volumen de los deportados son personas sin historial delictivo o que estaban en procesos legales para tratar de legalizar su estatus en el país, cuestionando la propia estrategia inicialmente trazada por la administración Trump.
El informe analítico de MPI, entidad independiente con sede en Washington DC, es el más completo documento sobre el tema de las deportaciones realizadas bajo la política migratoria de la era Trump.
El informe comprende el período entre el 20 de enero de 2025 y el 31 de julio de 2026 y está basado en datos obtenidos de los registros del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) mediante la Ley de Libertad de Información (FOIA).
Desde enero de 2025, el DHS no ha publicado ningún informe mensual detallado sobre las actividades de control migratorio que abarque las detenciones y deportaciones realizadas por el Departamento de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
El reporte fue elaborado por Marc R, Rosenblum, investigador visitante del MPI y exdirector ejecutivo de la Oficina de Estadísticas del DHS.
El documento desglosa las deportaciones de ICE y CBP según el tipo de expulsión o retorno, el lugar de la detención –en la frontera o en el interior del territorio estadounidense), los años de residencia en el país y los antecedentes penales de los expulsados.
En la información presentada, la administración Trump iba camino de completar unas 660,000 deportaciones en el año fiscal (FY2026), que concluyó el pasado 30 de septiembre. La cifra es superior a la tasa anual de 620,000, registrada durante el primer año de la actual administración de Trump.
El número de las deportaciones representa un 26% por encima del promedio de los años fiscales 2021-2024, pero se sitúa por debajo de los 1.86 millones de deportaciones registradas en el FY2000 y queda muy lejos del objetivo de la administración de alcanzar un millón anual. Las deportaciones incluyen tanto expulsiones formales como retornos.
A pesar de que el número de de detenciones en la frontera entre Estados Unidos y México se encuentra en mínimos históricos, el 69% de las 980,000 deportaciones ejecutadas correspondieron a inmigrantes indocumentados que fueron interceptados inicialmente en la frontera, señaló el reporte.
No obstante, las detenciones originadas en comunidades del interior de Estados Unidos representaron una proporción creciente del total de deportaciones, y se han incrementado de un 28% en 2025 al 39% en julio de 2026 como parte de la política agresiva puesta en marcha por ICE en los meses recientes.
Estos porcentajes reflejan que el ritmo de las deportaciones derivadas de detenciones en el interior del país se ha multiplicado, pasando de un promedio de 8,000 mensuales durante los tres primeros meses del segundo mandato de Trump a unos 19,000 mensuales entre mayo y julio de 2026.
«En un momento en el que se destinan recursos sin precedentes y una gran atención política a aumentar las detenciones y deportaciones, este análisis cubre un vacío fundamental para comprender las tendencias en la aplicación de las leyes de inmigración», señaló Doris Meissner, directora del Programa de Política de Inmigración del MPI. Meissner dirigió el desaparecido Servicio de Inmigración (INS) durante la administración de Bill Clinton.
El documento también utiliza datos de encuestas de acceso público y una nueva metodología aplicada por los investigadores del MPI para realizar una estimación general del número total de salidas de inmigrantes –suma de las deportaciones y las «autodeportaciones»— durante el segundo mandato de Trump. No es posible obtener una cifra exhaustiva del total de salidas, dado que el DHS no recopila datos sobre la mayoría de las salidas terrestres a través de la frontera entre Estados Unidos y México, por lo que no se dispone de un panorama completo de las autodeportaciones.
Estos son algunos de los principales datos contenidos en el reporte:
- El 61% de las deportaciones efectuadas por ICE, excluyendo aquellas derivadas de rechazos en la frontera, correspondieron a personas que habían residido en Estados Unidos durante al menos dos años (un total de 390,000), mientras que el 15% de los deportados (90,000) correspondió a inmigrantes que llevaban 10 años o más en el país.
- Entre las deportaciones de personas con dos o más años de residencia en Estados Unidos, el 71% (aproximadamente 280,000) no contaba con ninguna condena penal. En el caso de quienes llevaban 10 años o más residiendo en el país, el 61% (57,000) carecía de antecedentes penales.
- Del total de 980,000 deportaciones realizadas por ICE o CBP, solo el 20% (190,000) involucró a personas que habían sido condenadas por algún delito.
- Solo el 31% de las expulsiones correspondieron a delincuentes condenados, en comparación con una tasa promedio de criminalidad del 44% durante los años fiscales 2009–2021. Las condenas más frecuentes fueron por entrada o reentrada ilegal (23% del total de expulsiones de personas con antecedentes penales) y por infracciones de tráfico, incluida la conducción bajo los efectos del alcohol o drogas (DIU), que representó el 21%.
- Una proporción creciente de las deportaciones han consistido en retornos en lugar de expulsiones formales. De las 980,000 deportaciones, cerca de 170,000 fueron salidas voluntarias o retornos voluntarios autorizados por (ICE), ya que la administración Trump ha buscado eludir los tribunales de inmigración, encargados de los casos de expulsión, debido a que se encuentran saturados.
- Se calcula que se produjeron entre 790,000 y 1.9 millones de salidas totales de inmigrantes que contaban con al menos un año de residencia en Estados Unidos. Si se incluyeran las devoluciones en la frontera (que ocurren de forma casi inmediata) y otras deportaciones de inmigrantes con menos de un año de estancia en el país, la estimación ascendería a una cifra de entre 1.3 y 2.4 millones de salidas totales para el periodo de 18 meses comprendido en el informe.
- El DHS ha afirmado en repetidas ocasiones que más de tres millones de inmigrantes sin autorización han abandonado el país, ya sea mediante deportación o por partida voluntaria, desde enero de 2025. Es probable que las cifras difundidas sobre las partidas voluntarias incluyan a ciertos inmigrantes que residían en el país y que han salido a través de la iniciativa «Project Homecoming» (Proyecto Regreso a Casa), la cual ofrece un vuelo gratuito y un incentivo económico de hasta $2,600 dólares.
«Si bien el número total de inmigrantes que han abandonado Estados Unidos —ya sea por deportación o por «partida voluntaria»— es mucho mayor que en cualquier otro momento desde, al menos, 2014, resulta sumamente improbable que 3 millones de inmigrantes hayan salido del país; y mucho menos que se trate de 3 millones de inmigrantes sin autorización», concluye el reporte.
Fundado en 2001, el MPI es centro de investigación especializado en inmigración, refugiados e integración de los inmigrantes en Estados Unidos, y ha acumulado una importante labor de documentación sobre las deportaciones, los controles fronterizos y las vías legales de entrada al país, así como estudios a las políticas de asilo y refugio.
INFORME DE DEPORTACIONES DURANTE ADMINISTRACIÓN TRUMP/ 2026